jueves, 2 de agosto de 2012

Los otros brazos de Pauline Marois

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Canadá
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Para nadie es un secreto que la elecciones del próximo 4 de septiembre, en Quebec, son básicamente obra y gracia del Parti Québécois. Desde hace mucho tiempo la palabra elecciones estuvo en boca de los dirigentes «pequistas». A cada oportunidad que Jean Charest cometía un error o surgía un problema, aparecía el reclamo, primero de una Commission d’enquête y luego nuevas elecciones.

La oportunidad vino con el conflicto estudiantil. Miles de estudiantes universitarios y de cegeps se plegaron a una huelga, acompañada de movilizaciones diarias por el centro de Montreal y eventualmente en la capital, Quebec. La mayoría de las veces, esas huelgas terminaron en violencia y arrestos por parte de la policía. De allí surgió la controvertida ley 78, que nada más al nacer ya había quedado en desuso.

El conflicto estudiantil siempre fue planteado por sus dirigentes como puramente gremial, aunque sus exigencias rebasaron con el tiempo el campo estrictamente de una protesta contra el alza de las matriculas, para convertirse en abiertamente político, cuya máxima expresión fue pedir la renuncia de Charest. En efecto, también hoy en día, pareciera que las elecciones es la única manera de resolver este conflicto.

Ahora bien, ¿qué agrupaciones y partidos políticas están detrás del conflicto estudiantil?

Por un lado se ha podido apreciar la presencia de la organización sindical más poderosa de Quebec, la Fédération des travailleurs du Québec (FTQ), sobre todo, a través de su apoyo uno de los grupos que organizan la huelga, la Coalition large pour une solidarité syndicale étudiante (CLASSÉ), cuyo portavoz es Gabriel Nadeau-Dubois.

Por otro lado, siempre se ha sospechado la participación del Parti Québécois (PQ), al comienzo tímidamente, pero después ya la propia lider de esa agrupación se la veía portando el famoso carré rouge, que tanto ha criticado su adversario, Jean Charest. El carré rouge es el símbolo rojo que distingue a quienes apoyan el conflicto. Pauline Marois confirmó ayer, su adhesión a dicho conflicto, pero aclaró que ahora es el tiempo de pasar al modo elecciones.

Sin duda, también Quebec Solidaire apoya e impulsa dicho conflicto estudiantil. Incluso, en algún momento, su más importante líder, el diputado Amir Khadir, fue detenido en plena acción de calle con otros estudiantes. Y su joven hija también sufrió detención por actos calificados de terroristas y presentada ante la Corte. Acción legal que aún no han llegado a su fin.

Otro hecho a resaltar es que recientemente el líder estudiantil  Lèo Bureau-Blouin, quien dirigió una de las tres agrupaciones que participan en la huelga, fue denominado candidato a diputado  por el Parti Québécois, para las elecciones que vienen. Cabe mencionar que durante el tiempo que compartió la dirigencia de la huelga, Bureau-Blouin, fue el más joven de los dirigentes y el más juicioso de los tres, contrariamente a su aliado Gabriel Nadeau-Dubois.

Con todo esto queremos decir que si bien las organizaciones que participan en la huelga pueden tener en su seno estudiantes que no pertenecen a ningún partido y que incluso no participan de la huelga, sus dirigentes y los más activos, sin duda emitirán su voto, por el PQ o QS, pero en ningún caso por el PLQ de Jean Charest, ni de la CAQ de François Legault.

Sin embargo, estas organizaciones siguen declarándose imparciales en la campaña que comenzó, tambièn, ayer. Mejor dicho, tanto Martine Desjardins como Éliane Laberge de la Fédération étudiante universitaire du Québec (FEUQ) y de la Fédération étudiante collégiale du Québec (FECQ), respectivamente, dijeron en conferencia de prensa que durante la campaña presidencial no alentarán a sus afiliados hacia un partido en particular, solo trabajarán para que los estudiantes vayan a ejercer su voto.

Por su parte el portavoz de CLASSÉ, Gabriel Nadeau-Dubois, anunció que en esta campaña se mantendrán neutrales; precisamente, una de las agrupación más criticadas por su militancia hacia las acciones de calle más radicales, respecto a las otras agrupaciones que participan en el conflicto estudiantil.

Foto: tvanouvelles.ca