miércoles, 31 de octubre de 2012

Chofer y asistente de Pablo Neruda ratifica su tesis de que el poeta fue asesinado

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El Mundo
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Pablo Neruda murió el 23 de septiembre de 1973, pocos días después del golpe militar que derrocó a Salvador Allende. Por esos días las versiones eran confusas. Dado el hecho que se trataba de un exmiembro de la cúpula del Partido Comunista chileno y exembajador en Francia del régimen de la Unidad Popular, había presunciones sobre su posible asesinato.

Pero la versión oficial -que murió a causa de un avanzado cáncer de próstata- prevaleció con el tiempo y fue  reconocida por la misma Fundación Pablo Neruda.

Esta versión, sin embargo, nunca la aceptó Manuel Araya Osorio, el chofer -para otros el asistente- del poeta y Premio Nobel de Literatura 1971. Araya ha venido sosteniendo que a Neruda le aplicaron en la clínica de Santiago -donde murió- una inyección letal que acabó con su vida.

Araya ha vuelto a ser noticia. Acaba de lanzar, dentro del marco de la Feria del Libro de Santiago, su obra «Doble asesinato de Pablo Neruda», en la cual ratifica su tesis del asesinato del poeta chileno.

El Mundo.es

El polémico chófer del poeta chileno Pablo Neruda ataca de nuevo. Manuel Araya acaba de sacar el libro ‘Doble asesinato de Pablo Neruda’, donde cuenta los últimos días que vivió junto al Premio Nobel de Literatura chileno. Y una vez más, Manuel Araya repite: «Yo hasta el último día de mi vida voy a decir que Neruda fue asesinado, que Neruda no estaba para morirse. Lo mataron y asesinaron la poesía«, manifiesta el amigo personal del poeta a ELMUNDO.es

Retrocedemos en el tiempo hasta el 19 de septiembre de 1973. Hacía poco más de una semana que el general Augusto Pinochet había dado un golpe de estado que terminaba con el Gobierno, y con la vida, de Salvador Allende. Pablo Neruda, el poeta chileno más universal, era trasladado en ambulancia desde su casa de Isla Negra, una localidad costera situada a unos pocos kilómetros al sur de Valparaíso, hasta la Clínica Santa María de Santiago.

La salud del poeta se había agravado tras el golpe militar. Padecía un cáncer de próstata, por lo que el embajador de México en Chile había reservado dos billetes de avión para trasladar a Neruda y a su mujer, Matilde Urrutia, hasta México DF. Abandonarían su querido Chile el 24 de septiembre de 1973. Sin embargo, durante la tarde anterior, el literato moría en la clínica Santa María, supuestamente debido al avanzado estado de su cáncer de próstata.

«Mi tesis es que a Neruda le colocaron una inyección el día 23 de septiembre a las cuatro de la tarde y de ahí se puso rojo y murió cinco horas después», nos dice el ex chófer del poeta. Añade: «Yo estoy seguro al 100% que el cuerpo de Neruda se va a exhumar. De hecho, en los próximos días van a venir diferentes médicos forenses procedentes de distintos lugares del mundo».

Arrepentido por dejarlo solo

Manuel Araya recuerda los últimos días que vivió con el poeta como si fueran ayer. Sigue sin entender por qué mataron a una figura de la Literatura Universal: «Esta semana he estado en Isla Negra, una de las casas del poeta, y siento una pena y un dolor enorme. Me quiebro entero. La vida se dio así, lo asesinaron, y es un recuerdo que no voy a olvidar nunca».

El ex chófer se arrepiente de haber dejado solo a Pablo en el hospital. «Cometimos el fatídico error, Matilde y yo, de dejar a Neruda solo. Quedó desprotegido, y allí aprovecharon de meterle una inyección en el estómago. Según el médico Sergio Dapre era dipirona. Todos los forenses del mundo coinciden en que la dipirona no mata, la dipirona calma los dolores. Cuando nosotros llegamos de Isla Negra, Neruda estaba muy rojizo».

A Manuel le gusta contar lo que considera justo y no tiene problemas en acusar a los que considera oportuno: «Yo he escrito lo que vi porque creo que debe saberse y hay mucha gente que sin saber nada del poeta hablan cualquier ‘guevá’. A mí me gustaría que a toda esa gente que habla incoherencias de Neruda, casi todos de la Fundación Neruda, los juntáramos en un medio de comunicación, preferiblemente extranjero, porque en Chile no hay mucha cobertura al respecto, y hablaremos del tema».

La misma versión hasta la muerte

El ex chófer asegura que va a dar la misma versión sobre la muerte de Neruda hasta que se muera porque en Chile no se le ha dado la importancia que debería. Advierte también que hasta ahora no ha cobrado ni un peso por dar una entrevista, y que vive de una pensión muy pequeña, por lo que no habla del poeta para ganar dinero.

«El lanzamiento del libro ‘Doble asesinato de Pablo Neruda’ en la Feria del Libro de Santiago va a tener de nuevo mucha repercusión», anticipa. Manuel Araya agradece que las cosas en el país andino hayan cambiado y que ahora se investiguen los crímenes acontecidos en el pasado.

«Mario Carroza vino a entrevistarme a San Antonio para hablar sobre la situación de Neruda y yo lo encontré un hombre muy cordial y muy abierto. Ahora esperamos que Carroza investigue hasta el último ápice del asesinato de Neruda. De momento está calladito porque la resolución sobre la exhumación del poeta saldrá hacia la mitad de noviembre«, nos cuenta.

Foto: listas.20minutos.es