viernes, 17 de agosto de 2012

Jefe de la policía noruega renunció por fallas durante los atentados cometidos por Breivik

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El Mundo
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Siempre flotó en el ambiente la interrogante cómo una sola persona pudo ocasionar un primer ataque en la ciudad de Oslo, donde causó ocho muertos, y luego trasladarse a la isla Utoya para asesinar a otras 69 personas, de manera selectiva, una a una.

Solo una comisión independiente ha podido determinar que el primer ataque de Anders Behring Breivik «se pudo haber evitado» y el segundo en Utoya, «se pudo haber parado antes». Además esta comisión sugiere que si la inteligencia al interior de la policía hubiera funcionado se habrían descubierto a tiempo los planes de Breivik.

Como se sabe la indicada Comisión cargó el peso de las responsabilidades a la policía de Noruega. No es de extrañar, por tanto, que el jefe de dicho cuerpo, Oystein Maeland, renunciara hoy, solo que lo hizo cuatro días después que se emitiera dicho informe.

El País

Cuatro días después de que una comisión independiente concluyera que el doble atentado de Oslo y Utoya en 2011 pudo haberse evitado, ha dimitido el jefe de la policía, Oystein Maeland. El mando policial, que solo llevaba 14 días en el puesto cuando ocurrieron los ataques en los que Anders Behring Breivik mató a 77 personas, ha explicado que renuncia por la falta de confianza de la ministra de Justicia, Grete Faremo. “Tener la confianza de la ministra era crucial para seguir en el cargo. Como ella y otros miembros del Parlamento no lo han dejado claro, simplemente no puedo continuar con mi trabajo”, informa The Norway Post. La ministra anunció la dimisión el jueves por la noche mientras participaba en un debate televisado.

El demoledor informe, elaborado durante un año por la Comisión 22 de Julio (por la fecha de la matanza), revela gravísimos fallos policiales. Sostiene que el primer ataque se pudo evitar y que el segundo -el de la isla de Utoya, donde Breivik asesinó una a una a 69 personas- se pudo parar antes. La comisión califica de “inaceptable” los 35 minutos que tardaron los agentes en cruzar desde la orilla del lago a la isla y critica muy duramente a dos patrulleros locales que llegaron primero al embarcadero pero no llegaron a cruzar hasta el campamento juvenil y prefirieron esperar a sus compañeros del equipo de élite. Además, las fuerzas de seguridad no hicieron caso hasta transcurrida una hora a una llamada de un testigo inmediatamente después de la explosión en la capital que describió al asesino, dijo que iba de uniforme, e incluso dio la matrícula del coche en el que huyó. El informe también sugiere que el espionaje interno pudo haber descubierto los planes de Breivik.

“Por cada minuto antes que hubieran podido llegar [los policías], se habrían salvado vidas, declaró el representante del grupo de apoyo a las víctimas de los atentados Jon-Inge Andy Sogn.

El precedesor de Maeland como jefe de la policía y el titular de Justicia cuando ocurrieron los atentados habían dejado sus cargos en los últimos meses.

“[El informe] es sin duda un verdadero golpe para la policía y probablemente afectará a la confianza de la gente [en las fuerzas de seguridad]”, explicaba horas después de la difusión de las concusiones de la Comisión 22 de Julio Lise Hellebo Rykkja, investigadora de la Universidad de Bergen. “Habrá que ver cómo afecta a la confianza en general en el Gobierno”, añadió. El primer ministro, el laborista Jens Stoltenberg, parece salir indemne por ahora. Un 72% de los electores considera que no debe dimitir a consecuencia del informe, según una encuesta del canal público NRK citada por Reuters.

Las conclusiones de la comisión han sido mucho más duras de lo que muchos esperaban pero se esperaban profundos cambios en la policía tras su presentación. El dimitido Maeland era un veterano militante laborista y fue padrino de boda del primer ministro Stoltenberg. El lunes por la tarde el jefe del Gobierno dijo que asumía la responsabilidad última de los fallos de las autoridades: “Llevó demasiado tiempo coger al perpetrador y la policía debería haber estado en Utoya antes. Es algo que lamento”.

El veredicto de Breivik, que confesó los crímenes, los asume pero no se considera culpable porque los considera parte de una cruzada antiinmigrantes y antimusulmanes, se conocerá el próximo viernes 24.

Foto: Efe