sábado, 28 de septiembre de 2013

La familia Álvarez Rivera fue deportada tras vivir cuatro años en Canadá

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Solar Alvarez Rivera Canada 2013

Desde el aeropuerto Pierre Elliott Trudeau, la familia Álvarez Rivera dejó Canadá con destino a El Salvador. En el vuelo 0485 los cinco miembros de este grupo familiar partieron finalmente a su país natal luego de un refugio rechazado y varias medidas con respuesta negativa.

A las 6:00 am partió el vuelo que llevará a estos salvadoreños a encontrarse de nuevo con su realidad, la cual, según narraron los propios afectados, puede poner en riesgo incluso sus vidas.

La última esperanza de la familia Álvarez Rivera era que el ministro de Seguridad Pública de Canadá, Steven Blaney, utilizara su poder discrecional para evitar su deportación, lo cual no se cumplió.

Más temprano:

Las esperanzas de permanecer en Canadá se desvanecen para la familia Álvarez Rivera. Su fecha de deportación quedó establecida para este sábado 28 de septiembre y, a menos que haya una decisión favorable y discrecional del ministro de Seguridad Pública, Steven Blaney, los cinco miembros de este grupo familiar deberán regresar a El Salvador, de donde salieron hace ya cuatro años.

Las respuestas para los Álvarez Rivera, de parte de las autoridades gubernamentales, siempre han sido negativas, tanto en su solicitud de refugio, como en los recursos intentados posteriormente. Y aunque “la esperanza es, siempre, lo último que se pierde” no hay señales que indiquen –hasta ahora- que podrán permanecer en Canadá.

Las positivas vienen por parte de conocidos, amigos y personas de la comunidad de Laval, donde esta familia residió una vez instalada en Quebec. La organización para el apoyo de los Álvarez Rivera se pronuncia hasta el último momento, sobre todo con ese ímpetu que ponen los adolescentes y los jóvenes a las causas que se suman.

De hecho, este jueves, a sólo dos días de la deportación de sus amigos, más de 1.000 adolescentes de la escuela Mont-de-La-Salle (de Laval), reunidos por el comité conocido como Solidarité Álvarez Rivera (SolAR) salieron de sus aulas para demostrar, una vez más, su solidaridad con estos latinoamericanos.

En la manifestación los jóvenes contaron con la presencia de la diputada federal, Rosane Doré Lefebvre, del Nuevo Partido Democrático (oposición oficial en el Parlamento canadiense), quien ha estado brindando apoyo y pidiendo directamente ante el propio Blaney que la familia pueda quedarse en el país.

“Tengo lágrimas en los ojos. Nunca vi a tantos jóvenes movilizarse en contra de una injusticia. Estoy orgullosa de representarlos”, indicó la parlamentaria a través de su cuenta de Twitter respecto a esta última manifestación de apoyo organizada por SolAR.

La historia de los Álvarez Rivera

La familia Álvarez Rivera está compuesta por Rafael y Elsy, los padres; Alejandra, Rebeca (estudiante) y Verónica (estudiante), las hijas, de 21, 17 y 14 años respectivamente. Llegaron hace cuatro años a Canadá buscando refugio.

En una manifestación celebrada en Montreal el 21 de agosto pasado, Rafael Rivera comentó a Noticias Montreal:

“Ojalá nos den la oportunidad de ser aceptados en este gran país. Aquí estamos seguros. Aquí hemos dormido bien después de tanto tiempo. Mi familia aquí se está desarrollando. Sería una lástima si no nos aceptan porque nos pondrían en riesgo, incluso de morir”.

En esa misma demostración el padre de familia explicó que debieron venirse a Canadá por amenazas de muerte generadas por extorsiones no pagadas. Aseveró Álvarez que siendo su esposa dueña de una agencia de viaje en Cojutepeque (departamento de Cuscatlán) fue víctima, en varias oportunidades, de solicitudes de pago de dinero “por cuidar el negocio” de parte de miembros del grupo delictivo Mara 18.

