viernes, 8 de noviembre de 2013

El notario: manual de uso (II)

Publicado en:
Actualidad Notarial
Por:
Temas:

Notario en Quebec

Seguramente a lo largo de su existencia usted ha pronunciado o escuchado a alguien cercano decir: «tengo que ir a lo del notario»… En nuestra tradición cultural latina, sabemos en forma casi instintiva que determinados actos que son fundamentales en la vida de las personas  se llevan a cabo con la participación del notario.

Buceando en nuestra historia personal, o en la de nuestros padres y abuelos, muchos de nosotros podremos seguramente encontrar el recuerdo de un viejo notario, conocido y apreciado por los vecinos del barrio, discreto y circunspecto.  Y es que el notario o escribano, como es llamado en muchos de los países de Latinoamérica y España, ha tenido siempre en las familias latinas, un lugar similar al del médico de la familia: alguien que acompaña primero a los padres y después a los hijos, que conoce a los distintos miembros que la componen, que ha escuchado alguna que otra confesión que sabe guardar con la debida confidencialidad. También suele ser la persona de confianza cuyo consejo profesional es pedido y apreciado.

En esta nueva etapa de nuestra vida, quienes elegimos Quebec como nuestro nuevo hogar nos encontramos con que aquí el notario es también un personaje importante en la vida de las personas. Lejos ya de la figura del señor serio, de traje oscuro y lapicera- fuente en mano, el rol de consejero legal de la familia es tan vigente aquí, como lo era en nuestros países de origen.

La pregunta que cabe entonces hacerse es: ¿en qué circunstancia necesito, aquí y ahora recurrir al notario? Por su rol de profesional del derecho a cargo de una función pública, el accionar del notario tendrá un aspecto preventivo y un aspecto ejecutivo.

En el aspecto preventivo, actuará como un consultor jurídico, quien con su asesoramiento informará al cliente de las consecuencias jurídicas de los actos que se propone realizar. De esta manera, colaborará con la toma de decisiones  de su cliente, lo ayudará a evitar consecuencias perjudiciales indeseadas y lo guiará en la elección de los instrumentos jurídicos que mejor se adapten al objetivo que el cliente se propone alcanzar.

En su rol ejecutivo, el notario instrumentará mediante el Acto Notarial (que en España y Sud y Centroamérica conocemos como Escritura Pública) la voluntad de las partes. Dicho en términos más simples, dará forma legal y plasmará en el papel el contrato que las partes pretenden ejecutar para que éste perdure en el tiempo y su autenticidad sea  reconocida por todos,  incluyendo al Estado.

La participación del notario jalona distintos momentos en la vida de las personas, como dijéramos más arriba. En las próximas entregas, las cuales queda cordialmente invitado a seguir, intentaremos reflejar algunos de esos momentos como ser: la celebración del matrimonio, el nacimiento de los hijos, la compra de la casa propia, el otorgamiento de poderes, etc.

La presente columna es hecha a título general e informativo, sin otra pretensión que la  de ilustrar al lector sobre los  aspectos notariales vinculados  al  diario vivir de una persona en la provincia de Quebec. Queda el lector invitado a buscar las respuestas concretas a sus necesidades notariales con el consejo de su profesional de confianza.

Foto: Captura de pantalla /YouTube (Chambre des notaires du Québec)