lunes, 25 de marzo de 2013

Tufic Makhlouf, uno de los protagonistas del FIFA: «Hay que reconocer al documental como obra de arte»

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Casa Barragan FIFA

El documental «La casa de Luis Barragán» fue el único filme hispanoamericano incluido en la competición oficial de la edición del Festival international du film sur l’art (FIFA), clausurada anoche en Montreal.

Estuvimos conversando con su director, Tufic Makhlouf, un intelectual, diseñador industrial y director de teatro que, aparte de haber dirigido ocho largometrajes (de ficción y documentales), ha presentado su obra pictórica en más de veinte exposiciones.

– ¿Qué importancia tienen para usted los festivales de cine?

– En mi caso personal, la proyección de mis filmes en festivales está limitada por el hecho de que hay muy pocos festivales en los cuales se proyectan películas sobre el arte o sobre arquitectura. Estos festivales son una ventana, te ayudan a llegarle al público al que le interesa el tipo de obras que realizas. Pero, por otro lado, he visto también cómo en muchos festivales hay un cierto sesgo relacionado con lo social.

– He sabido que en México existe, desde hace un par de años, un festival de cine sobre temas relacionados con el arte…

– Sí, se llama Artes.Docs, Juan Francisco Urrusti es quien lo está dirigiendo y nosotros participamos con varios documentales.

– Hablemos de su nuevo documental, «La Casa Barragán»…

Director Casa Barragan FIFA director– Me gustó mucho hacer este documental, porque siempre he sido un admirador del gran arquitecto Luis Barragán. Entonces, cuando surgió el proyecto, fue, para mí, un gran gusto el poder tener acceso a un personaje al que yo admiraba tanto. Barragán es el padre de la arquitectura moderna en México y el único mexicano en obtener el Premio Pritzker (el famoso «Nobel de la Arquitectura»). Y el hecho de que se lo hayan dado por su casa, aquella en la que él vivió durante tantos años, es muy importante. Este es un espacio lleno de mística y de innovación. Es una casa muy moderna, pero, al mismo tiempo, muy mexicana, sobre la cual bien valía la pena hacer un documental.

– ¿Cuál sería la característica más relevante de su ojo fílmico?

– Yo estudié Diseño Industrial y Gráfico, trabajé durante mucho tiempo en el campo del diseño y de la publicidad y me gusta mucho la pintura. Creo, entonces, que, definitivamente, lo visual es lo más relevante en mi trabajo. Soy muy clásico en mis gustos en relación con el cine, creo en el guión y en los actores. No soy de la nueva ola de cineastas que creen que hay que improvisar todo: sin actores, sin movimientos de cámara, sin guión, etcétera. A mí me gusta la tradición en el cine, pero sin olvidar la innovación.

– ¿Y a todo esto qué aporta su formación de filósofo?

– Es muy fácil quedarse en la superficie de las cosas y muchas veces los cineastas no profundizan en los conceptos ni en las preguntas importantes de la vida. Y yo, cuando abordo en mis filmes a algún artista o arquitecto, me interesa centrarme en sus conceptos. Es el caso de mi documental sobre Luis Barragán. No es un documental técnico, sino, más bien, evocativo y poético. Es un trabajo que entra a explorar los conceptos de Barragán sobre la soledad, el misterio, el silencio, todo lo que él usa en su arquitectura de una manera subliminal.

– ¿Es de los directores a los que les gusta emplear mucho maniobras técnicas originales o ultramodernas en sus trabajos?

– Sí, yo creo que la tecnología está para usarla. Pero es una herramienta. Porque, si de usarla por usarla se tratara, podrías llenar una película o un documental de puros efectos especiales y el fondo seguiría vacío. Yo he visto cómo muchísimas veces se cae en lo repetitivo y que el fondo de algunas películas es puro fondo de colores, tipos de edición, cortinillas, etcétera, pero nada más.

– ¿Cuál de sus películas lo ha dejado más satisfecho y por qué?

– La que más me ha gustado y me ha dejado satisfecho ha sido mi primer documental, «Rara Avis», que es sobre una pintora surrealista inglesa, Bridget Tichenor, que vivió en México. Cuando hube de realizar mi primer documental, pensé en lo importante que sería poder retratar en un filme a esta pintora. Ella murió a los cinco años, en 1990. Haber encontrado a este personaje tan importante y haber realizado este documental me llenó de satisfacción.

– ¿Entonces, para usted, la satisfacción está más ligada al hecho de poder rescatar y divulgar el trabajo de personajes meritorios de la cultura, más allá de buscar premios o reconocimientos, como aquellos que mereció su filme «A través de Alan Glass»?

– Al pintor Alan Glass lo conocí, precisamente, a través de Bridget Tichenor. Me llevó seis años terminar el documental que hice sobre él, y, al realizarlo, fue mucho más importante la relación y el contacto entre el artista, el director y el equipo, que el interés por ganar premios. Los documentales son testimonios que quedan. Lo importante es tener el ojo para encontrar personas que se van perdiendo en el tiempo y darles el merecido reconocimiento.

Casa Barragan FIFA Montreal– ¿Le parece importante que la gente reconozca como obra de arte el documental sobre arte?

– Sí, completamente. Creo que es muy importante, porque es un lenguaje diferente. Es diferente ver un cuadro colgado en un pared a verlo a través de los ojos de un director.

– ¿Le gusta producir cintas con mucho colorido o prefiere los tonos mates o discretos, para subrayar el estado anímico del texto de sus historias?

– No lo veo así, cuando voy a filmar. Cuando hago documentales sobre arte, trato de respetar mucho los colores de cada pintor. Y, en el caso del arquitecto Luis Barragán, intento mostrar sus colores, que hablan por sí solos. No hay necesidad de que yo añada algo.

– Pero en este último documental suyo hay ciertos planos sombríos que invitan a pensar en la soledad y en el estado emocional del protagonista…

– Yo creo que esto tiene mucho que ver con el espacio mismo. El paso del tiempo y del sol, a través de ranuras, va dando lugar a sombras y a claroscuros. Y eso ayuda mucho a contar como este arquitecto vivía en su casa y cómo la veía.

– ¿Cómo se siente más cómodo, haciendo cine o dirigiendo montajes de teatro?

– Me gusta mucho el teatro, pero es más difícil, por estar constreñido a un espacio. Entonces, creo que lo mío es el cine, especialmente, los documentales, en cuya realización me he sentido muy bien.

Sinopsis de “La Casa de Luis Barragán”

Un recorrido por la casa de Luis Barragán, pieza clave de la arquitectura al integrar elementos entre la tradición mexicana y la modernidad, principios básicos de su obra. Referente obligado del siglo XX, ha sido incluida por la UNESCO en su lista de Patrimonio Mundial. La imagen explora hasta los más íntimos rincones de la casa, acompañados por las reflexiones del artista sobre su universo y su poética. Con este documental, se pretende proyectar, dentro y fuera de México, el legado universal del único arquitecto mexicano en obtener el Premio Pritzker, el reconocimiento más importante en su campo (Cortesía, catálogo oficial de prensa del documental “La Casa de Luis Barragán”).

Foto: Cortesía / Tufic Makhlouf