viernes, 3 de agosto de 2012

Pauline Marois promete apoyar los proyectos mineros y estimular la participación local con préstamos sin intereses

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Canadá
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Pauline MaroisDándole seguimiento a un compromiso establecido en el programa de Parti Québécois, (PQ), Pauline Marois anunció ayer en la mañana que un gobierno pequista creará la Banque de Développement économique du Québec (Banca de desarrollo de Quebec), según lo reporta Le Devoir

Con ello se espera estimular la creación de empresas, sobre todo a niveles locales y en el sector de recursos naturales.

El Parti Québécois trata de tomar la idea de los liberales  en el sentido de «una sociedad de desarrollo» público orientada hacia los recursos naturales. El PQ pretende aprovechar el boom de desarrollo que ya está en curso y que por ahora está controlado enteramente por el sector privado.

Se debe indicar que ya en el último presupuesto presentado por el gobierno de Charest se había  anunciado la creación de Ressources Québec, une filial de Investissement Québec consagrada a los sectores de minas e hidrocarburos, prácticamente lo que ahora plantea Pauline Marois.

Un gobierno pequista reemplazará esta nueva entidad por la Société québécoise de développement des ressources naturelles. «Esto nos permitirá tener los medios para aumentar la participación québécoise entre las empresas ligadas a la explotación de nuestros recursos y agrupar las capacidades en el sector», fue lo que mencionó Marois durante una conferencia de prensa en la localidad de Sorel-Tracy.

El PQ está igualmente dispuesto a invertir fondos en el sector de la energía petrolera. Pero, antes dice Marois, se deberá desarrollar ciertas «capacidades» en el sector, ya que puede presentarse algunos riesgos financieros

«Tenemos gente que tienen conocimientos financieros sobre el asunto, pero no tenemos un conocimiento técnico y científico del mismo. Esto se debe crear sobre el terreno».

Pauline Marois está igualmente a favor de otorgar financiamientos públicos  para la construcción de las infraestructuras que reclaman los mineros que desean instalarse en el norte québécois. A cambio, ellos deben comprometerse a ofrecer una participación del gobierno en sus empresas. Esta idea fue formulada en el otoño pasado por el exprimer ministro Jacques Parizeau.

Actualmente, sabemos poco sobre los dineros públicos que pueden haberse invertido en el Plan Norte, por parte del gobierno de Charest. Se financia casi la totalidad de los costos de la prolongación de la ruta 167, que deberá servir al desarrollo de un proyecto minero de diamantes. Pero, Quebec estudia también la posibilidad de construir al menos tres puertos que servirán para la exportación del mineral en estado bruto.

Por otro lado, la Banque de développement économique du Québec -el proyecto del PQ- reunificará los programas y organismos que existen y que tienen que ver con el desarrollo económico. Es un asunto de agrupar las oficinas de los ministerios de Desarrollo Económico, Innovación e Exportación e Inversión Quebec.

La jefa pequista espera también «aligerar» la carga administrativa de las empresas, pero también «sostener» aquellas que no pueden obtener préstamos de las instituciones financieras. El gobierno ofrecerá «capital» y estará presto a «tomar riesgos» financieros para estimular el arranque de empresas. Marois, dijo que prestamos sin intereses estarán disponibles. Estima que esta nueva estructura será particularmente útil a nivel local.

Pero no se darán fondos aquellos que ya disponen de ellos por parte de Inversión Quebec.

Marois desearía traer fondos federales a la provincia que están dedicados al desarrollo, por un monto estimado de 400 millones de dólares.

La jefa pequista aprovechó su pasada por Sorel-Tracy para anunciar el nombre de su candidato en la cinrcunscripción de Richelieu. Se trata de Élaine Zakaïb, presidente y directora general del Fonds régionaux de solidarité FTQ.

Por otro lado, un periodista de la CBC le preguntó a Marois si  estaría dispuesta a participar en un debate en inglés. «No», respondió Marois, señalando que no se siente suficientemente «cómoda» en la lengua de Shakespeare.