sábado, 1 de marzo de 2014

Amor a segunda vista

Publicado en:
Marylou Live
Por:
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Tiendas vintage en Montreal Marylou Goyer

¿A qué mujer nacida en los 80 no le gustó Sex and the City? Estoy segura de que al menos una vez nos vimos reflejadas en los problemas de las relaciones amorosas y de la vida cotidiana. Más allá de las situaciones que vivían estas cuatro chicas estaba la presencia de las mejores marcas del mundo, los íconos de la moda. Pero en realidad ¿cuántas de nosotras tenemos el presupuesto para comprar zapatos Louboutin de 1.400 dólares o carteras Hermès de 15.000? Se hace bastante irreal que una tratando de adaptarse a un nuevo país tenga como prioridad marcas y lujos.

Particularmente considero que las marcas son un tema aspiracional y de validación. No lo critico, por el contrario me encantan y ojalá tenga una carrera lo suficientemente fructífera para poder darme el lujo de comprar lo que se me pegue la gana. Algún día llegaré a mi oficina con mi Birkin de cocodrilo negra y la pondré en mi escritorio y diré -Voilá, I did it! . Una Hermès así es la Burj Khalifa de la moda, porque para comprar una cartera de 50 mil dólares a una le tiene que haber ido extremadamente bien en la vida.

Como mi tema no es hacerla sufrir por todo lo que quiere que no se puede comprar en este momento, este post lo he dedicado a las tiendas de segunda mano o vintage en Montreal. Quiero darle opciones para comprar cositas bellísimas, económicas y responsables con el ambiente. Sí, ecofriendly, porque eso es reciclar.

Esta semana estuve por el área de Saint-Laurent abajo, por ahí cerquita del metro, y conseguí una tienda vintage genial. Yo sé que una, latina, no está acostumbrada ni ve como algo tan usual las tiendas de segunda mano, pero la verdad es que pueden ser toda una experiencia.

Esta tienda, Eva B, me pareció muy peculiar. La fachada es horrorosa. No se alarme cuando llegue, pero una vez que entre se dará cuenta de lo que hablo.

Al abrir la puerta me recibió una chica muy dulce que sólo habla francés. Me ofreció un tecito y preguntó si era la primera vez que entraba a la tienda. Hace un par de años había ido buscando un disfraz para Halloween pero salí despavorida por los olores, así que preferí decirle que esta era mi primera vez.

La chica, muy amable, comentó que la tienda tenía varias secciones. En la entrada a la izquierda un cafecito con galletas, brownies y cotufas gratis (cotufas conocido también como crispetas, palomitas de maíz, etc). Del lado derecho, ropa de segunda mano, hacia el final más trapos y objetos vintage y, bien al fondo, un área donde hay de todo, sí de todo lo que se puede imaginar y por un dólar. Sin duda hay mucho trapo feo y acabado, además eso de comprar zapatos usados, uhm, pues como que no me atrevo o por lo menos no los de ahí.

El caso es que comencé a investigar viendo las marcas y el estado de la ropa cuando de repente vi pieles. Un abrigo de piel de conejo blanco espectacular saltó de la oscuridad y dio luz a mis ojos. Corrí hacia él a medírmelo pero, it wasn’t meant to be, no era mi talla. Así que un poco desilusionada seguí, como dicen en mi tierra, curucuteando ( curucutear.- verb. que el Diccionario de uso del español de América y España VOX lo registra como propio de Venezuela y Colombia y define como: «Registrar o revisar, generalmente por curiosidad, objetos personales propios o de otras personas, o los lugares donde estos se guardan».

Cerca de libros y discos de vinilo conseguí otra sección de abrigos, estos todos de pieles. Particularmente siempre había querido tener un abrigo de piel pero enfrentarme con un presupuesto de miles de dólares y a eso sumarle el debate ambientalista y de protección a los animales era como demasiado. Sin embargo aquí conseguí uno de MINK de película. Fue amor a primera vista, ahí estaba él, colgado, suave, con brillo, lleno de historias. Cuando me lo probé inmediatamente me sentí como Greta Garbo o Marilyn Monroe en una de sus películas. Entendí en ese momento la fascinación de mucha gente por las pieles. Ahora está muy de moda el tema de reciclar las pieles o incentivar el uso de las pieles sintéticas, hecho que me parece muy acertado. Entonces como el abrigo de MINK estaba ahí, era vintage, es decir que ya el daño estaba hecho hace muchos años y por otro, y de paso costaba sólo $60, pues qué otra cosa podía hacer que comprarlo.

Como de ahí salí con aires de diva hollywodense quería más. De paso todo este tema de ropa usada me generó curiosidad. ¿Qué sabe una quién se la puso? ¿Qué hizo la dueña anterior mientras la usaba? ¿Ya murió? ¿A la ropa se le pegarán la carga energética de los dueños? Porque el mal olor sin duda que sí se pega. En todo caso continué buscando en Internet para ver que otras tiendas como Eva B habían en Montreal.

Conseguí el Villages des Valeurs que aparentemente es muy apreciada por los estudiantes de moda de  LaSalle College y el Cégep Marie Victorin, escuelas de moda muy reconocidas en Montreal. A éstas aún no he ido pero le prometo que en lo que vaya le cuento cómo fue la experiencia. 

Otro descubrimiento que debo compartir con ustedes fue La Boutique Remix en Westmount. Esta tienda no es tan peculiar y curiosa como la que les nombré antes pero con suerte encontrará cosas fabulosas. Tienen marcas como Gucci, Dior, Louis Vuitton y más.  Tienen zapatos, carteras, joyas y trapos, unos en muy buen estados y otros no tanto pero por lo menos yo tuve la suerte de conseguir una cartera Gucci preciosa en 250 dólares.

Lo más simpático es que las dos chicas que atienden van contándole un poco de la historia de cómo llegaron las piezas ahí. Que si, “estos zapatos los trajo una judía de acá de Westmount que los utilizó una sola vez para un Bar Mitzvah y no los utilizó más”. “Estos guantes eran de una señora de mucho dinero que el marido se fue a la quiebra”. No sé realmente si las historias son verdaderas o no, pero en todo caso es muy divertido escuchar los cuentos. No todo tiene historia de por medio claro está, de hecho hay un lado de la tienda que tiene ropa nueva de colecciones pasadas como de BCBG.

En todo caso el tema es que en la vida hay que probar de todo y una se debe ajustar al presupuesto que tiene sin dolor y con orgullo. Las situaciones difíciles son temporales. Como dice la canción » no hay mal que dure mil años ni cuerpo que lo resista». Además verse fabulosa va mucho más allá de las marcas es una cuestión de actitud y estilo, de saber combinar correctamente las piezas para lograr ese match perfecto.

Nos vemos la próxima semana y recuerde que si quiere que se hable de algún tema en particular me puede escribirmarylougoyer@gmail.com.

Look Hollywood de los 40

  • Abrigo de Mink 60$
  • Cartera Gucci 250$
  • Vestido H&M 10$
  • Total: 320$

Links de interés: 

-Eva b

2015 Boulevard Saint-Laurent, Montréal, QC

http://www.eva-b.ca

-La Boutique REmix

1355 Greene Ave. 2nd Floor. Westmount, QC

http://www.remixclothing.ca

Villages des valeurs

Varias locaciones

http://www.villagedesvaleurs.com

Foto: Flickr / julinthesky