jueves, 7 de noviembre de 2013

Gobierno Federal llevará la “charte” del PQ a tribunales en caso de ser aprobada

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Canadá
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Ministro de Inmigración de Canadá, Jason Kenney

Este jueves Ottawa estuvo siguiendo de cerca lo que ocurría en la Asamblea Nacional de Quebec, donde el gobierno de Pauline Marois presentó su proyecto de ley sobre la laicidad e igualdad.

El polémico proyecto del PQ ha generado fuerte rechazo en algunos sectores de la vida pública, especialmente en el Gobierno Federal de Canadá, que desde el primer día ha rechazado la propuesta del ministro Bernard Drainville, antes conocida como la ley de los valores de Quebec.

En una teleconferencia el ministro de Empleo y Multiculturalismo, Jason Kenney, explicó la reacción del gobierno canadiense hacia la postura tomada por la provincia con esta nueva ley.

“Hay que resaltar que este proyecto de ley no cuenta con el apoyo de la mayoría de los miembros de la Asamblea Nacional, por lo que asumimos que el proyecto de ley final, si es que se llega a aprobar, será distinto”, señaló Kenney.

En su momento el Gobierno Federal señaló que no le temblaría el pulso para llevar este documento ante los tribunales por considerarlo como una violación a los derechos personales, aunque el ministro confirma que debe ser un proceso planificado.

“Sea cual sea el resultado que salga de la Asamblea Nacional lo llevaremos al Departamento de Justicia para un análisis constitucional para determinar si viola alguna parte de la Constitución canadiense, o algunos de los derechos fundamentales o libertades. En ese caso pelearemos vigorosamente”, señaló el ministro.

Para Ottawa el proyecto de ley 60, el cual fue presentado este jueves, sólo cambió el nombre, por lo que mantiene las mismas posturas que han sido calificadas por varios sectores como contrarias a la libertad religiosa, especialmente el punto que prohíbe a los empleados públicos vestir símbolos religiosos.

“Hay que estar claros: un canadiense no es menos canadiense porque vista un yamaka, o un turbante o un hijab. Los canadienses no deberían ser discriminados de trabajar en el sector público simplemente por una muestra de sus creencias religiosas”, señaló el ministro.

“Canadá es un modelo para el mundo, en parte por su tradición de diversidad, que está basada en un respeto en las creencias y cultura de los otros”.

Kenney aclaró que el rechazo del gobierno canadiense hacia el proyecto provincial no es cerrado ni completo. El ministro aclaró que el Gobierno Federal está de acuerdo con algunos puntos, como afirmar la necesidad de tener el rostro descubierto.

“Por ejemplo, nosotros exigimos que la gente cuando tome el juramento de ciudadanía lo haga con el rostro descubierto”, señaló el ministro encargado del multiculturalismo. “No objetamos las regulaciones sobre cubrirse el rostro”.

¿Las razones?

El ministro Kenney, antiguo ministro de Inmigración, no se guardó sus opiniones sobre los motivos detrás del gobierno de Pauline Marois para impulsar este proyecto de ley.

Este proyecto de ley es una estrategia política del gobierno separatista para crear división”, lanzó el ministro, quien recordó que incluso varios antiguos primeros ministro del PQ han mostrado su rechazo a la ley tal cual ha sido presentada. “Eso demuestra el nivel de diferencias que existe”.

Sin embargo, el Gobierno Federal aclara que de momento todo es especulación y prefieren esperar, pues no tomarán ninguna decisión hasta que el proyecto de ley sea aprobado, si es el caso. En tal caso, el ministro espera que ese día no llegue y que este plan quede en no más un proyecto.

Twitter: @PabloJinko – pablo@noticiasmontreal.com

Foto: Pablo A. Ortiz / Noticias Montreal