miércoles, 18 de julio de 2012

Kim Jong-un, con apenas 30 años, fue nombrado Mariscal, el cargo militar más alto de Corea del Norte

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El Mundo
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Luego de la sorpresiva destitución de de Ri Yong-ho de su cargo como Jefe de la Junta de Estado Mayor del Ejército de Corea del Norte, sobreviene otra sorpresa. El nombramiento de Kim Jong-un como Mariscal, que viene a ser el cargo militar más alto del país.

De esta manera, Kim Jong-un, aún cuando no ha cumplido los 30 años, pasa a tener todo el poder militar de Corea del Norte, en sus manos.

Esto parece explicar el proceso de cambios en las altas esferas que se han venido registrando últimamente en ese país. Al parecer no se trata de una lucha por el poder, sino de un reacomodo y renovación de cuadros políticos y militares, para facilitarle el control al líder de la dinastía de los Kim.

El País

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha sido nombrado mariscal, el cargo militar más alto del país, con lo que consolida su control sobre uno de los Ejércitos más poderosos del mundo, con 1,2 millones de soldados. La decisión, que fue tomada el martes, ha sido comunicada hoy por la agencia oficial KCNA. Kim, que no llega a los 30 años de edad, heredó el poder a la muerte de su padre, Kim Jong-il, en diciembre pasado.

El nombramiento se produce después de que el domingo pasado fuera destituido por sorpresa el jefe de la Junta de Estado Mayor, Ri Yong-ho, y el lunes fuera designado un nuevo vicemariscal del Ejército —Hyon Yong-chol—, rango que tienen cuatro personas.

Kim Jong-un completa así el ascenso a la cúpula del país más aislado del mundo. Ya ocupaba la dirección del Partido de los Trabajadores de Corea, la presidencia de la Comisión Militar Central del partido y la primera presidencia de la Comisión Nacional de Defensa, cuyo presidente eterno es Kim Jong-il. El título de mariscal pertenecía a su padre, quien en febrero fue designado generalísimo de forma póstuma.

La cascada de nombramientos registrada en los últimos días ha sido percibida en Corea del Sur y otros países como parte del proceso de reestructuración de los órganos dirigentes en el que se ha embarcado Kim Jong-un para hacerse con el control total de los militares y afianzar su poder. La salida de Ri Yong-ho ha sido percibida como el resultado de una purga o una lucha de poder en la dirección del Ejército dentro del proceso de cambio en el que está inmerso el régimen.

Corea del Norte es una de las naciones más atrasadas del mundo. Su economía se hundió tras el desmembramiento de la Unión Soviética, que era uno de sus principales apoyos. En la década de 1990, sufrió, además, una hambruna. Las sanciones internacionales por su programa de armamento nuclear la han aislado aún más.

Desde que Kim Jong-un —que estudió en Suiza cuando era adolescente— asumió el poder, se ha embarcado en una serie de cambios, que, al menos en la superficie, le distancian del estilo de gobierno de su padre, que sumió al país en el aislamiento y la pobreza. El joven Kim ha hablado, por ejemplo, en público a su pueblo; algo que la mayoría de los norcoreanos nunca vieron hacer a Kim Jong-il. Algunos expertos, sin embargo, consideran que los últimos movimientos en la cúpula militar tienen más que ver con una renovación y rejuvenecimiento de los mandos que rodean a Kim Jong-un que con cambios fundamentales en la política del país.

Foto: Ap