lunes, 24 de septiembre de 2012

Gotye celebró un lleno total en el Métropolis en el marco del Festival Pop Montreal

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Gotye en el Metropolis Pop Montreal

Con un lleno total y de nuevo en la ciudad, Gotye realizó una segunda visita para deleite de los montrealeses teniendo como escenario el Metrópolis y siendo uno de los artistas invitados dentro del decimoprimer Festival Pop de Montreal.

Pop Montreal es, desde 2002, el promotor oficial del talento de nuevas generaciones de arte en todas sus formas, año en el que un grupo de amigos y colegas decidieron crear un ámbito cultural, a la altura de los festivales montrealeses.

A partir de esa fecha, cada año, durante cinco días, el Pop de Montreal reúne a más de 600 artistas para el gusto de los asistentes. Con una atrevida mezcla de varias formas de arte y eventos, el festival ofrece conferencias, exposiciones de artesanía y artes visuales, moda y proyecciones de películas.

Cabe señalar que el festival es un evento cultural anual sin fines de lucro que promueve la independencia artística mediante la presentación de artistas de talla internacional y reconocida en todo el mundo.

Para propios y extraños, incluso para las compañías discográficas, Pop Montreal es el festival norteamericano portavoz del talento musical y de una nueva generación de arte independiente.

La noche del concierto de Gotye, ni la lluvia ni el viento retrasaron el espectáculo. El artista estuvo acompañado en la primer parte por el grupo Zammuto, siguiendo con la agrupación Chairlift, de origen estadounidense , la cual mostró a los montrealeses la calidad absoluta del género electro pop que los caracteriza.

El creador de Somebody That I Used to Know se hizo presente en el Métropolis, acompañado de sus músicos: un bajista, un guitarrista, un baterista y un tecladista

Saludando en francés y agradeciendo de igual modo en la lengua de Molière las ovaciones de los ahí presentes, el intérprete,   quien recién llegaba de Toronto tras tener unapresentación en el Molson Canadian Amphitheatre de esa ciudad, deleitó a los asistentes con temas de sus tres últimos álbumes. Don’t Worry We’ll Be Watching You fue el tema elegido para comenzar la noche.

Los allí presentes pudieron apreciar esa magia que se siente cuando alguien logra la combinación perfecta del arte, musicalmente hablando: esa mezcla  de ritmos con una profundidad absoluta y ese toque particular que dieron las imágenes presentadas en la pantalla gigante que fue elegida como escenografía y efectos especiales.Arte que sin lugar a dudas  hizo sentir a más de uno ese carisma desbordante,  producto de una calidad  vocal y musical de muy buen nivel,  propia de Gotye.

The Only Way, What Do You Want,  Feel Good y Night Drive, fueron los temas que continuaron sonando a través de la impresionante voz del artista de origen belga australiano, quien llevó a su público entre baladas tecno hasta el pop más clásico e invitando en ocasiones a los asistentes a interactuar con él coreando los temas , aplaudiendo bailando con los ritmos tecno electro de  State of the Art.

The Only Thing I Know formó parte también del repertorio para continuar la noche con Giving Me a Chance y destacando también la impecable actuación del guitarrista en la canción Easy Way Out,   al igual que las ya conocidas percusiones del sello Gotye para el tema Smoke and Mirrors.

Un poco más de respeto

La noche iba de más a menos y de menos a más, ganando un poco la impaciencia de aquellos que se dieron cita esa con otro objetivo, la charla… charlar, platicar en voz alta hasta el punto que algunos de los presentes pedían el silencio. Los implicados en la charla, que a mi juicio eran muchos, continuaron su conversación, ignorando por completo las peticiones del artista quien solicitaba  a través del micrófono guardar un poco de silencio, y guardar la paciencia y calma para dos temas más. Sin embargo, cuando fue el momento de escuchar una de las canciones más bellas de los últimos, Save Me, la voz del intérprete se perdió por completo en el típico estira y afloje entre los conversadores, quienes, ni por cortesía, bajaron el tono de voz. Los que verdaderamente deseaban disfrutar del momento mágico de ese tema intentaron una vez más con el clásico “shhhshhh”.

Pese a esta situación, Gotye dio paso a los primeros acordes de Somebody That I used to Know.

Fue entonces cuando la magia volvió y las luces de los teléfonos celulares filmando la escena hicieron estallar a propios y extraños transformando las conversaciones de fondo y los “shhhhh” en un coro multitudinario que ovacionaba desde las primeras notas el Métropolis.

Caroline Polachek,  la vocalista del grupo Chairlift, acompañó a Gotye en la interpretación del tema que en su versión original interpreta con Kimbra, arrancando gritos de euforia y aplausos de los asistentes,  pues la interpretación realizada por Polachek no le pide nada a la de Kimbra.

El cierre de la noche

A pesar del momento tan vergonzoso que el artista tuvo que vivir en uno de los festivales d arte más importante de Montreal, Gotye dejó claro con esa presentación sublime que la profundidad y talento de todos y cada uno de sus temas bien vale la pena volverlo a ver.

El público, lleno de euforia, pidió más temas, aplaudiendo por varios minutos al artista, quien regresó al escenario con dos temas más, incluyendo I Feel Better, con una improvisación de batería y percusiones entre otros instrumentos, dejando un buen sabor de boca a los asistentes.

Gotye continuará su gira por el continente americano, pasando por Boston y la Gran Manzana para de nuevo volver al país que lo vio nacer.

Verónica Mancilla – Noticias Montreal

 Foto: Captura de pantalla – YouTube