martes, 1 de octubre de 2013

Hasta cárcel enfrentarán los indigentes que duerman en edificios públicos en Hungría

Publicado en:
El Mundo
Por:
Temas:

vagabundos-en-las-calles-de-budapest

Hace más de un año que en Hungría se viene intentando establecer medidas radicales contra las personas que duermen en las calles de Budapest, especialmente en edificios declarados patrimonios culturales.

Los medios suelen encasillar a los litigantes en los tradicionales dos grandes bandos, los de la derecha y los de la izquierda. Los primeros son los autores de las medidas más radicales y los segundos los encargados de desmontarlas.

No es del todo exagerada la clasificación. En efecto es el partido conservador FIDESZ (Unión Cívica Húngara) -actualmente en el gobierno a través del polémico primer ministro Viktor Orbán– aprobó este lunes una nueva legislación que da poder a los ayuntamientos para establecer zonas en donde esté prohibido vivir o pernoctar por parte de “los sin techo“.

Las sanciones a quienes infrinjan las disposiciones van desde obligarlos a trabajar en obras públicas, ser sancionados con multas entre 16 y 500 euros o atenerse a penas de cárcel que pueden ir de uno a 60 días.

Ya en noviembre del 2012 el Tribunal Constitucional húngaro anuló una ley, que había sido aprobada en el mes de abril precedente, que “criminalizaba” a los sin techo. El tribunal estableció que esa disposición era “inconstitucional”.

¿Hay muchas personas sin techo en Hungría?

Es la primera pregunta que parece razonable plantearse ante tanto bullicio en el seno del Parlamento. En un comentario de una bloguera, Elena, en su sitio Desde Hungría con amor, que puede ilustrar el problema que nos ocupa.

Dice Elena: “Gracias a una charla con un periodista húngaro aprendí que Budapest tiene mucha herencia del comunismo en el aspecto social, algo lógico, hay muchos vagabundos viviendo en la calle, me dijo que esto es porque después de vivir del Estado durante muchos años, nunca pudieron adaptarse a no ser mantenidos, además los servicios sociales en Hungría no son muy allá y apenas hay albergues, y en los pocos que hay no van por miedo a que les hagan algo (no se qué pensarán que les puede pasar)”

Por lo visto, el problema parece ser que va más allá de las apariencias. El asunto tiene aspectos sociales más profundos y de larga data.

Foto: Pantalla video Youtube