miércoles, 10 de abril de 2013

Corte Suprema investigará denuncias del Parti Québécois sobre la repatriación de la Constitución de Canadá

Publicado en:
Canadá
Por:
Temas:

Repatriación Constitución Canadá

La Corte Suprema de Canadá aceptó investigar un hecho ocurrido hace más de 30 años, cuando se repatrió la Constitución.

Todo comenzó con la aparición de un libro del investigador Frederic Bastien, quien afirma que los magistrados de la época intervinieron en las negociaciones entre el los gobierno de Canadá y el Reino Unido.

El ministro de Asuntos Intergubernamentales de Quebec, Alexandre Cloutier, pidió a Ottawa “abrir sus libros” para aclarar los eventos de 1982 cuando se repatrió la constitución bajo el gobierno de Pierre Trudeau.

Tras las denuncias, el máximo tribunal del país aceptó iniciar una investigación sobre el caso y determinar su en efecto el poder judicial interfirió en las labores del poder ejecutivo.

“La Corte Suprema da una gran importancia a su independencia institucional y a la confidencialidad de sus deliberaciones”, señaló Owen Rees, encargado de la parte legal del tribunal, en un comunicado.

El libro de Bastien denuncia que el magistrado de la época, Bora Laskin, habría dado información a ambos gobiernos sobre la legalidad del proceso de repatriación. Así también, reveló que el magistrado Willard Estey también se reunió en secreto con el gobierno británico en 1980 para dar detalles de las intenciones que tenía Ottawa sobre la Carta Magna.

El libro hizo reaccionar al ministro Cloutier, quien dijo que la presunta no separación de los poderes es un ataque a la democracia y una muestra de cómo el gobierno de Trudeau impuso una constitución, especialmente a los habitantes de Quebec.

La provincia fue la única que no firmó el acuerdo de repatriación de la Constitución de Canadá por estar en ese momento gobernada por el soberanista René Levesque.

Por tanto Cloutier pidió al Gobierno Federal sacar a la luz todos los documentos sobre el proceso de 1982 para poder debatir al respecto. Pero el gobierno de Stephen Harper no tiene la intención de hacerlo.

“Entiendo que el Parti Québécois quiere reabrir las peleas con el gobierno liberal de Pierre Trudeau. No tenemos intención de tener un rol en esa película y nos centraremos en lo que realmente interesa a los habitantes de Quebec y todo Canadá: los trabajos y el crecimiento”, señaló Carl Vallée, vocero del Primer Ministro, a la agencia Canadian Press.

Los partidos de oposición en Quebec dicen que las denuncias son serias, pero que realmente no tienen un impacto en la vida de los ciudadanos. Tanto liberales como la Coalition Avenir Québec creen que levantar debates en cuanto a ese tema es generar peleas innecesarias.

Foto: captura de pantalla CBC