martes, 10 de julio de 2012

La historia de Shane Dussault, el estudiante de McGill que eligió vivir en la calle

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Shane Dussault decidió vivir en la calle

Shane Dussault es un estudiante de filosofía en la universidad McGill. En su primer año de carrera, Dussuault tomó una decisión que no muchos se atreverían: vivir en la calle.

En invierno, Dussault duerme en un colchón inflable en el campus de la universidad, donde los vigilantes ya lo conocen. Hasta ahora no ha tenido mayor problema. En verano, instala una hamaca en algún lugar escondido en el Mont-Royal.

Durante el año escolar, el joven de 23 años transporta todos los días su “casa” con sus efectos personales en su bolso, aunque tiene varios lugares secretos en el gran campus de la universidad donde esconde por ejemplo algunas reservas de comida. 

Dussault se mantiene con los $5000 dólares por año que recibe de los préstamos y becas del gobierno, y no recibe ayuda de sus padres o familiares. “Entendí que no necesitaba objetos de lujo para vivir” declaró el joven al Journal de Montreal.

Pero la decisión de Dussault fue tomada en parte por la situación que ya venía viviendo desde hace varios años. Antes de volverse un “sin techo”,  Dussault no dormía mucho en su casa, pues con una madre alcohólica, y un padre casi siempre ausente, no le daban muchas ganas de volver a casa. Un día conversó con un hombre que vivía en la calle y se inspiró de él para construir su nuevo modo de vida.

Quizás la diferencia más grande entre Dussault y muchas otros «sans abri» es que Dussault es estudiante de McGill y por lo tanto tiene derecho a usar muchos servicios en el campus.

El estudiante de filosofía, quien empezará el segundo año de su carrera el próximo septiembre, le gusta pasar mucho tiempo en la biblioteca, donde estudia largas horas y tiene acceso a internet. Entre los objetos tecnológicos que Dussault posee se encuentra una pequeña laptop Acer y un teléfono celular.

En las mañanas, Dussault toma su desayuno en los lounge o en las cafeterías de los estudiantes, donde puede calentar sus comidas, que se componen principalmente de avena cocida, vegetales crudos, pan, puré de garbanzos y té.

Para su aseo personal, Dussault utiliza las duchas del centro deportivo de McGill, y lava su ropa -la cual no se cambia muy seguido- en los lavamanos de los diferentes baños en la universidad.

En su bolso transporta también un cuchillo de camping, un sleeping bag, una hamaca, algunos alimentos y su material escolar.

Los fines de semana el joven visita a sus amigos, y va incluso a fiestas.

En conclusión, Dussault cree que vivir en la calle en invierno no es tan difícil si se tiene el equipo adecuado. Aunque por ahora no quiere buscar trabajo ni vivienda, sí afirma que en algún momento le gustaría tener un hogar más fijo y tener una familia.

El pasado 30 de junio, el joven celebró su primer año viviendo en la calle.

Puede visitar el blog de Dussault donde habla de filosofía y su experiencia en la calle aquí.

Con información del McGill Daily y el Journal de Montréal.

Foto: The McGill Daily.