sábado, 20 de octubre de 2012

Un hombre húngaro teme por la seguridad de su esposa e hijastra, quienes fueron deportadas de Canadá

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Canadá
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Tibor Baranyai, un hombre de Hungría, había sido aceptado como refugiado por el gobierno canadiense. Pero su esposa e hijastra no corrieron con la misma suerte y tenían que haber dejado el país en la noche de este viernes.

Su historia se une a la lista de complejos casos sobre el tema de inmigración y refugio, los cuales han obligado a varias discusiones, críticas y medidas por parte de las autoridades.

Baranyai, de 44 años, llegó a Canadá en 2009 con una promesa de trabajo, pero pronto se encontró víctima de una red de tráfico de personas. Una vez llegó al aeropuerto Pearson de Toronto fue llevado a la ciudad de Windsor, donde fue sometido a trabajo forzoso en condiciones de explotado.

En 2010 logró escapar y sus declaraciones ayudaron a la Policía Montada de Canadá a dar lo que fue catalogado como el golpe más duro en la historia a una red de tráfico de personas.

Según explicó el hombre, los criminales eran parte de una de las mafias más grandes de Hungría, por lo que regresar a su país no era una opción.

Finalmente le fue otorgada la residencia permanente como refugiado y siguió con su vida. Al poco tiempo conoció a Ildiko Dellamario a través de un portal para citas en internet. Luego de conocerse decidieron casarse y se mudaron a Montreal.

El problema es que Dellamario y su hija, con quien vino a Canadá, solicitaron refugio pero el Gobierno Federal calificó que su caso no tenía muchos fundamentos. Su caso fue rechazado y les entregaron una orden de deportación.

Según reseña la cadena CBC, la mujer dijo en su solicitud que había sido amenazada por un cliente del banco en el que trabajaba en Hungría.

La madre y su hija tenían que montarse en un avión rumbo a Budapest en la noche de este viernes. Por motivos de seguridad, la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá no confirmó si Dellamario y su hija, Ildiko Nagy, salieron del país.

Mientras, Baranyai se quedó en Canadá pero teme por la seguridad de su esposa y su hijastra. Cree que estarán en peligro en su país natal, pues la mafia las puede identificar y vincularlas con el hombre, quien fue responsable de la caída de una gran red de tráfico de personas.

Foto: captura de pantalla CBC