viernes, 8 de marzo de 2013

Caso Payá: Gobierno español no avala declaraciones de Carromero

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El Mundo
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El gobierno español, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, dejó claro su desvinculación con las recientes declaraciones hechas por Ángel Carromero, quien conducía el vehículo en el que murió el disidente cubano Oswaldo Payá.

Carromero dijo esta semana en unas declaraciones a The Washington Post que el coche que conducía en una carretera cubana, fue embestido por un vehículo con distintivo del gobierno, provocando el accidente que costó la vida de los disidentes Oswaldo Payá y Harold Cepero.

Sin embargo, The Washington Post a través de un editorial pidió una investigación internacional que dilucide este caso.

En un editorial del miércoles pasado The Washington Post demandó una investigación internacional sobre el caso Oswaldo Payá, tras publicar la entrevista con Carromero.

“La única solución posible es iniciar una investigación internacional e independiente sin las taras propias de las prácticas brutales del régimen castrista”, expresa el editorial de Washington Post.

El País

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, se apresuró este miércoles a desmarcarse de la nueva versión del dirigente de las juventudes del PP Ángel Carromero sobre el accidente de tráfico en el que perdieron la vida los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero, el pasado 22 de julio en Bayamo (Cuba).

Preguntado por las declaraciones de Carromero a The Washington Post, en las que este asegura que un coche con matrícula oficial cubana embistió por detrás al vehículo que él conducía, lo que le sacó de la carretera y provocó el siniestro, Margallo aseguró que el Gobierno español “no tiene constancia” de esta circunstancia.

“La única constancia” que tiene, agregó, son “los telegramas constantes” remitidos entonces a Madrid por la Embajada española en La Habana y el acuerdo firmado por el cónsul español con las autoridades cubanas que permitió la repatriación del joven político, el pasado 28 de diciembre, para cumplir la pena de cuatro años de cárcel a la que fue condenado por el tribunal provincial de Granma como autor de un delito de homicidio imprudente.

En el memorándum, que se firmó “con el consentimiento del señor Carromero”, según recordó Margallo, se decía textualmente: “La parte española reconoce el debido proceso judicial y, por consiguiente, la legitimidad de la sentencia dictada” por el tribunal cubano.

El Ministerio de Asuntos Exteriores no solo teme que Cuba interprete las declaraciones de Carromero como una ruptura del pacto que permitió su entrega a España, en aplicación del acuerdo bilateral sobre traslado de condenados de 1998, sino sobre todo que se impida su aplicación a otros cuatro ciudadanos españoles que están pendientes de sentencia en Cuba.

Además, fuentes diplomáticas admiten no tener ningún dato que cuestione la versión oficial de que el accidente tuvo carácter fortuito. De hecho, en el juicio celebrado en octubre pasado en Bayamo la defensa de Carromero no planteó la implicación de un segundo vehículo en el siniestro, sino que basó su defensa en negar que el coche circulase a una velocidad excesiva y en subrayar la mala señalización de la carretera.

El sueco Jens Aron Modig, que viajaba en el asiento del copiloto, ha asegurado que no recuerda cómo se produjo el accidente, ya que se encontraba dormido en ese momento.

Quien ha sostenido desde el principio que la muerte de Oswaldo Payá no fue fortuita es su familia. De hecho, Carromero ha cambiado su versión tras reunirse, el 16 de febrero, con la hija del disidente fallecido, Rosa María Payá. Preguntado por qué se ha decidido a hablar ahora, Carromero responde: “Lo más importante para mí es que la familia Payá siempre ha defendido mi inocencia cuando ellos han sido los más perjudicados por la tragedia”.

Carromero, que ha reanudado su trabajo como asesor del Ayuntamiento de Madrid, obtuvo el tercer grado el pasado 11 de enero y desde el 14 de febrero dispone de una pulsera telemática, por lo que no debe pernoctar en prisión.

Foto: Pantalla video Youtube