miércoles, 19 de febrero de 2014

Canadá en Trazos: Pierre Elliott Trudeau

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Pierre Elliott Trudeau

Ilustración de Francisco Paco Medina / Texto de Pablo A. Ortiz

Querido por muchos, odiado por otros. Pierre Elliott Trudeau es un ícono de la historia -joven aún- de Canadá, y responsable de muchas de sus partes fundamentales.

Nació en Montreal en 1919 y como muchos francocanadienses, creció con un espíritu nacionalista por su provincia, Quebec. Sin embargo, como suele también pasar con muchos francocanadienses, su desarrollo intelectual, personal y académico lo fueron llevando hacia ideas más globales, al punto de ser recordado hoy como un símbolo del federalismo canadiense.

A pesar de sus orígenes en medio de una familia adinerada de Montreal, Joseph Philippe Pierre Yves Elliott Trudeau, su nombre completo, siempre se interesó en los movimientos de izquierda. Leyó sobre marxismo y siempre estuvo interesado en las políticas sindicales.

Incluso, en el año 2000, durante su funeral, uno de los invitados de honor fue Fidel Castro.

Pero su carrera política realmente quedó marcada por haber introducido varias legislaciones claves, que sostienen en la actualidad a Canadá tal como la conocemos, con sus defectos y todo.

En 1968 fue nombrado Primer Ministro luego de la sorpresiva renuncia de Lester Pearson y rápidamente convocó a elecciones para ratificar su cargo. Esos comicios quedarían marcados por un hecho recordado en la noche anterior al voto, en plena celebración de la Saint-Jean-Baptiste, cuando grupos soberanistas iniciaron disturbios.

Trudeau no se movió. Desafió a los manifestantes e incluso batió las manos hacia sus asistentes que hacían todo por sacarlo del escenario. Esa imagen de joven político desafiante le aseguró la victoria.

¿Su legado? Trudeau es el llamado padre del multiculturalismo canadiense, con todo y sus defectos, el cual declara que el país no se rige por una sola cultura, sino por varias que viven juntas. También fue el creador de la ley que declara el bilingüismo de Canadá, algo de lo que siempre estuvo orgulloso por ser québécois.

Sus luchas políticas contra el movimiento soberanista de Quebec se dieron en todos los niveles. Durante la Crisis de Octubre, respondió a los actos terroristas del Front de Libération du Québec (FLQ) con la aplicación de la ley de medidas de guerra y el famoso «just watch me».

En 1982 logró repatriar la Constitución del Reino Unido luego de una fuerte lucha con los gobiernos provinciales, especialmente el de Quebec, liderado por René Levesque, al punto que selló el acuerdo sin tener la firma de éste. Un evento que todavía en 2014 genera debates.

Lo que Pierre Trudeau dejó a Canadá puede parecer tan complicado de analizar como su personalidad. Emotivo, a veces irracional, pero recordado como un líder que todavía, 14 años después de su muerte, genera vivas emociones tanto en sus seguidores como detractores.

Su legado podría no tener todavía un fin. Su ideal sigue materializado en su hijo, Justin, quien creció siempre junto a su padre y que podría convertirse pronto en el Primer Ministro de Canadá como líder del Partido Liberal.