jueves, 29 de noviembre de 2012

Cameron reflexiona si impulsar ley para controlar a la prensa tras escándalo de las «escuchas ilegales»

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El Mundo
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Probablemente será difícil para el primer ministro británico, David Cameron, dejar las cosas como están en cuanto a la prensa, después de los sucedió con las escuchas ilegales.

Pero Cameron es renuente a crear una ley «reguladora» de la prensa. No así, su viceprimer ministro Nick Clegg, que se ha convertido en un fiero defensor para la creación de esta ley.

Cameron teme que una ley de prensa puede ser «un vehículo para que los políticos pudieran imponer obligaciones» a los medios.

Como se sabe la Comisión Leveson, destinada a investigar las escuchas ilegales, terminó sus funciones y hoy dio a conocer sus conclusiones en un informe de unas 2.000 páginas.

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El primer ministro británico, David Cameron, ha acatado sólo parcialmente las conclusiones de la Comisión Leveson sobre las escuchas ilegales y aunque se ha mostrado a favor de un mecanismo «independiente» para regular los medios ha rechazado aprobar una ley de prensa.

En su declaración ante el Parlamento para responder al informe, Cameron expresó sus dudas de que sea «necesario» promulgar una ley que siente las bases para la constitución de esa nueva institución, cuya misión sería velar por un código ético y proteger tanto a la prensa como a los ciudadanos.

Cameron consideró que legislar en torno a la prensa «crearía un vehículo para que los políticos pudieran imponer obligaciones» a los medios, lo que contravendría la tradición de «libertad de expresión» que tiene el Reino Unido, «la democracia más antigua del mundo». recoge Efe.

Por su parte, el viceprimer ministro Nick Clegg se desmarcó y reivindicó la necesidad de «proteger a la gente ordinaria, a los vulnerables y a los inocentes, de los excesos de la prensa«. En opinión de Clegg, la aprobación de una ley de prensa es compatible con la necesidad de «unos medios fuertes e independientes que puedan exigir cuentas al poder».

Al cabo de 16 meses, tras el desfile de 184 testigos y ante la evidencia acumulada de hasta 2.500 víctimas de las escuchas ilegales que forzaron el cierre del ‘News of the World’ y provocaron la mayor crisis en la prensa británica en las últimas décadas, el juez Brian Leveson ha hecho hoy público su informe de 2.000 páginas.

Sus conclusiones han provocado de antemano una tormenta política. El viceprimer ministro Nick Clegg, en el nombre del Partido Liberal Demócrata, se ha desmarcado del conservador Cameron y ha pedido incluso medidas más drásticas de regulación de la prensa.

Al mismo tiempo, 80 diputados de todas las fuerzas parlamentarias han hecho causa común reclamando a Cameron que no acate las recomendaciones de la Comisión Leveson en aras de la «libertad de información». Los firmantes reclaman al primer ministro que acepte en todo caso un reforzamiento de los poderes del organismo «autorregulatorio» que ya existe, la Comisión de Reclamaciones sobre la Prensa (PPC).

Cameron, acusado de complacer a «sus amigos de la prensa conservadora», optará en cualquier caso por una vía intermedia y dará seis meses de plazo a los medios «para poner la casa en orden» antes de poner en marcha el nuevo mecanismo.

Al fin y al cabo, el ‘premier’ conservador impulsó personalmente la creación de la Comisión Leveson y se comprometió de antemano a considerar muy seriamente sus recomendaciones. El propio Cameron ha salido muy ‘tocado’ por el escándalo de las escuchas ilegales, tras el procesamiento de su ex jefe de prensa, Andy Coulson, y de su amiga personal Rebekah Brooks, ex ‘mano derecha’ de Rupert Murdoch en News International.

El actor Hugh Grant, el más notorio entre las 2.500 víctimas de las escuchas, ha vuelto a la carga y ha reclamado a Cameron que no ceda a la presiones: «La prensa no se puede regular a sí misma porque ha demostrado ya que no es capaz de hacer los deberes. Lo que necesitamos es un organismo regulador independiente, pero apropiado y con un propósito: la defensa del interés público y el derecho a la privacidad de los ciudadanos».

Foto: genuardis.net