jueves, 24 de enero de 2013

Los Hermanos Musulmanes denuncian «fraude» en las elecciones de Jordania

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

La agrupación islamista Los Hermanos Musulmanes, rama de Jordania, denunciaron que en las recientes elecciones parlamentarias realizadas en Jordania hubo «fraude» y «compra de votos».

Los Hermanos Musulmanes, junto con otras agrupaciones, reunidos en torno al Frente Nacional por la Reforma,  decidieron boicotear las elecciones, negándose en bloque a participar en las mismas. Según ellos, la tasa de participación apenas llegó al 15%.

No es el mismo criterio para el gobierno, quien dijo que la asistencia fue 56,69%, «más alta que la registrada en el 2010».

Jordania es un país del Oriente Medio. Su sistema de gobierno es monarquía constitucional. La Asamblea Nacional, está compuesta por dos cámaras. La de diputados (80 miembros) y la de senadores (40). Los primeros son elegidos por sufragio, los segundos por el rey.

El Ejecutivo está formado por el Consejo de Ministros, presidido por el primer ministro. Pero la presencia del rey aún es muy grande, aprueba o veta todas las leyes y nombra las autoridades regionales.

El rey en ejercicio es Abdalá II de Jordania, quien es hijo de su predecesor, el carismático Hussein de Jordania, fallecido en febrero de 1999.

Informa El Mundo.es

Los Hermanos Musulmanes de Jordania acusaron al régimen de «fraude» y manipulación en las elecciones celebradas este miércoles en el país árabe, incidiendo principalmente en la tasa de participación que según su estimación no superó el 24,8% frente al 56,69% que contabilizaron las autoridades.

Los guarismos referidos a la asistencia a las urnas eran más significativos que los propios resultados de la votación, dado que las formaciones incluidas en el Frente Nacional por la Reforma –del que forman parte los Hermanos Musulmanes- instaron a boicotear la jornada.

Los resultados parciales anunciados por la Comisión Electoral confirmaron el triunfo anunciado de los grupos tribales y aspirantes leales al régimen, aunque también fueron elegidos más de una veintena de islamistas y militantes de la izquierda opuestos al ejecutivo que decidieron participar en la contienda como independientes.

Entre los diputados electos figuran tres candidatos acusados de compra de votos y que de ser condenados podrían terminar su carrera política en la cárcel.

«Si no fuera por la afiliación tribal no hubiera venido nadie. La ausencia del principal partido le ha restado una gran legitimidad a la votación«, precisó Ahmad Salman, un votante de la ciudad de Zarqa, en declaraciones a la agencia Reuters.

La tasa de asistencia oficial fue superior al 53% que se registró en la última convocatoria electoral del 2010.

Para el ministro de Asuntos Exteriores dichos resultados no «tienen precedentes», «excedieron las expectativas«, y supusieron un revolcón político para las fuerzas opositoras que instaron a ausentarse de las urnas.

Las cifras oficiales contrastan también con las que ofreció Rased, una agrupación independiente de observadores, que estimó que la participación rondó el 51,34%.

«Tenemos pruebas definitivas de que estas elecciones han sido un fracaso y los funcionarios están intentando ocultar por todos los medios este fracaso», manifestó el número dos de los HM, Zaki Bani Rsheid.

Los islamistas difundieron un comunicado en el que también acusaron a las autoridades de promover «la compra de votos» que según ellos «se realizó de forma pública y frente a todo el mundo sin que nadie moviera un solo dedo».

La contabilidad de los HM habla de una participación que no llegó ni al 20% en la capital, en Irbid y Zarqa, puntualizando que la tasa real de asistencia a los sufragios –dado que no se registraron todos los posibles votantes- fue del 15,6% «del total de personas con derecho a voto».

Tras la cita electoral está prevista la dimisión del primer ministro Abdullah Ensour, un gesto habitual tras este tipo de consultas. El rey Abdallah designará al nuevo jefe del gabinete, aunque en esta ocasión –y dentro de las mínimas concesiones que ha admitido bajo la presión popular lo hará «tras consultar con todos los bloques parlamentarios».

Foto: go.hrw.com