martes, 4 de septiembre de 2012

Decisión Quebec 2012: ¿Quién es Pauline Marois?

Publicado en:
Canadá
Por:
Temas:

Pauline Marois primera ministra de Quebec

Marois es de esos apellidos que uno se “aprende” apenas llega a la provincia. Su aparición constante -hasta hoy como líder de la oposición oficial del gobierno de Quebec- en los temas que atañen a la Belle Province, hace que uno la ubique rápidamente, incluso si tiene poco tiempo en la provincia.

Hoy hace historia en Quebec y en Canadá al convertirse en la primera mujer líder del gobierno de la región francófona más importante de Norteamérica y en la quinta primera ministra del país. Mujer y madre. De carácter, de palabra dura, de defensa de la cultura québécoise, que llega al poder en medio de una petición de cambio que se escuchó no solo entre los detractores del Partido Liberal (que tenía nueve años en el poder) sino en jóvenes, adultos y hasta apáticos que dijeron “ya basta del rojo”.

Marois (29 de marzo de 1949) tiene una licenciatura en Servicio Social de la Universidad de Laval y un MBA del École des hautes études commerciales de la Universidad de Montreal. Comenzó su carrera política en 1981, cuando, tras ser elegida con el apoyo del mismo partido que hoy la lleva al liderazgo del gobierno (PQ), ocupó el cargo de ministra de Estado de la Condición Femenina, siendo el primer ministro René Lévesque. Su labor en organismos públicos y comunitarios comenzó una década antes, pasando por varios cargos, desde consultora de presupuesto de cooperativas familiares, hasta agregada de prensa del Ministerio de Finanzas cuando estaba a cargo de Jacques Parizeau. 

Desde hace 20 años, la hoy elegida primera ministra de Quebec estuvo al mando de varias carteras durante los gobiernos pequistas que tuvo la provincia en estas dos décadas. Marois fue la titular de despachos como Rentas, Finanzas, de Educación y hasta de Investigación, Ciencia y Tecnología. Compartió su tiempo y su espacio y llegó a ser profesora de la Universidad de Quebec en Hull. En 2003, ocupó también la silla de la viceprimera ministra en tiempos del gobierno de Bernard Landry. 

No fue sino hasta 2005, cuando la bien activa pequista anunció su candidatura como líder del Parti Québécois. Pero ese no fue su momento. En esa oportunidad quedó segunda detrás de André Boisclair. 

El movido año 2007

El segundo lugar no fue suficiente para amilanar a la ya experimentada política, quien optó por lanzarse nuevamente al liderazgo del PQ en 2007, quedando finalmente elegida. Año particular para el partido y para la propia Marois, pues fue precisamente en las elecciones de marzo que la tolda quedó reducida al tercer lugar detrás del Parti Libéral du Québec (al mando) y de la oposición oficial que quedó en manos de la Action démocratique du Québec (partido que ya no existe y cuyos representantes fueron absorbidos por la CAQ actual).

En ese mismo año (2007), la líder del PQ anunció su candidatura para la circunscripción de Charlevoix, compitiendo solo con un representate de la hoy extinta ADQ. Resultó elegida con el lema de Chez nous, c’est Pauline, haciendo directa referencia con el nous a la tendencia nacionalista. Todo esto ocurrió en medio de polémicas por presuntas compras de terrenos por parte de Marois y su esposo, Claude Blanchet, empresario que ha ocupado varios cargos ejecutivos y catalogado como un “impulsor de empresas colectivas”. 

Y el año aún no acababa para Marois, quien durante ese octubre, propuso la polémica Ley 195, el Acta de Identidad de Quebec, dirigida directamente a los inmigrantes, a quienes se les pedía que aprendieran francés para poder obtener ciertos derechos, como una simbólica “ciudadanía” québécoise y la oportunidad de lanzarse en cualquier tipo de elección. No faltó en ese momento las versiones que indicaron que la ley era racista y hubo incluso medios de comunicación fuera de la provincia que así lo advirtieron. Hasta miembros del PQ rechazaron entonces el texto legal. La ley finalmente no pasó en el Parlamento. 

La polémica continuó en 2008, cuando la parlamentaria propuso una gran eforma a la Ley 101, basándose en una supuesta caída del uso del francés en la Belle Province. En ese entonces, hace cuatro años, sus propuestas incluían (similares a las de hoy) cursos de francés en escuelas básicas y secundarias, la solicitud obligatoria para los inmigrantes de dominar la lengua y la necesidad de que los pequeños empresarios fueran duchos en el idioma. 

Ese mismo año, durante las últimas elecciones que se celebraron en Quebec antes de las históricas de este 4 de septiembre, Pauline Marois quedó elegida como la líder de la oposición oficial, a la cabeza de una de las oposiciones más fuertes desde la Revolución Tranquila de Quebec, con 51 curules en la Asamblea Nacional. 

Sin embargo, hace poco más de un año, Marois tuvo un punto negativo del propio partido en el que había militado (en ese momento) durante 20 años; en el Congreso Nacional del Parti Québécois se realizó un voto de censura en su contra. Finalmente, en medio de mucha controversia, la diputada obtuvo el apoyo de 93,08% de los delegados.

Hoy, Pauline Marois, es elegida para asumir la responsabilidad de un gobierno minoritario que desde ya muchos tildan de difícil. Con un discurso muy similar a sus propuestas pasadas, Mme Marois tendrá la tarea de llevar un Parlamento en el que el escenario será un espejo, con el que hasta hoy fue gobierno como oposición oficial y con muy pocos aliados.

Foto: Facebook – Pauline Marois 

Con información de pq.org