jueves, 27 de septiembre de 2012

Parlamento de Cataluña abre el camino a un referéndum por la independencia

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El Mundo
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El Parlamento catalán aprobó la celebración de una consulta popular para determinar el estatus de Cataluña en su relación con el Estado español. En otros términos un referéndum para votar sobre la independencia.

La resolución del Parlamento fue aprobada con la oposición del Partido Popular (PP) y Ciutadans. Llamó la atención que el partido socialista (el PSC) se abstuvo.

El asunto de la soberanía de Cataluña se agita justo en momentos que España atraviesa por una de sus peores crisis económicas. Pero Cataluña no está al margen de ella. Sus finanzas públicas están quebradas y han pedio el auxilio del gobierno central.

Respuesta del gobierno español

La portavoz del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría dijo que si Cataluña llegase a convocar un referéndum sobre su independencia, utilizarían el mecanismo del que dispone el Ejecutivo para pedir la anulación de dicho proceso al Tribunal Constitucional.

La vicepresidenta alega que la consulta no sería conforme con la Constitución.

El Parlament aprueba la consulta independentista para la próxima legislatura

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El Parlament ha aprobado la celebración de una consulta independentista la próxima legislatura, después de que haya salido adelante la resolución de CiU y ERC que la promueve y ante la que los diputados socialistas se han abstenido. PP y Ciutadans, únicas fuerzas en oponerse.

El PSC ha optado por una posición neutra en la votación -aunque el díscolo Ernest Maragall ha vuelto a votar a favor- de la resolución conjunta de CiU y ERC, que también ha apoyado ICV-EUiA. Los socialistas sólo han votado a favor de su propia resolución -y se ha abstenido en todas las demás- en la que aboga por un referendo o consulta legal para que Cataluña decida sobre cualquier cambio en el modelo del encaje de Cataluña con el Estado.

Así el PSC apoya el derecho a decidir, que puede ejercerse en su opinión a través de un referendo autorizado por el Estado o de una consulta que se organice amparada en la ley de consultas de Cataluña que el Parlament podría aprobar en la próxima legislatura.

En el turno de intervenciones para defender las distintas resoluciones, en la última jornada del debate de política general en Cataluña, la socialista Rocío Martínez-Sampere ha justificado la abstención del PSC a las propuestas más soberanistas con el argumento de que «las cosas deben cambiar, pero en el marco de la ley que nos iguala a todos».

PSC: ‘Avanzar sin romper’

Para desmarcarse tanto de CiU, que se plantea celebrar una consulta de autodeterminación aunque no cuente con el aval estatal, como del PP, que ha prometido hacer «lo que esté en su mano» para evitar una consulta de este tipo, ha afirmado que «ni la ley puede ser la excusa para petrificar posiciones, ni se la puede saltar quien la puede aplicar» y ha abogado por la vía de la «reforma«.

«No somos los del todo o nada, proponemos una tercera vía. Avanzar sin romper. Polarizar significa una ruptura interna en Cataluña», ha añadido Martínez-Sampere, que ha proclamado: «Somos un sólo pueblo».

Martínez-Sampere también ha echado en cara al presidente de la Generalitat, Artur Mas, que intente patrimonializar la bandera catalana: «La ‘senyera’ es tan nuestra como suya», ha dicho.

«Con que el Gobierno se lo pida al TC, la consulta catalana quedaría anulada»

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Soraya Sáenz de Santamaría ha asegurado que si Cataluña llegase a convocar un referendum sobre su independencia, el intento podría quedar anulado «nada más con que lo pida el Gobierno» al Tribunal Constitucional. La vicepresidenta ha detallado los mecanismos de los que dispone el Ejecutivo y ha anunciado que «está dispuesto a usarlos».

Sáenz de Santamaría se expresaba así en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. Al mismo tiempo, el Parlament aprobaba la resolución de CiU y ERC para convocar, prioritariamente durante la próxima legislatura, una consulta independentista para que los catalanes puedan determinar «libre y democráticamente su futuro colectivo«. Ha salido adelante por 84 votos a favor de los 131 emitidos. Los diputados socialistas se han abstenido, mientras que PP y Ciutadans han sido los únicos en oponerse.

La vicepresidenta recordó que la consulta «no sería conforme a la Constitución», y explicó que «afectaría al conjunto del pueblo español» y, por lo tanto, «habría que preguntarles a todos y cada uno de los españoles» sobre la posible separación de esta comunidad del resto del país.

La vicepresidenta se mostró segura de que el Gobierno puede parar esa consulta ciudadana, y adujo que «no sólo hay instrumentos jurídicos e institucionales para pararlo, sino que hay un gobierno que está dispuesto a usarlos».

Dos ejemplos

Sáenz de Santamaría ha explicado dos ejemplos de estos instrumentos. En el primer caso ha recordado que el Tribunal Constitucional levantó la suspensión de la ley catalana de consultas, pero estableció que estas dependen «directamente» de la decisión que adopte el Estado en ejercicio de su competencia de autorización.

Ese levantamiento de suspensión de la ley catalana, que recurrió el Gobierno central, se hizo sin perjuicio de preservar el «interés general«, ha añadido la vicepresidenta, quien ha dicho que se podría pedir al Constitucional una revisión de esa decisión para dejar en suspensión ciertos preceptos de la norma y sin efecto cualquier referéndum convocado en virtud de la misma.

En segundo lugar, ha explicado que otro instrumento que se podría adoptar sería recurrir esa hipotética consulta ante el Tribunal Constitucional, «con la ventaja» de que sería suspendida automáticamente en virtud del artículo 161.2 de la Constitución.

«Es decir que si se adoptara la decisión de convocar un referéndum de esa naturaleza inconstitucional, se va directamente al Tribunal Constitucional» y se «suspende la convocatoria» de la consulta «nada más lo pida el Gobierno», ha especificado la vicepresidenta.

Foto: Efe