sábado, 11 de agosto de 2012

Mitt Romney elige como vicepresidente a Paul Ryan, figura del Tea Party

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El Mundo
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Paul Ryan fue presentado hoy por Mitt Romney como su candidato a la vicepresidencia. Los analistas coinciden que su elección es producto de una concesión de Romney hacia el ala más conservadora del Partido Republicano, el Tea Party, del cual Ryan sería una de sus figuras más representativas.

Ryan es actualmente miembro de la Cámara de Representantes por Wisconsin y es el artífice de los proyectos presupuestarios impulsados por los republicanos. Promueve la privatización de algunos programas sociales y la reducción o eliminación del déficit público.

Ryan llegó muy joven a los corrillos políticos de Washington, como asistente del senador republicano por Wisconsin, Bob Kasten. Después ocupó otros puestos e incluso, para redondearse su sueldo, trabajó como camarero en el restaurante Tortilla Coast.

La información de El País

El candidato republicano a la presidencia norteamericana, Mitt Romney, ha anunciado este sábado que su elegido para aspirar a la vicepresidencia es el legislador por Wisconsin y presidente del Comité de Presupuestos de la Cámara de Representantes Paul Ryan, arquitecto e ideólogo de los más recientes planes presupuestarios de los republicanos en el Congreso, centrados en someter al Gobierno a notables recortes y que en el verano de 2011, tras un duro enfrentamiento con los demócratas y el presidente Barack Obama, dejaron a Estados Unidos al borde del impago de sus deudas.

Romney anunció su elección a través de un mensaje en una aplicación telefónica a las siete de la mañana (seis horas más en la España peninsular). A las nueve, comparecerá con Ryan en Norfolk, a bordo del portaaviones USS Wisconsin, en un guiño al elegido, que desde 1999 representa en la Cámara de Representantes al distrito primero de ese Estado del Medio Oeste. Posteriormente harán campaña juntos por Virginia, uno de los Estados cruciales para ganar las elecciones del 6 de noviembre.

Según la campaña del candidato republicano, el viernes por la noche se informó a los otros finalistas de que no serían los elegidos. Finalmente, Romney consideró seriamente las posibilidades del exgobernador de Minnesota Tim Pawlenty y del senador por Ohio Rob Portman. Quedan dos semanas para que se celebre la Convención Nacional Republicana en Tampa, donde se confirmarán las candidaturas de ambos políticos para las elecciones.

Durante las pasadas semanas, Romney ha sufrido una considerable presión por parte de los sectores más conservadores de la política norteamericana para que aceptara a Ryan, que a sus 42 años es una joven promesa del Partido Republicano, y un favorito del movimiento ultra del Tea Party, por su pertinaz propuesta de eliminar el déficit público y reducir o privatizar programas sociales. El jueves, el diario conservador The Wall Street Journal apostó con fuerza por él. “Pertenece a una nueva generación de reformistas”, dijo en un editorial.

El candidato republicano a la presidencia confía de ese modo en atraerse el voto de las bases más conservadoras de su partido, que en la larga campaña de primarias se mostraron reticentes a apoyarle, dadas sus políticas moderadas cuando era Gobernador de Massachusetts. En ese sentido, Ryan puede tener un efecto similar al de Sarah Palin en 2008, pero viene mucho mejor preparado, sobre todo en el apartado económico, después de 13 años en el Capitolio.

El equipo de Romney confía también en que la elección le de ventaja en Wisconsin, otro de los Estados cruciales en estas elecciones, que otorga 10 votos electorales de los 270 que un candidato necesita para ganar, y que en 2008 se decantó por Barack Obama. En enero de 2011 Ryan se convirtió en presidente del Comité de Presupuestos de la Cámara de Representantes, después de la gran victoria de los republicanos y del Tea Party en las elecciones legislativas de 2010, y de la llegada de nuevos congresistas auspiciados por ese movimiento ultra.

En su papel de presidente del Comité de Presupuestos, Ryan se ha convertido en uno de los principales arquitectos de la política económica de los republicanos. Uno de sus principales logros es una propuesta presupuestaria —nunca aprobada pero que se ha convertido en una especie de manifiesto en la parte más conservadora de la bancada republicana— que reduciría notablemente los tipos impositivos, privatizaría el seguro público que EE UU ofrece a ancianos y discapacitados y reduciría notablemente otros programas sociales. El resultado: devolver el gasto público a niveles de hace medio siglo.

Para alguien como Romney, que se precia de no haber servido ni un día de su vida en Washington —primero fue empresario, luego Gobernador de Massachusetts—, Ryan representa todo lo contrario. Llegó a Washington cuando aun estudiaba en la universidad, para servir con el senador republicano por Wisconsin Bob Kasten por salarios modestos. Posteriormente, cuando Kasten perdió las elecciones frente a un demócrata, Ryan pasó a trabajar como escritor de discursos en el grupo Empower America. Allí trabajó con Jack Kemp, un congresista al que se considera uno de los pioneros en la defensa del mercado libre.

En aquellos años, el aun muy joven Ryan hizo lo que muchos asistentes en el Congreso hacen normalmente: aunar más de un trabajo para llegar a fin de mes. Trabajó como camarero en el restaurante Tortilla Coast y como entrenador personal en el gimnasio Washington Sport and Health Club. Miembro de una familia de constructores, sus orígenes son más modestos que los de Romney, hijo de un Gobernador y que tiene una fortuna de 250 millones de dólares.

A los 28 años, Ryan decidió presentarse a las elecciones por el primer distrito de Wisconsin, que incluye su lugar natal, Janesville. Ryan es extremadamente popular allí. Ya ha sido elegido en siete ocasiones. La prominencia le llegó con la revuelta conservadora contra Obama de 2010, cuando el Tea Party organizó concentraciones contra la reforma sanitaria y cuando los nuevos legisladores conservadores secundaron sin fisuras su propuesta presupuestaria. Su plan fue aprobado en la Cámara de Representantes en abril de 2011, pero murió al llegar al Senado, controlado por los demócratas. Ryan mantuvo, durante las negociaciones, que su norma hubiera reducido el gasto público en 5.800 millones de dólares en 10 años.

Foto: Afp