domingo, 29 de julio de 2012

En los indecisos está la clave para ganar las elecciones presidenciales en Venezuela

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El Mundo
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Tanto el oficialismo como la oposición en Venezuela, están conscientes de la capacidad que podrían tener los indecisos, si precisamente decidiesen ejercer su voto. En un panorama que algunos califican de empate técnico o con rangos de diferencias no tan sustanciales, el voto de este sector inclinaría la balance para uno u otro lado.

Según Datanálisis en este momento este grupo se sitúa en un 23 % de la población inscrita en los padrones electorales y viene disminuyendo. Para Hinterlaces, la cantidad de indecisos se ubica en un 20 %, pero a diferencia de la anterior encuestadora este porcentaje estaría subiendo. Viene desde el 13 %.

En el sector de los indecisos, existen diversos grupos que responden a expectativa o experiencias  diversas. Están los descontentos, los que esconden sus preferencias, los decepcionados, los que no saben qué hacer, etc.

Frente a este panorama, los candidatos, Hugo Chávez y Henrique Capriles, despliegan estrategias diferentes para convencer a este sector del electorado, vital para hacerse del triunfo el día de las elecciones.

El Nacional

La cantidad de quienes se declaran indecisos con respecto a las presidenciales del 7 de octubre es de aproximadamente 4.337.499 votantes (23% de los inscritos, de acuerdo con Datanálisis), una cantidad suficientemente grande como para inclinar la balanza hacia uno de los candidatos porque el número es mayor que la brecha que los separa.

El director de la encuestadora, Luis Vicente León, señala que el número de indecisos ha disminuido a medida que la campaña entra en calor y afirma que esa tendencia se mantendrá hasta el final: hace unos meses era 31% del electorado y ahora es 23%.

Considera que ambos candidatos son conscientes de la importancia de ese grupo de electores, algo que se observa en la campaña. Hugo Chávez lo ha demostrado con su discurso, pues en varias ocasiones ha pedido a los militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela que salgan a convencer a todo aquel que esté indeciso. Entretanto, Henrique Capriles Radonski aplica la estrategia más efectiva -según León- para estimular el voto de quien no está seguro: recorrer el país casa por casa y tener contacto directo con la gente para motivarla.

El candidato unitario ha dicho en varias oportunidades que la mayoría de las personas de ese grupo ya están decididas, pero temen confesar su opción.

León indica que esta estrategia asume que la mayoría de ellas votará por la oposición y que no lo dicen por temor, porque esconder que se votará por el chavismo no tendría sentido.

En Hinterlaces manejan una cifra de indecisos similar a la de Datanálisis, en este caso de 20%. Sin embargo, el director de la primera firma, Oscar Schemel, manifiesta que según sus estudios la cantidad de indecisos aumentó -en lugar de disminuir, como asegura León-, pues en mediciones anteriores se situaba en 13%.

Schemel dice que eso se debe al descontento de los electores con ambos candidatos, pues a medida que suben los indecisos, baja el apoyo a los primeros. Añade que 52,8% de esas personas no cree en ninguno de los dos aspirantes presidenciales y 75% no se identifica con partido político alguno.

Asegura que por eso no existe manera de que sean decisivos en los resultados de las elecciones presidenciales.

Indica que el segmento más atractivo para ambos candidatos es, en lugar de los indecisos, el de los descontentos, que se sitúa en 32%. Explica que se trata de un grupo más volátil, que podría inclinarse en su mayoría hacia una u otra candidatura, siempre bajo premisas racionales y no emocionales.

«No se inclinarán a favor de alguien sino de algo, están más pendientes de las ofertas, especialmente las económicas. Es un grupo compuesto por sectores de la clase media baja, pequeños y medianos empresarios que dan prioridad al ámbito económico, pero aceptan el modelo de inclusión», agrega Schemel.

En el Comando Venezuela admiten que son conscientes de la importancia de quienes no saben por quién votar, porque la intención de voto por ambos candidatos está pareja. El jefe de la campaña, Armando Briquet, asegura que la mayoría de las personas que no admiten por quién votará quieren hacerlo por Capriles Radonski, pero no lo dicen por temor a represalias del Gobierno.

«Aquí entran muchos trabajadores públicos, beneficiarios de misiones y el que teme a un gobierno que sabemos que ha amenazado al que piensa diferente. En ese grupo de indecisos hay mucha gente que ya está con nosotros y nuestro trabajo es seguir convenciéndolos», expresa.

Dice que la manera de convencerlos es explicándoles que el país vale la pena, que el esfuerzo de todos es necesario para transformarlo y que las palabras de Capriles Radonski son sinceras.

«Ya están cansados de las palabras vacías, de las promesas incumplidas, de que hablen y hablen y no les resuelvan sus problemas», agrega.

Clasificación. Para conseguir el voto de los indecisos, es fundamental conocer en cuántos grupos están divididos y cómo son.

El politólogo Gerardo Reyes identifica dos tipos de votantes indecisos: quienes han apoyado alguna tendencia política, pero están desilusionados y no saben si votarán; y quienes saben que votarán, pero no tienen clara opción. Coincide con León en que ambos candidatos son conscientes de la importancia de estos grupos.

Reyes atribuye mayor importancia numérica al primer grupo, pues incluye una cantidad significativa de empleados públicos que no quieren convalidar la opción de continuismo de Chávez, pero a la vez temen perder sus puestos de trabajo porque no creen en el secreto del voto.

«Muchos empleados pasaron el umbral de permisividad en cuanto al hecho de que los llevan obligados a movilizaciones públicas. Hay gente decepcionada en el sector público porque la obligan a marchar a cambio de un salario que cada vez vale menos. Es gente que ha perdido calidad de vida. Este fenómeno genera la decepción emotiva, cuya respuesta es la abstención coyuntural. Van a marchas, pero no les han dado su casa o les mataron a un familiar», señala.

Opina que es difícil que esas personas ahora salgan a votar por Capriles Radonski y que el Comando Venezuela lo sabe, por lo que la apuesta es porque no salgan a votar.

«Capriles ha tratado de motivar a los empleados públicos para que crean en su fórmula. Muchos que no son chavistas, sino que son personas que trabajan ahí, pero que por miedo quizá no salgan a votar. Creo que la oposición no ha hecho el énfasis necesario en que el voto es secreto«, agrega.

Reyes considera que aunque la movilización del PSUV sea muy fuerte y se lleve a votar a estas personas, lo que podría ocurrir es que se dispare el voto nulo.

León dice que es lógico que aún exista un grupo que no sabe por quién votará -los indecisos de verdad- y que espera las ofertas en las campañas para tomar una decisión. Señala que existen porque el presidente Hugo Chávez acaba de regresar a la contienda electoral luego de la ausencia por su enfermedad y este grupo no se define como chavista ni opositor, sino que decide en el momento. Este es el grupo que bajó de 31% a 23%.

Coincide con Reyes en que el segundo grupo es el de quienes están definidos, pero no lo dicen. Esto ocurre por varias razones: miedo a perder un beneficio o porque simplemente no quieren hacerlo. No se conoce el número de personas en este grupo.

Destaca que existe un tercer grupo de indecisos, el de los que realmente son abstencionistas, que responden «no sé» o «no contesta» cuando se les pregunta acerca de sus preferencias políticas, pero que en realidad no van a votar.

Foto: Ap /Reuters