sábado, 23 de febrero de 2013

Milos Alcalay: «Ningún organismo internacional va a hacer el trabajo que tenemos que hacer los venezolanos” (y II)

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El Mundo
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Milos Alcalay

Les presentamos la segunda parte de la entrevista de Noticias Montreal con el exembajador venezolano Milos Alcalay, quien analizó la situación de Venezuela, la crisis política que vive y el impacto de la comunidad internacional.

Lea la primera parte de la entrevista de Noticias Montreal a Milos Alcalay.

Sobre los Venezolanos que esperan que la solución venga de la comunidad internacional

Alcalay admite que los venezolanos se encuentran en una situación compleja. Son responsables de su propio destino pero al mismo tiempo esperan ayuda desde el exterior para solucionar su crisis política.

“Aquí yacen personas que esperan en Venezuela que la solución venga de afuera tienen que estar muy claros y consientes que los únicos que podemos cambiar esa caricatura que estamos viviendo somos los venezolanos”, señala el diplomático.  “Esa esperanza de que venga una solución de afuera no es solo imposible sino además basarnos en una situación en que ningún organismo internacional va a hacer más allá de lo que los venezolanos hacen.”

Para Alcalay, la principal responsabilidad recae en el pueblo de la nación petrolera, el cual debe decidir si seguir validando a las instituciones del gobierno de Hugo Chávez.

“Si nosotros aceptamos internamente esa ficción, esa inconstitucionalidad, ese Consejo Nacional Electoral perverso y manipulado, esa Asamblea Nacional que lo que hace es insultar,  ese TSJ que adopta medidas inconstitucionales y no hacemos una reacción, no podemos esperar que desde afuera venga la solución”.

Eso debe ir acompañado de un trabajo constante a nivel internacional, según comenta Alcalay, quien dice estar siempre trabajando para explicar la situación de Venezuela. “Yo como internacionalista creo en los organismos internacionales y hay que continuar acudiendo y denunciando lo que está sucediendo, pero ningún organismo internacional va a hacer el trabajo que tenemos que hacer los venezolanos”.

Sobre la visita del canciller de Canadá John Baird a Venezuela

Noticias Montreal habló con Milos Alcalay antes de que el canciller canadiense, John Baird, anunciara la suspensión de su viaje a Venezuela.

Antes de ese anuncio, el exembajador tenía una visión comedida sobre lo que podría resultar del encuentro del diplomático canadiense en tierras venezolanas. “No hay que sobrevalorar lo que puede hacer un canciller en una visita de unas horas, no se puede pretender que haya un cambio radical de las posiciones, a muchos les gustaría, pero no hay magia en la diplomacia”, señaló.

Según Alcalay, “no podemos pretender que él venga como una especie de cruzado con una espada en la mano para luchar contra el dragón”. Sin embargo, admitió que un eventual encuentro de Baird con sectores adversos a Chávez habría generado malestar en el gobierno venezolano.

Así mismo, dijo que hay que ver los conjuntos de los eventos, como el del parlamentario canadiense Jim Karygiannis y su petición para debatir la situación de la democracia en Venezuela, la propuesta del embajador Allan Culhan en la OEA de enviar una misión diplomática a Venezuela y ahora la visita del canciller de Canadá a Venezuela muestra no solo “un respaldo muy fuerte no solo a la democracia en Venezuela sino en toda América Latina”.

Sobre el movimiento estudiantil y la protesta al frente de la embajada de Cuba

“Estamos viviendo en Venezuela una serie de movimientos de indignaciones puntuales,” dijo Alcalay.

En especial remarca la indignación que se ha registrado entre los jóvenes venezolanos, quienes han sido protagonistas de muchas de las más recientes manifestaciones de la oposición a Hugo Chávez, como la de la embajada de Cuba, en la que varios estudiantes se encadenaron para pedir información sobre el estado de salud del presidente.

“Son estudiantes que quieren contribuir a enrumbar el país hacia un destino que no dependa del imperialismo cubano y que no dependa de un sistema totalitario”, dice Alcalay.

Agrega que los estudiantes, con la solidaridad que tienen de diferentes sectores y sus demandas universales, podrían unir a los diferentes grupos sociales y convertir todas sus indignaciones individuales en una generalizada. “Eso puede crear esa bola de nieve que aglutine, como pasó en algunos países de Europa, en una gran corriente de indignación no puntual sino global”.

Sobre la boliburguesía y un final implosivo a la situación en Venezuela

El desenlace de los eventos en Venezuela dependerá de la “lucidez” de la oposición para “analizar y evaluar esta dificilísima serie de interrogantes” que creó la ausencia de Hugo Chávez.

El diplomático da varios posibles desenlaces, siendo el más probable el de una “implosión” del gobierno como pasó en varios gobiernos comunistas de Europa del este.

Alcalay fue el embajador de Venezuela en la Rumania postcomunista después de la caída de Nicolae Ceausescu entre 1990 y 1992.

Los dirigentes comunistas en esos países se levantaron en contra de un nuevo estrato social pudiente en ascenso en esos países. Esta clase fue descrita por el disidente comunista yugoslavo Milovan Djilas en su libro La Nueva Clase.

Alcalay hace referencia al libro para mostrar el ascenso de esta nueva clase. Diljas condenaba el sistema político adoptado en su país, ya que los militantes comunistas estaban creando una “élite burocrática” a su alrededor, aprovechándose de la administración del estado y los medios de producción para proporcionarse privilegios y ventajas fuera del alcance de la clase obrera.

Esta elite funcionaba como una “aristocracia” que traspasaba su influencia a familiares y amigos, aprovechando el acceso exclusivo al poder.

“En el caso de Venezuela esta nueva clase se le conoce como boliburgueses, la elite del poder,” dijo Alcalay.

Este es un grupo de gente relacionado al gobierno, los cuales se han enriquecido y beneficiado. Sin embargo, no siguen los principios revolucionarios y socialistas promovidos por la dirigencia gubernamental.

“La falta de una visión transparente en la ingobernabilidad del sistema chavista ha hecho que personas puedan aprovecharse del sistema convirtiéndose en chavistas entre comillas y hacer grandes fortunas hasta un punto que no han podido esconderlo”, señala Alcalay.

El diplomático dio como ejemplo el escándalo bancario de Arné Chacón, que obligó a renunciar a su hermano Jesse como ministro de tecnología en 2009 “por la insólita y cínica actitud de su hermano como boliburgués”.

O el caso del empresario narcotraficante Walid Makled, quien hizo sustanciosos negocios con el gobierno y financió a varios dirigentes políticos como Tareck El Aissami quien fue ministro de justicia y ahora gobernador de Aragua.

“Los mismos funcionarios y militantes y directivos medios del PSUV van a decir ‘basta Maduro’, ‘basta Cabello’ y puede darse una implosión”.

Al final, durante la caída del comunismo en Europa, los militares y militantes que habían seguido fielmente a la dirigencia de sus países fueron las que destruyeron sus gobiernos.

“Esto pasó por que hubo una implosión, porque la gente decía que no hay calefacción en el invierno, aquí los hospitales no sirven, aquí los salarios son de hambre, aquí el país ha quedado en ruina. Lo mismo que está pasando en Venezuela”.

Twitter – @DL_Rod

Foto: Captura de pantalla / YouTube