lunes, 25 de marzo de 2013

Exmujer del empresario ruso Boris Berezovski sospecha que éste fue asesinado

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El Mundo
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Versiones encontradas en torno a la muerte del empresario ruso Boris Berezovski. La versión inicial y la que maneja hasta hoy la policía es que se trata de un suicidio. Hoy practicarán la autopsia al cadáver para determinar las causas exactas de la muerte.

Para su exmujer, Galina Besharova, se trata de un posible asesinato.

También se sospechaba de un envenenamiento del tipo que dio muerte al exespía de la KGB, Alexander Litvinenko, que al comienzo pareció una muerte natural, pero después se determinó que fue envenenado con polonio radiactivo. Además el exespía era un amigo del empresario Berezovski.

Informa El Mundo.es

Galina Besharova, ex mujer de Boris Berezovski, sospecha que el oligarca ruso fue asesinado. El cuerpo sin vida del magnate, que apareció muerto el pasado sábado, ha abandonado hoy la mansión de Ascot y ha quedado en manos de los forenses, que hoy mismo le practicarán la autopsia.

Galina Besharova llegó a la mansión a tiempo para contemplar la dramática escena, mientras el cuerpo sin vida de su ex marido yacía en el suelo del cuarto de baño, junto a una bufanda con la que supuestamente pudo estrangularse.

Pese a que la policía sostiene que no hay evidencia de «terceros implicados», la ex mujer de Berezovski -que le permitió alojarse en la casa de Ascot cuando el oligarca arruinado tuvo que vender su propia mansión en Surrey– ha transmitido sus sospechas a familiares y conocidos del oligarca ruso.

«Galina se fue de la casa con la convicción de que su ex marido había sido asesinado«, ha declarado a ‘The Guardian’ Nikolai Glushkov, ex subdirector de Aeroflot y amigo de personal Berezovski. «Boris fue estrangulado. O lo hizo él mismo o fue con la ayuda de alguien. Pero no creo que fuera un suicidio. No ha sido una muerte normal».

Material radiactivo

Cuando Galina Besharova llegó a la mansión, los paramédicos que intentaron reanimar a su ex marido dieron la voz de alarma: el dosímetro electrónico personal (PED) se había disparado ante la posible existencia de material radiactivo en la mansión. La alarma motivó la inspección por parte de agentes de especializados en la detección de productos químicos y radiactivos, que el domingo concluyeron que la casa estaba «limpia» de materiales sospechosos.

El incidente trajo a la memoria la muerte del ex espía del KGB Alexander Litvinenko, amigo personal Berezovski. Hasta varios días después de su fallecimiento no se pudo determinar que lo que parecía una muerte «natural» o por una extraña enfermedad fue en realidad causada por un envenenamiento con polonio radiactivo.

La policía de Thames Valley, con la ayuda de Scotland Yard y de los servicios secretos, está investigando el entorno del oligarca ruso y está intentando reconstruir sus últimas horas de vida, tras la entrevista concedida el viernes a Ilya Zhegulev, el periodista de ‘Forbes’ en ruso al que confesó que su vida carecía de sentido.

Arruinado y abandonado

Berezovski, de 67 años, fue visto por última vez con vida a las 10.30 de la noche del viernes. Su cuerpo sin vida fue descubierto por un empleado doméstico, que tuvo que forzar la puerta del baño donde se encontró el cadáver, cerrada por dentro. Aunque la mansión cuenta con dispositivos de seguridad, el oligarca ruso no estaba protegido por su habitual ‘ejército’ de guardaespaldas. Las deudas acumuladas por su derrota en los tribunales ante su ex delfín Roman Abramovich, presidente del Chelsea, le habían obligado a bajar la guardia.

Arruinado y abandonado por su última mujer, Elena Gorbunova, varios amigos cercanos han confirmado que estaba tomando antidepresivos y que había roto prácticamente el contacto con el mundo exterior, enclaustrado en la mansión que le dejó usar a su segunda ex mujer.

«Pero es posible asesinar a alguien y hacer que parezca una muerte natural», ha adevertido por su parte el historiador Yuri Felshtinsky, en declaraciones al ‘Daily Mail’. «No sabemos los hechos, pero tenemos que tener en mente que varios exiliados rusos han fallecido en cricunstancias muy cuestionables en el Reino Unido. Es muy posible que Boris fuera asesinado por venganza por hablar contra el Kremlin o como una advertencia para que otros no crucen la línea».

Muertes misteriosas

Aparte de la muerte de Litvinenko, otras dos muertes han levantado las máximas sospechas en los últimos cinco años. En 2008, le llegó la hora al multimillonario de Georgia y ex socio de Berezovski, Arkadi Patarkatsishvili, muerto de un aparente ataque al corazón en su mansión de Surrey.

En noviembre de 2012 y también en el exilio dorado al sur de Londres, murió el empresario Alexander Perepilichnyy, a los 44 y cuando hacía ‘jogging’ cerca de su casa. El empresario estaba ayudando a los fiscales suizos en una investigación de lavado de dinero de la mafia rusa.

Por estas mismas fechas, hace exactamente un año, se producía el tiroteo que a punto estuvo de costarle la vida al ex banquero ruso German Gorbuntsov, testigo incómodo del intento de asesinato del magnate Alexander Antonov.

Foto: Pantalla video Youtube