miércoles, 13 de marzo de 2013

Entró en vigencia ley que extiende el poder de los arrestos ciudadanos en Canadá

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Canadá
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Rob Nicholson David Chen

Esta semana entró en vigencia la llamada Lucky Moose Bill, la cual modifica las condiciones en la que un ciudadano tiene el derecho de realizar un arresto en Canadá.

La reforma al código criminal fue impulsada por el Gobierno de Stephen Harper para proteger a los ciudadanos que traten de realizar un arresto por su cuenta.

La ley C-26 fue conocida como Lucky Moose Bill en honor a un pequeño mercado de Toronto, propiedad de David Chen, cuyo caso levantó fuertes críticas y obligó a las autoridades a revisar las leyes.

El dueño del comercio persiguió y logró “arrestar” a un ladrón, quien tenía tiempo robando su tienda. Sin embargo fue Chen quien terminó arrestado bajo cargos de agresión y “confinamiento ilegal”.

Su caso levantó fuertes críticas sobre los límites a los que deben llegar los derechos ciudadanos para luchar contra el crimen e hizo que el Primer Ministro pidiera una revisión del código criminal, el cual fue modificado el pasado mes de junio y entró en vigencia esta semana.

La nueva ley permite a los ciudadanos a realizar un arresto ciudadano en un “razonable tiempo” luego de que presenciaron un crimen. Anteriormente solo aplicaba cuando el sospechoso era conseguido en flagrancia.

“Esta ley da una dirección clara de los términos en los que un proceso legal es apropiado”, señaló el ministro de Justicia, Rob Nicholson, en un comunicado. “Nuestro gobierno está orgulloso de apoyar a los canadienses honestos y trabajadores que luchan contra el crimen”.

En una rueda de prensa en el comercio que inició todo el debate, Chen, quien fue posteriormente liberado de todos los cargos, dijo estar contento por la entrada en vigencia de la ley y confirmó que no dudará a detener a cualquier sospechoso que robe su tienda.

Para muchos es una buena manera de luchar contra los crímenes menores, como el robo en tiendas, los cuales muchas veces no son atendidos con firmeza por las autoridades por la regularidad con la que ocurren y el bajo nivel de violencia.

Foto: Gobierno de Canadá