martes, 10 de julio de 2012

José Miguel Insulza rechaza que la OEA suspenda a Paraguay

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El Mundo
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Aunque algunos países unilateralmente han tomado medidas contra Paraguay, la OEA no puede adoptar una medida similar, porque ello «no contribuirá alcanzar nuestros objetivos  y conllevaría altas implicaciones económicas para el país», dijo José Miguel Insulza, secretario general de esa institución.

Expresó también que en Paraguay «existe una situación de normalidad política, social y económica que es conveniente preservar». Asimismo, prometió que enviará una comisión hacia ese país, para acompañar el proceso político.

Reporte de EFE:

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, propuso hoy enviar una nueva misión a Paraguay para acompañar el proceso político hasta las próximas elecciones y se opuso a suspender al país del organismo panamericano, como han pedido varios Estados miembros.

«Considero altamente conveniente el despliegue inmediato de una misión de observación que acompañe el proceso conducente a los comicios de abril de 2013 y facilite el diálogo político«, dijo Insulza durante la presentación del informe de su visita al país la pasada semana, en una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA.

«Algunos países ya han adoptado medidas contra el Gobierno de Paraguay, y han propuesto suspenderlo. (…) Estimo que la adopción por parte de la OEA de una medida similar no contribuiría a alcanzar nuestros objetivos y conllevaría altas implicaciones económicas para el país», señaló

El titular de la Organización de Estados Americanos (OEA) subrayó que en Paraguay «existe una situación de normalidad política, social y económica que es conveniente preservar», y que sería afectada por una suspensión «dado el impacto directo de la decisión en otras instituciones del sistema interamericano y en la vida económica del país».

Insulza viajó la semana pasada a Paraguay para conocer la situación creada por la destitución por el Parlamento, el pasado 22 de junio en un juicio político, del presidente Fernando Lugo y su sustitución por entonces vicepresidente Federico Franco.

En cambio, Isulza defendió la convocatoria de una Asamblea General extraordinaria para que los cancilleres examinen la crisis, lo que «podría permitir la búsqueda de salidas constructivas en tanto se tenga presente que el punto de unión de todos los países miembros es el fortalecimiento de la democracia en Paraguay».

«Más que impulsar sanciones, deberíamos unirnos en torno a un enfoque que privilegie el apoyo de la organización para la realización de diálogos con visión de mediano y largo plazo y que involucren a los actores políticos paraguayos en la superación de la situación actual», indicó.

Insulza recordó que los abogados del expresidente Lugo han expresado su intención de llevar su recurso de inconstitucionalidad de su destitución ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte IDH, dos organismos autónomos de la OEA.

«Si estos órganos fueran requeridos, esperamos que puedan expedirse en esta materia de la manera más rápida posible», indicó el secretario general, quien recordó que antes de llegar a esas instancias se debe cerrar el proceso en la Corte Suprema de Paraguay.

El responsable de la OEA consideró que las decisiones que tome el organismo deben permitir que se cumplan tres objetivos: «llevar a término el proceso judicial, fortalecer la gobernabilidad de Paraguay en el período de transición hacia las elecciones de 2013 y asegurar un proceso electoral participativo y transparente».

Insulza había señalado, al comienzo de su intervención, que las conclusiones de su informe fueron elaboradas por él y bajo su «propia responsabilidad», sin perjuicio de las decisiones que puedan tomar los Estados miembros durante la reunión, la tercera convocada expresamente sobre Paraguay en menos de tres semanas.

Finalmente, consideró que el juicio político contra Lugo fue «conforme al procedimiento constitucional» si bien, debido al corto periodo de tiempo, «es natural que haya provocado reacciones muy negativas» entre los Estados y por ello debe «examinarse de manera cuidadosa».

Foto: EFE