miércoles, 31 de octubre de 2012

River Phoenix, Federico Fellini y la “Noche de todos los Muertos”

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Fellini Phoenix

-Mi herm… Mi hermano está en el piso, no está respirando, tienen que venir rápido… 8852 West Sunset Boulevard… Apúrense maldición…

En los primeros minutos de la madrugada del 31 de octubre de 1993 los servicios de emergencia de la ciudad de Los Ángeles recibieron una llamada de un tal Joaquin Phoenix. Su hermano River, actor y músico emergente comparado por actitud y físico con James Dean, convulsionaba afuera de The Viper Room, bar (cuyo dueño era Johnny Depp) en el que iba a tener una presentación con su amigo Michael ”Flea” Balzary, bajista de los Red Hot Chili Peppers.

A miles de kilómetros de distancia, en Roma, ciudad de arte y cultura milenaria, se cerraba el mismo día la cortina en la vida de un director de cine en mayúsculas: Federico Fellini moría luego de una enfermedad coronaria que lo había dejado parcialmente paralizado.

Phoenix y Fellini, genios de índole muy distinta que se fueron el mismo día. Los Ángeles y Roma, el rock y la música clásica, muerte sórdida (sobredosis) y pacífica (el corazón), carrera corta, frenética y dilatada… Son algunas de las dicotomías que vienen a colación. Pero los personajes tienen un punto en común: ambos se enfrentaron al arte con rebeldía.

El genio precoz

La primera aparición de River Phoenix en la gran pantalla fue en 1985, en la película de Ciencia Ficción Explorers. Había nacido en Oregón, Estados Unidos, 15 años antes. Su performance le hizo valedero del premio Young Artist Award, otorgado a las mayores promesas del mundo del cine. Fue una estrella desde el principio.

El prometedor joven, cuyos nombres, River Jude, provenían del “río de la vida” de la novela de Herman Hesse, Siddharta, y de la canción de The Beatles Hey Jude, trabajó tres años más tarde con el histórico Sidney Lumet en Running On Empty, film que trata de una pareja que escapa del FBI y los problemas que enfrentan con su hijo, interpretado por Phoenix. Esta actuación le valió una nominación a los Premios Oscar en la categoría de Mejor Actor de Reparto, premio que ganó Kevin Kline. Phoenix tenía apenas 18 años.

En 1989, Steven Spielberg decidió que Phoenix sería el actor ideal para el rol del joven Indiana, en la película Indiana Jones and The Last Crusade, quizás el título más reconocido de la corta carrera del actor.

A pesar de que el ámbito en el que destacó fue el cine, sus amigos dicen que su verdadera pasión fue la música. Sus destrezas en la guitarra, que empezó a tocar sin ningún tipo de instrucción a los cinco años, se unían a su facilidad para la composición y el canto. Y como eso que siempre quiso ser, una estrella de rock, murió, ese fatídico 31 de octubre de 1993.

El maestro del Neorrealismo

Federico Fellini nació en Rimini, Reino de Italia en aquel entonces, en 1920. Luego de inscribirse, por insistencia de sus padres, en la  Escuela de Derecho Universidad de Roma (a donde parece que nunca asistió), Fellini empezó a escribir guiones de radio y cine con amigos.

En 1945, el director Roberto Rossellini, se acercó a Fellini para pedirle colaboración con un guion, que resultaría ser Roma, Ciudad Abierta, luego Palma de Oro en Cannes y la primera nominación para los premios Oscar de Fellini, quien compartió créditos de escritor con Sergio Amidei.

Algo importante empezaba a pasar en el mundo del cine en Italia. Junto a los propios Rossellini y Fellini, artistas como Carlo Ponti, Michelangelo Antonioni, Dino de Laurentiis o Mario Monicelli ya presentaban proyectos que harían historia.

Tratar de resumir la carrera de Federico Fellini es tratar de sintetizar la Enciclopedia Británica. En imágenes muy propias del cine italiano de tradición, rodó, con el mismo éxito, temas tan etéreos como el mundo de los sueños –en 81/2 (1963), quizás la película más personal jamás filmada-, tan divertidos como la historia de un pequeño pueblo italiano llamado Amarcord (1974), que bien podría haber sido la historia de cualquier otro pueblo italiano, tan “autobiográficos” –así mismo lo describía el propio Fellini-  como un viaje épico en La Strada (1954) o tan polémicos como La Dolce Vita (1960), censurada por el Vaticano y Francisco Franco.

Genios contemporáneos de la talla de Woody Allen, Pedro Almodóvar, Terry Gilliam, Tim Burton, Martin Scorsese o el canadiense David Cronenberg han citado a Fellini como referencia obligatoria para entender la influencia de su obra. La de Fellini, se apagó un día como hoy, en Halloween, 1993. 

Twitter: @rodrim3105 – rodrigo@noticiasmontreal