martes, 4 de septiembre de 2012

Estados Unidos otorgará una ayuda de 1.000 millones de dólares a Egipto

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

La recuperación de la economía de Egipto es probablemente una de las preocupaciones más importantes del presidente Morsi en esto momentos. Contrariamente a las previsiones, el presidente musulmán está desarrollando una política liberal en términos de la economía.

Para recuperar la economía impactada por los largos meses de inestabilidad en el país, recientemente solicitó un préstamo al Fondo Monetario Internacional por 4.800 millones de dólares. Ya ha recibido 2.500 millones de asistencia de parte de Arabia Saudita.

Ahora es el turno de Estados Unidos, quien le ha prometido una ayuda por 1.000 millones de dólares.

La información de El País

Casi un año y medio después, la administración Obama va a cumplir su promesa de conceder unos 1.000 millones de dólares (800 millones de euros) a Egipto para ayudar a consolidar su tránsito a la democracia. Varios responsables del Gobierno estadounidense se encuentran en El Cairo y esperan concluir el acuerdo durante los próximos días.

Si bien aún no se conoce con detalle la distribución de estos fondos, según se ha filtrado en la prensa estadounidense, una buena parte serviría para cancelar la deuda del país árabe con EE UU, que asciende a más de 2.500 millones de euros. Además, el paquete incluiría también unos 300 millones de euros en garantías para créditos de inversión para empresas estadounidenses con proyectos en Egipto.

La economía egipcia sufrió un frenazo durante la revolución, y aún no ha recuperado sus niveles previos de crecimiento. Sobre todo, a causa del descenso de la llegada de turistas extranjeros, ahuyentados por la persistencia de disturbios callejeros durante la azarosa transición pilotada por la Junta Militar. En consecuencia, Egipto ha tenido que echar mano de sus reservas de divisas, cuya cantidad es la mitad de las existentes en enero de 2010.

Con la finalidad de evitar una brusca devaluación, que afectaría muy negativamente sobre todo a las capas más humildes, la administración del presidente Mohamed Morsi ha situado como una de sus prioridades atraer ayuda e inversiones extranjeras. Durante la semana pasada, Morsi se reunió con la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, y le solicitó un préstamo por valor de 4.800 millones de dólares (unos 3.800 millones de euros). Se espera que las negociaciones concluyan antes de finales de año.

Asimismo, Egipto ya ha recibido buena parte de los 2.500 millones de asistencia prometidos por Arabia Saudita y Qatar, a los que se deben sumar 200 millones por parte de China, acordados en el viaje que celebró la semana pasada el rais egipcio.

La decisión de la administración Obama de hacer efectiva ahora la ayuda representa un espaldarazo al proceso de transición egipcio, que vivió uno de sus momentos más trascendentales el pasado 12 de agosto, cuando el presidente Morsi relevó a la cúpula del ejército, poniendo fin a seis décadas de tutela militar de la vida política del país. Con su gesto, Washington pretende anclar el nuevo Gobierno de los Hermanos Musulmanes en la órbita occidental, y evitar que adopte la senda del radicalismo, como sucedió con la revolución iraní de 1980.

Además, la concesión de estos fondos tiene una también lógica comercial evidente para EE UU. Egipto representa un gran mercado, con un interesante potencial de crecimiento, al que otras potencias económicas ya le han echado el ojo, como por ejemplo China. No en vano, el Departamento de Estado y la Cámara de Comercio de EE UU han preparado la visita de una ingente delegación de compañías estadounidenses, entre ellas multinacionales como Xerox o Caterpillar.

“Nuestro objetivo es enviar un mensaje enfático a Egipto de que el Gobierno entiende que no es solo una cuestión de asistencia. Lo importante es el negocio y el crecimiento”, declaró Thomas Ride, el vicesecretario de Estado. La visita empresarial se iniciará el sábado, y se espera que el nutrido grupo de funcionarios y hombres de negocios estadounidenses aborden en sus reuniones con las autoridades egipcias la posibilidad de adoptar nuevas medidas de liberalización de la economía que faciliten la llegada de inversiones extranjeras.

Si bien el programa económico de los Hermanos Musulmanes estaba trufado de referencias a un ambiguo proyecto de “economía islámica”, los primeros pasos del ejecutivo de Morsi se han ajustado a un enfoque liberal ortodoxo. Su posición respecto al préstamo del FMI ha sido paradigmático: tras oponerse a las negociaciones del anterior gobierno de un crédito por valor de 3.200 millones de dólares, una vez en el Gobierno han solicitado uno aún mayor, de 4.800 millones de dólares.

Foto: feeddoo.com