martes, 26 de noviembre de 2013

El Big Data es más que tecnología: nosotros mismos somos protagonistas

Publicado en:
Entretenimiento
Por:
Temas:

Big Data Melva Hernández Montreal Decideo

Vivimos en un mundo rodeado de datos los cuales nosotros mismos generamos sin saberlo: al enviar mensajes de textos en nuestros celulares, cuando pasamos nuestra tarjeta OPUS en el metro o en el bus, cuando pagamos con la tarjeta Interac, al realizar una búsqueda en Google o cuando compartimos una foto en Facebook.  Estos son pocos ejemplos que muestran las cantidades increíbles de datos que cada uno de nosotros generamos y que día a día aumentan progresivamente, alimentado el Big Data (grandes volúmenes de datos).

Datos por montones

118 mil millones de mails son enviados todos los días a nivel mundial, 2,45 mil millones de contenido diferentes se mueven en Facebook.  El operador americano de telecomunicaciones AT&T transfiere cada día 240.000 millardos (miles de millones) de bytes. Cifras que producen vértigo y que aun van aumentando. Para el año 2020 habrán 10.4 zettabytes, eso es 10.400 millardos de gigabytes de datos difundidos todos los meses en Internet.

Entonces ¿qué es el Big Data?

El Big Data, más que una revolución de los datos es una evolución de éstos siguiendo tres criterios: volumen (compartimos cientos de millones de fotos al día); velocidad (generamos tweets por segundos en tiempo real) y variedad (cada vez más utilizamos datos no estructurados en formatos de fotos, videos o archivos de sonido). Si lo llevamos a una fórmula matemática, el Big Data es: Big Data = (Volumen + Velocidad + Variedad).  Y si lo decimos en palabras comunes, el Big Data es grande, complejo y desorganizado. 

Lo que el Big Data aporta

El boom de sacar provecho a estos grandes volúmenes de datos acaba de comenzar a pesar de que son solo eso, ¡datos! Pero en realidad no es tan sencillo como lo muestra la anterior fórmula.  Philippe Nieuwbourg, especialista del Big Data y de la informática decisional, agrega que es necesario tener en cuenta los problemas de representación de los datos, es decir, cómo visualizarlos gráficamente para ayudar a las empresas a la toma de decisiones.  El desafío es generar valor agregado a partir de los datos y Philippe Nieuwbourg ha transformado la anterior fórmula en: (Volumen + Velocidad + Variedad) x Visualización = Valor agregado.

Ejemplos concretos

Aterrizando esta fórmula en la industria para entender mejor el concepto del Big Data y del análisis de información, tenemos algunos ejemplos, como el de la aplicación «Merci» para iPhone de la STM que permite saber qué trayectos realiza usted en las líneas de metro, con qué frecuencia, apalancándose en el registro de sus costumbres y preferencias en materia de restaurantes, bares, cafés, deportes, actividades culturales y de entretenimiento.  Al final esta aplicación combina estos datos de transporte y geolocalización de los usuarios con un motor de ofertas comerciales para proponerle a usted, en el sitio correcto, a la hora precisa y de acuerdo con sus temas de interés. ¿Usted toma todas las noches el bus 125 hacia las 5 p.m. para ir hacia su casa? Estando cerca por llegar, la aplicación «Merci» le recordará que su supermercado aún se encuentra abierto  y adicionalmente le informa la oferta de la salsa de tomate italiana que a usted tanto le encanta.

Otro caso práctico es el ofrecido por los programas de seguros «Ajusto» y «Mobiliz» ofreciendo descuentos significativos en el valor del seguro en función de su forma de conducir.  Es así como los buenos conductores se beneficiarían de esta bonificación aceptando conectar en su automóvil un dispositivo que permite registrar en una enorme base de datos la forma como frena, como acelera, el kilometraje, entre otros parámetros, que determinan su forma de conducir para evaluar si usted obtiene o  no la bonificación intercambiando la información recolectada y analizada de su comportamiento de conducción.

Son muchos los campos donde el Big Data es utilizado; empresas del sector automotriz, salud, financiero, bancario, ONG, gubernamental, farmacéutico, y otros sectores económicos en todos los continentes.  En Argentina, por ejemplo, encontramos a la empresa Arcos Dorado, la mayor cadena de restaurantes de servicio rápido de América Latina y la mayor franquicia de McDonald’s en el mundo.  Esta compañía maneja 1.971 restaurantes, 2.057 centros de postres y 340 McCafé en 20 países. Y sirve a 4,3 millones de clientes por día.

El proyecto Big Data implementado consiste en analizar los tiquetes de las cajas, recolectando todos los datos de las ventas realizadas en todos los restaurantes McDonald’s de esta franquicia para así saber quién come qué, cuándo, con quién, y después evaluar las nuevas ofertas a ofrecer en función de menús, recetas, países, horarios, etc.  Si mañana su restaurante McDonald’s de Bogotá le propone el menú McDespierta con una opción de caja de nuggets, es porque efectivamente la bodega de datos de los tiquetes de la caja ha sido analizada y ha concluido que usted tendría todas las posibilidades de que le guste la nueva combinación en esta horario.

Como consumidores debemos tener cuidado

Si bien estos proyectos tienen fines positivos, algo preocupante es la utilización de los datos personales que impacta sobre la vulnerabilidad en tema de confidencialidad de los mismos.  El escándalo reciente de las actividades de espionaje realizadas por la NSA, muestra que nuestros datos son espionados sin duda permanentemente.  Pero en el caso del Big Data del consumidor, no tenemos necesidad de espiarnos, pues somos nosotros mismos quienes entregamos más información de la que debemos dar a través de los servicios que utilizamos, por ejemplo, del estado de ánimo que escribimos y compartimos en nuestro muro con los cientos de amigos en Facebook. 

Es así que debemos educarnos como consumidores y prevenirnos del uso que tendrán esos datos.  Si el cibernauta no tiene un comportamiento razonable debe atenerse a las consecuencias.  Si nuestro compañero de trabajo publica en Facebook las bellas fotos de sus vacaciones en Cuba cuando él ha informado en la oficina sobre su ausencia a causa de encontrarse enfermo, no debería sorprenderse de lo que le espera. O si por ejemplo, usted publica sus fechas de vacaciones en Facebook y fotos del interior de su casa, no se sorprenda que al regresar encuentre que ha sido asaltado.  El consumidor debe estar informado, las marcas deben responder a la dinámica del consumidor, pero el consumidor debe ser responsable.

Más que tecnología, el análisis de todos estos grandes volúmenes de información que generamos, es una nueva forma de pensar que ayuda a las empresas a entender mejor a sus clientes, encontrando oportunidades ocultas hasta llegar a la creación de ciudades inteligentes, disminuir los riesgos de fraude e inspirar millones de nuevas “start-ups”. 

El siglo XXI será el siglo de los datos así como el siglo XX fue declarado el siglo del petróleo.  Es cierto que debemos tener cuidado de ciertos abusos pero el análisis de estos datos también nos facilitará la vida, lo que denominamos,  progreso.

Reporte Especial de Melva Hernández* para Noticias Montreal

Foto: Flickr /  Kevin Krejci (CC)

Melva Hernández

*Sobre Melva Hernández

Melva Hernández es colombiana con título de magister en informática.  Radicada en Montreal desde hace  tres años y creadora, junto con Philippe Nieuwbourg, de la comunidad www.decideo.com que cubre toda la actualidad de la inteligencia de negocios en español para la comunidad hispanoparlante.  Actualmente dirige esta división que hace parte de la red de sitios Decideo.