sábado, 6 de abril de 2013

“Offshore leaks”: secretos del arte de la disimulación

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El Mundo
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dolares americanos billetes EE UU

Con las revelaciones del «Offshore leaks», sobre millones de transacciones financieras en paraísos fiscales publicadas ayer, vuelve a la palestra pública el tema de la evasión fiscal así como el del poder, aún vigente, del periodismo de investigación.

86 periodistas de investigación de 38 medios de todo el planeta reunieron durante 15 meses 2,5 millones de archivos, entre correos electrónicos, bases de datos, cartas y copias de documentos de identidad correspondientes a decenas de miles de nombres de compañías y particulares de unos 170 países.

Esta es pues, una historia más que devela las perversidades del sistema financiero internacional, hace públicos los nombres de eminentes personalidades transfiriendo enormes sumas de dinero protegidas de onerosos impuestos… pero también de gente común y corriente, como dentistas o pobladores de algún pueblo en Grecia.

Sobre los paraísos fiscales

Un paraíso fiscal es un país en donde la reglamentación monetaria y los impuestos son más favorables que en el resto del mundo. Sólo que el «ser favorable» va de la mano con opacidad, con reglas demasiado magnánimas, por no decir inexistentes y con muy poco control.

¿Cuáles son las finalidades de estos depósitos? Hacer transferencias discretas, disimular (o esconder) fondos, evadir impuestos o… lavar dinero.

Justamente, el gran problema que emerge con las revelaciones del «Offshore leaks» es, por un lado, la gente que está evadiendo impuestos, y por el otro, los enormes negocios y los millones de dólares que se mueven con el lavado de dinero, con la complacencia de estos paraísos fiscales y con la ayuda de otros entes financieros: bancos y cámaras de compensación.

Justamente, ayer viernes, el “paquete” de información sobre el “Offshore leaks” de Le Monde y The Huffington Post revela como dos grandes bancos franceses, el BNP Paribas y el Crédit Agricole, ayudaron a algunos de sus clientes a colocar su dinero en paraísos fiscales.

Pueden consultar el video explicativo realizado para la edición de suscriptores de Le Monde a través de una nota de Le Nouvel Observateur.

Las cámaras de compensación en el banquillo

A principios de los años noventa, el periodista francés Denis Robert comenzaba a interesarse sobre los tras bastidores de la política francesa, particularmente sobre la financiación de los partidos políticos. Descubrió, entre otras cosas, que todos los partidos sobre los cuales investigo recibían fondos que pasaban por paraísos fiscales.

A finales de 1996, Robert logra reunir a siete jueces europeos en el llamado “Appel de Genève”, quienes se manifestaron a favor la creación de un sistema judicial europeo que favoreciera la colaboración entre estos jueces en casos de lavado de dinero. Y, lo más delicado, la eliminación del secreto bancario.

Poco tiempo después es contactado por un antiguo directivo de una cámara de compensación llamada “Clearstream”. Este organismo, basado en Luxemburgo, se especializa en intercambio de acciones y títulos por dinero.

Este antiguo directivo y fundador de Clearstream es Ernest Backes. Conocía a plenitud todos los detalles sobre la finanza internacional y sobre algunos escándalos de corrupción, de los que fue testigo.

Las revelaciones más importantes de Backes se referían a que, en primer lugar, los bancos usaban los servicios de esta empresa a través de cuentas. Dichas cuentas se denominan “publicadas”, son transparentes a los ojos de todos. Pero empezaron a proliferar ciertas cuentas “no publicadas” u ocultas, que nunca aparecen en los bases de datos oficiales de Clearstream. Adicionalmente, dichas cuentas ocultas pertenecían a filiales de grandes bancos instaladas en paraísos fiscales. Peor aún, otro exempleado de Clearstream confesó que su trabajo era “borrar transacciones” cuando se lo solicitaban.

Todas estas informaciones se resumieron en un libro escrito y publicado en 2001 por Robert y Backes, titulado “Révélation$” y que puso a Clearstream en el centro de un escándalo sin precedentes en Europa ya que movilizó a varios jueces anti-corrupción del continente.

Paraísos fiscales y voluntad política

En una declaración publicada en Le Monde el 9 de mayo de 2001, siete jueces del Appel de Genève se pronunciaron sobre “las cajas negras de la mundialización financiera” en que se habían convertido las dos cámaras de compensación internacionales (Clearstream y Euroclear), así como el sistema de SWIFT.

Hasta el día de hoy poco ha cambiado. Sin embargo, vuelve a repetirse la historia: tras conocerse el “Offshore leaks” la Comisión Europea instó a los gobiernos de los 27 a avanzar en sus propuestas para combatir la evasión fiscal, así como a la creación o actualización de listas negras de países no cooperativos. La pregunta es si los poderes ejecutivos de los Estados estarían dispuestos a dejar a los poderes judiciales actuar con toda libertad.

Uno de los jueces anticorrupción más respetados de Europa, Renaud Van Ruymbeke, declaró en noviembre de 2008: “nadamos en la hipocresía. Desde 1996 (al momento del Appel de Genève) no ha habido ninguna voluntad política para erradicar de verdad los paraísos fiscales”.

Laura Bolívar  – Especial para Noticias Montreal

Twitter – @lauraeuro

Foto: Flickr / 401(K)2013