Ellos cobran una renta por la seguridad de un negocio. Ellos nos exigían una suma por la seguridad de nuestro negocio. Mensualmente querían dinero. Comenzamos a ser amenazados. Y cada vez fueron más constantes y más fuertes las amenazas cuando no recibieron la cantidad de dinero que pedían. Nos dijeron ‘ok, pero aténganse a las consecuencias…un miembro de su familia puede ser asesinado”, narró en ese momento Rafael Álvarez.

En medio de las amenazas, contó el padre de familia,  transcurrieron unos cuatro meses antes de tomar la decisión de dejar El Salvador para venir a Canadá, no sin antes intentar escapar a todo aquello dentro del mismo país. “Consiguieron igualmente el teléfono de donde estábamos viviendo luego de que nos mudamos. Así que…mi esposa tiene familia aquí en Canadá. Su papá es ciudadano. Por eso nos vinimos”.

Familia Alvarez Ramirez

De acuerdo con Rafael Álvarez, quien trabaja desde que llegó al país y conservará su trabajo hasta último minuto, el rechazo a su solicitud de refugio (ocurrido en octubre de 2011) vino del hecho de que la jueza no considerara los argumentos presentados como creíbles. “Para ella (la jueza) las pruebas no tienen credibilidad. Para ella es inverosímil que alguien desde la cárcel pueda amenazar a una persona. Es increíble que la gente llegue a pedir dinero. Piensa que en Latinoamérica no puede suceder eso”, explicó en la protesta.

En 2009, cuando la familia llegó a Canadá, tenía una copia no certificada del reporte de la Policía Nacional de El Salvador. En ese reporte se usaba el código “Barabas”, para proteger la identidad de Elsy Rivera, una acción que está establecida en el Programa de Protección de Víctimas y Testigos de El Salvador.

Esa copia fue entregada como parte del expediente para el refugio que fue rechazado en 2011, cuando la jueza encargada del caso, Renée Bourque, estipuló que “el tribunal no acordó ningún valor probatorio a ese documento”.

El pasado 10 de septiembre de 2013, los Álvarez Rivera recibieron una copia digitalizada y certificada por el procurador de Cojutepeque, que identifica que “Barabas” es Elsy Rivera. Sin embargo y a pesar de la presentación de esta nuevo documento, su solicitud de un nuevo estudio del caso fue negado y de allí que se mantenga su fecha de deportación para este sábado.

La familia tiene sus boletos comprados desde hace un tiempo ya y ya los presentaron a las autoridades gubernamentales canadienses como muestra de su intención de dejar el país si no reciben el visto bueno para permanecer en él.

La diputada de Doré Lefevbre explicaba en la demostración de agosto pasado que si la familia Álvarez Rivera llega a ser finalmente deportada, queda  también la opción de hacer seguimiento a su caso estando una vez en El Salvador para ayudarlos a regresar a Canadá.

“Existe la posibilidad de hacer esto. Ya tuvimos el caso de la familia Reyes Méndez (que fue deportada a México) con la cual aún estamos en contacto y sabemos que hará las diligencias para regresar a Canadá. Claro, es una opción más complicada de venir nuevamente si ya se está afuera, pero es nuestro trabajo. Es triste si se considera que la situación puede ser solventada  incluso con sólo una llamada”, indicó la MP.

Un nuevo mensaje

Este mismo viernes, los jóvenes de SolAR realizaron una nueva demostración, enviando un mensaje al ministro Blaney:

“Ministro, desde mayo pasado hemos desplegado una perseverancia particularmente destacable para ser escuchados. Dados estos esfuerzos, le pedimos que nos dé su atención al menos una vez”. Este mensaje fue de Latifa Salifou, estudiante-diputada y vocera de SolAR.

“Señor Blaney, su poder discrecional no es un privilegio, es una responsabilidad…El ministro tiene en sus manos todas estas informaciones. Si no hace nada se convierte en cómplice de la injusticia”, concluyó la estudiante haciendo referencia a una última esperanza que puede albergar esta familia sobre su permanencia en Canadá.

Twitter: @GAbAguzzi / gaguzzi@noticiasmontreal.com

Foto: Captura de pantalla / YouTube – María Gabriela Aguzzi / Noticias Montreal