viernes, 24 de enero de 2014

Ciudadanía canadiense: ministro de Inmigración explica los futuros cambios y los pasos a seguir

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Chris Alexander Ministro Inmigración Canadá

Canadá tendrá en el futuro cercano una nueva ley sobre ciudadanía que buscará mejorar el proceso de naturalización de inmigrantes al tiempo que reforzará su significado y valor dentro de la sociedad.

El texto de esta reforma ya está en manos del Gobierno Federal y sólo esperan el momento para presentarlo ante el Parlamento, el cual reinicia sus actividades este lunes luego de las vacaciones de Navidad.

Para hablar sobre los detalles que estarán en esta nueva ley, el ministro de Inmigración, Chris Alexander, se sentó a hablar con NM de manera exclusiva durante su paso por Montreal este jueves.

Cambios más rápidos pero con más requisitos

Para el Gobierno Federal existen dos premisas claves al momento de diseñar una nueva ley de ciudadanía: que el proceso sea rápido y que ese pasaporte canadiense sea realmente valorado.

El primer cambio esperado es el requerimiento de residencia. En la actualidad Canadá exige a un residente permanente vivir tres años en un perido de cuatro.

Si bien el ministro Alexander no confirma números exactos, el Gobierno Federal planea aumentar el requisito a cuatro años en un periodo de cinco.

“Queremos asegurarnos que los que califican están realmente involucrados con el país, que son residentes aquí por un tiempo considerable, quizá algo mayor al actual, no de manera dramática, pero algo”, señala el ministro.

Ottawa piensa que al exigir más tiempo dentro del país los inmigrantes tendrán más vínculos con Canadá, lo que reduciría los casos que muchos llaman “ciudadanos por conveniencia“, en relación a aquellos que una vez obtienen la ciudadanía se mudan a su país de origen u otro destino.

Largas esperas

Un tiempo mayor de residencia como requisito también podría ayudar al gobierno a reducir los casos en espera y que han generado fuertes retrasos en el procesamiento de solicitudes de ciudadanía.

Alexander admite este problema, aunque considera que tiene muchas explicaciones, muy variadas todas.

“Queremos tener las herramientas para lidiar con los retrasos”, señala. “Hemos visto cómo los retrasos en todos nuestros programas se han reducido, pero en ciudadanía se han aumentado y esto es porque hubo más demanda de lo que habíamos esperado”.

Para solucionar esto el gobierno ya empezó a trabajar, aplicando una serie de medidas administrativas, las cuales ya están siendo puestas en marcha para acelerar el proceso. Una de las estrategias es reducir la cantidad de cuestionarios de residencia, en los que el solicitante detalla el tiempo que ha estado dentro del país.

Esto, junto a ciertas previsiones que estarán dentro de la ley, permitirán reducir el tiempo promedio de procesamiento de una solicitud, el cual está en 25 meses para aquellos que no tienen ningún problema, y 35 meses para los que hayan tenido que presentar otro tipo de documentación extra.

Por unos pagan todos

“¿Por qué el proceso es tan difícil?”, pregunta el ministro, para responder inmediatamente: “Es por los fraudes. Es porque hay personas, no pocos, que pretenden que viven en Canadá, que contratan consultores o ‘abogados’ o incluso crimen organizado, que los ayudan a dar la impresión de que viven aquí, pero no están aquí, y eso es fraude. Así que tenemos que luchar contra eso y solucionarlo”, señala Alexander, con tono más serio.

El ministro dice no tener cifras exactas, pero habla de “cientos” de casos de fraude, que obligan a revisar a fondo “miles” de solicitudes, lo que sobrecarga el sistema y genera retrasos.

Para lidiar con esto las autoridades han lanzado ideas, muchas de las cuales se están convirtiendo en acciones. El primer paso es tener una comunicación directa con la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá para saber cuando un residente entra y sale del país.

“Estamos compartiendo mejor (la información) y además tenemos el sistema de entry-exit control, que ya está parcialmente en marcha y que estará completo el próximo año”, explica. “Esto hará de este dolor de cabeza una cosa del pasado“.

Su aplicación

Ante el anuncio de cambios, miles son las personas que temen quedar en un limbo, en una transición que complique la obtención de la ciudadanía canadiense.

“Tomará algún tiempo aplicar los cambios por completo, así que las personas que presenten sus solicitudes ahora no tendrán problemas“, dice el ministro, explicando que la aplicación se determinará una vez el documento esté en el Parlamento.

¿Un consejo para quienes estén preparando sus papeles? “Mi consejo para cualquiera que está solicitando la ciudadanía es que superen los requerimientos exigidos, hagan lo que tengan que hacer y documéntenlo bien. Quien tenga la documentación completa y pueda demostrar sin ninguna duda que ha estado aquí, podrá pasar rápido por el sistema”.

Más responsabilidades

El Gobierno Federal quiere también reforzar los valores que van intrínsecos en el pasaporte canadiense, así como tener mano dura hacia aquellos que abusen de él.

Para eso la reforma dará más herramientas para revocar el pasaporte a las personas que tengan doble ciudadanía y que cometan ciertos crímenes.

“En casos extremos tendremos las herramientas para quitar la ciudadanía a quienes tengan doble ciudadanía, así sea porque cometiste traición o terrorismo“, explica el encargado de las políticas migratorias del país. “Otros países tienen esa capacidad, nosotros no la teníamos”.

Otro punto que quiere atacar Ottawa es el de los “bebés de pasaporte“, en relación a la gente que viene al país como turista a dar a luz a un bebé y que obtenga así la ciudadanía. Sin embargo, esta nueva ley no tratará este punto, el cual el gobierno de Stephen Harper intentará atacar de otra manera y con otras herramientas legales.

Twitter: @PabloJinko pablo@noticiasmontreal.com

Foto: Pablo A. Ortiz / Grupo NM