viernes, 14 de febrero de 2014

Contrato de Mandato: derechos y obligaciones del Mandatario

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Actualidad Notarial
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notario en Quebec

Que seamos conscientes o no, cuando aceptamos representar a otro en la ejecución de un negocio jurídico, estamos siendo partes de un contrato de Mandato que, como tal, nos puede generar derechos y obligaciones, tanto con relación al Mandante como con relación a los terceros con los cuales contratamos. ¿Qué debemos saber para que la aceptación del mandato no nos genere consecuencias personales?

Recapitulando, en nuestra entrega anterior definíamos al MANDATO, como el contrato por el cual una persona, llamada mandante, da a otra la facultad para representarlo en el cumplimiento de uno o más actos o negocios jurídicos, que la otra persona, llamada mandatario, se obliga a ejercer en nombre del mandante.  Ese contrato, que puede ser escrito o verbal, implica un conjunto de instrucciones acerca del acto o negocio que el mandatario llevará a cabo.

Como contrato que es, el Mandato genera obligaciones y derechos para las dos partes involucradas: Mandante y Mandatario. Veamos entonces algunas de las obligaciones del  Mandatario:

Son obligaciones del mandatario (apoderado):

–       Cumplir los términos del mandato que ha aceptado, ya sea personalmente, o a través de otra persona, si el mandato lo autoriza

–       Actuar con honestidad y lealtad en resguardo de los intereses del mandante y evitando colocarse en una situación de conflicto de interés personal

–       Durante la ejecución del mandato, mantener al mandante informado

–       Si representa a dos personas que tienen un interés opuesto o en conflicto, debe informar a ambas de esa circunstancia

–       El mandatario no puede utilizar en su provecho la información a la que accedió, o el bien que recibió para administrar, sin el consentimiento de su mandante

–       A menos de autorización del mandante, el mandatario no puede constituirse en la otra parte de un contrato a concluir con el mandante

Con relación a los terceros con los cuales el Mandatario actuará en representación del Mandante, el mandatario solo estará obligado si al tiempo de la celebración del contrato con el tercero ocultó la existencia del mandato y actuó bajo su propio nombre. Esta situación se presenta comúnmente cuando el Mandatario actúa como presta-nombre del mandante, por lo cual, la máxima prudencia se impone. No revelar al tercero que estamos actuando en calidad de mandatario y en representación de otra persona nos hará personalmente responsables de las obligaciones del contrato. Lo mismo sucederá cuando nos excedamos en los límites del mandato. 

La presente columna es hecha a título general e informativo, sin otra pretensión que la de ilustrar al lector sobre los  aspectos notariales vinculados  al  diario vivir de una persona en la provincia de Quebec. Queda el lector invitado a buscar las respuestas concretas a sus necesidades notariales con el consejo de su profesional de confianza.  

Por cualquier duda pueden llamar al teléfono  514-513-9788, o escribir a rber@montreal-notaire.com. 

Foto: Flickr / mp3ief (CC)