lunes, 30 de julio de 2012

Integrantes del grupo «Pussy Riot» fueron llevadas ante un juez de Moscú por protestar contra Putin

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El Mundo
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Sin duda estas tres jóvenes parecen más combativas que cualquier otro opositor a Vladimir Putin. No se arredran, y aunque declararon su inocencia ante el juez que los interpeló hoy en Moscú, reivindicaron sus acciones políticas contra Putin.

«Pussy Riot» es un grupo musical de punk-rock feminista que nació en Rusia en el 2011. Se embarcó en una campaña para oponerse fallidamente a la elección de Vladimir Putin como presidente de Rusia. En febrero de este año realizaron un acto en la catedral de Cristo Redentor de Moscú, denominado algo así como La oración Punk, en el cantaron canciones cuyas letras pedían a Santa María Madre de Dios sacar a Putin, entre otras. El espectáculo también irritó a los cristianos, que lo consideraron ofensivo a la iglesia.

Desde esa fecha, tres de las cinco integrantes que participaron en el evento se encuentran detenidas. Hoy comenzó su juicio que las puede llevar a purgar largas penas en prisión.

Reporte de Agencias:

Las tres integrantes del grupo de punk ruso «Pussy Riot» encarceladas por «vandalismo» tras un show de protesta contra Putin, en el que pedían a la Virgen María desde el altar de la Catedral de Cristo Salvador de Moscú que echase del poder al mandatario, han comparecido este lunes ante el juez. Tras cinco meses en prisión, las tres artistas se han declarado inocentes en la primera sesión del juicio y han lamentado la ofensa que su acción pudo suponer para los creyentes, defendiendo que ellas «no profirieron insultos hacia las personas creyentes».

María Aliójina, Nadezhda Tolokónnikova y Ekaterina Samutsévich, de 24, 22 y 29 años respectivamente, se enfrentan a una pena de hasta siete años de prisión por «lesiones morales contra los creyentes de la Iglesia Ortodoxa». Durante los últimos días se han sucedido las muestras de apoyo hacia las jóvenes de intelectuales y músicos como Sting o Red Hot Chili Peppers.

«No queríamos ofender a nadie», aseguró Tolokónnikova, añadiendo: «Admitimos nuestra culpa política, pero no nuestra culpa legal». «No somos enemigas de los cristianos… nuestros motivos son exclusivamente políticos», continuó la joven, que leyó un comunicado durante la sesión. «Solo queremos que Rusia cambie a mejor». Su compañera María Aliójina no se mordió la lengua e indicó: «Creía que la Iglesia amaba a todos sus hijos, pero parece que solo ama a aquellos que aman a Putin».

Las tres explicaron que querían mostrar su desencanto por el apoyo mostrado por el patriarca Kirill, máximo representante de la Iglesia Ortodoxa, a la candidatura de Putin a las pasadas elecciones presidenciales. «Queríamos reflejar la posición de numerosos creyentes que están en contra del llamamiento del patriarca pidiendo el voto para Putin». En todo momento «lamentaron« haber ofendido a los creyentes.

Pese a que la justicia rusa ha prometido un procedimiento limpio y público, autorizando la retransmisión en directo de las audiencias, el ministerio Fiscal ha pedido que se establezca la prohibición de grabar vídeos o tomar fotos durante la intervención de los testigos por «razones de seguridad».

Foto: Efe