martes, 16 de octubre de 2012

¿Quiénes mataron al embajador Stevens? Hillary Clinton asume la responsabilidad política

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El Mundo
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Últimamente han surgido diferentes versiones de cómo se dieron los hechos en  la embajada de  EE. UU. en Libia el pasado 11 de septiembre, durante los cuales murieron el embajador  estadounidense Chris Stevens y otros tres funcionarios. He aquí las múltiples tesis:

1) La que se conoce, una turba furiosa por la película sobre Mahoma atacó la sede diplomática de los Estados Unidos.

2) No hubo ninguna manifestación frente a la sede del consulado en Bengasi, Libia;

3) El embajador de Washington en Libia, Ali Aulaji, culpa a los partidarios del expresidente libio -Muammar Gaddafi- por los incidentes;

4) Otros señalan que fueron los mismos insurgentes que apoyó la OTAN -léase Estados Unidos- para derrocar a Gaddafi; y

5) La más creíble, sostiene  que el ataque fue perpetrado por islamistas de Al Qaeda -también aliados de la OTAN para vencer a Gadafi- pero que intentan imponer la sharia en Libia y que son los mismos grupos  que destruyeron una bandera en El Cairo, Egipto, para reemplazarla por una bandera de Al Qaeda.Se dice el ataque a la embajada de EE. UU. en Bengasi fue un acto planificado y coordinado.

Mientras tanto, la Secretaria de Estado de los  Estados Unidos, Hillary Clinton (desde Perú, donde se encuentra de visita) se declaró como la única responsable de lo ocurrido en Bengasi, sin aclarar cuál es la versión correcta de los hechos.

Analistas sostienen que estas declaraciones de Clinton son para quitarle un peso de encima al presidente Barack Obama, en momentos que hoy tiene un nuevo encuentro televisado con su oponente a la Casa Blanca, Mitt Romney. Sin embargo, el gobierno no ha respondido al reclamo de los republicanos, en el sentido que si Obama estaba al corriente o no de lo que pasó en Bengasi.

El País

La secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, ha dicho que asume la responsabilidad por el ataque del pasado 11 de septiembre al consulado estadounidense en Bengasi (Libia), donde murieron el embajador y otros tres diplomáticos, y liberó de la misma al presidente Barack Obama.

“Asumo la responsabilidad”, afirmó Clinton en una entrevista con la cadena CNN en Lima (Perú), donde se encuentra de visita, según un extracto adelantado por el canal en su página web. La jefa de la diplomacia estadounidense echa un capote a Obama horas antes del crucial debate contra su rival Romney y con vistas a las elecciones en tres semanas.

Tras ser preguntada sobre qué figura del Gobierno recae el peso del atentado en Bengasi, que mató a su embajador en ese país, Chris Stevens, y a otros tres estadounidenses, Clinton subrayó que ella dirige el Departamento de Estado y que, por tanto, está a cargo de controlar la seguridad en las embajadas de todo el mundo.

Insistió en que ni el presidente Obama ni el vicepresidente, Joe Biden, están involucrados en ese tipo de decisiones, por lo que la responsabilidad no es suya. “Quiero evitar que esto se convierta en una especie de emboscada política”, señaló la jefa de la diplomacia estadounidense, consciente de que el suceso se produjo muy cerca de las elecciones presidenciales del próximo 6 de noviembre.

El pasado viernes, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, se negó a aclarar si Obama y Biden fueron informados en algún momento de las preocupaciones existentes sobre la seguridad en Libia.

La oposición republicana ha criticado duramente que, en un primer momento, el Gobierno de Obama defendiera que el ataque había sido producto de las violentas protestas que se desataron en varios países árabes a raíz de un vídeo producido en EE UU que caricaturiza a Mahoma y al islam.

La semana pasada, sin embargo, funcionarios de alto rango del Departamento de Estado sostuvieron que no hubo ningún tipo de protesta o manifestación a las afueras del consulado en Bengasi ese día.

Clinton recordó que, justo después de un ataque, siempre hay “confusión”, pero desde entonces ha cambiado la información de inteligencia que ha recibido el Gobierno.

También describió el “intenso y largo suplicio” que se vivió en el Departamento de Estado la noche del 10 de septiembre, cuando el personal de esa agencia trataba de averiguar qué había ocurrido.

La titular de Exteriores aseguró que su misión ahora es garantizar que no se vuelva a producir un ataque así, pero también asegurarse de que no se frena la diplomacia, porque Estados Unidos “no puede retirarse, no puede no relacionarse”.

A medida que avanza la investigación, la idea que prevalece es que extremistas vinculados a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la principal amenaza terrorista en el Norte de África, tuvieron un papel destacado en el asalto, según funcionarios militares y de los servicios secretos.

Foto: pantalla video elpaís.com