martes, 18 de marzo de 2014

Elecciones al Congreso de Colombia 2014: balance de la jornada electoral más allá de guarismos (y II)

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El arca de Enoïn
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Elecciones en Colombia Congreso Análisis Enoin Humanez

 Viene de: Elecciones al Congreso de Colombia 2014: balance de la jornada electoral más allá de los guarismos (I) 

Reducción de los partidos de origen parapolítico y los parapolíticos siguen ahí

Hasta que se expidió la Constitución de 1991, en Colombia había predominado históricamente un sistema bipartidista, que tenía como eje los polos ideológicos liberal /conservador. Después de adoptada esa nueva constitución, que puso fin al bipartidismo, hubo una explosión de partidos, hasta el punto que en las elecciones de 1998 participaron en los comicios a Senado y Cámara 80 partidos. Muchos de esos partidos fueron fundados por varones electorales regionales y aventureros políticos, que con el tiempo se ha venido a saber que obedecían a intereses ligados a la ilegalidad.

Fue así como entre las elecciones de 2002 y 2006 aparecieron o se consolidaron una serie de partidos como: Movimiento Apertura Liberal; Partido Cambio Radical Colombiano; Partido Convergencia Ciudadana; Partido Social de Unidad Nacional “Partido de la U” Partido Colombia Democrática; Movimiento Colombia Viva; y Movimiento Alas-Equipo Colombia, por citar los nombres más célebres de una larga lista, que no viene al caso agotar. Entre 2006 y 2010 los partidos antes mencionados estuvieron en el ojo del huracán, por causa del estallido del escándalo parapolítico.

En las elecciones de 2010 el grupo de políticos más afectado por el escándalo de la parapolítica, o sus herederos se congregó en tres partidos, de los cuales sobrevivió el Partido de Integración Nacional (PIN), que se convirtió en el palo de las elecciones. En aquella ocasión dijimos que la paradoja ‘‘del  proceso electoral fue el castigo que le infringieron los electores al Polo Democrático”, partido que brilló en muchos de los mejores debates de control político […] y el premio que le dieron al PIN, un partido que ‘‘agrupó a muchos de los herederos de políticos sindicados o condenados por las masacres y los desplazamientos’’ denunciados por el Polo.

En las elecciones de 2014 el PIN cambió su nombre por Opción Ciudadana y sus elegidos se redujeron esta vez de nueve a cinco. De los nuevos senadores tres: Nerthink Mauricio Aguilar Hurtado; Doris Clemencia Vega Quiroz; y Teresita García Romero son familiares de políticos condenados por el escándalo de la parapolítica. Pero el hecho que un partido señalado por los entendidos de reagrupar los sectores más cercanos al paramilitarismo haya perdido fuerza, no quiere decir que los herederos de los votos de los políticos implicados en este escándalo hayan sido castigados por el elector.

Según un informe del portal La Silla Vacía en 2010 se eligieron 32 congresistas relacionados con los paras y en el 2014 se volvieron a elegir 32, lo cual quiere decir ‘‘que la herencia de la parapolítica en el Legislativo seguirá intacta’’. El asunto permite traer a colación las declaraciones de un desaparecido jefe paramilitar que, en declaraciones a la revista Semana el 8 de junio de 2005, dijo que los paramilitares tenían influencia sobre más del 35% del Congreso y que se habían propuesto ‘‘para las próximas elecciones […] aumentar ese porcentaje de amigos’’. 

En conclusión, la parapolítica sigue ahí. Pero hay un dato curioso -y desagradable-: 10 de las 32 figuras políticas asociadas con la criminalidad son mujeres, lo cual le confiere a la parapolítica hoy un rostro femenino. La revista Semana advirtió que el 43% de las mujeres elegidas al senado ‘‘heredaron los votos de condenados’’. 

  Las ‘‘herederas’’ de los votos de la parapolítica y la corrupción

Herederas Elecciones Colombia

Imagen tomada de:semana.com 

Uribe reducido a ‘‘sus justas proporciones’’

En una entrevista concedida a la revista Semana, el senador Juan Carlos Vélez sostuvo que “Uribe le endosó 9 millones de votos a Santos”. La afirmación llevaba en sus entrañas el centro de la pelea política, que ha avivado los ánimos en los directorios de los partidos del establecimiento colombiano en los últimos dos años: el usufructo indebido del capital político del expresidente Álvaro Uribe Vélez por su sucesor, al que se le ha llamado sin tapujos ‘‘traidor’’. 

Desde que se conoció de las aspiraciones al Senado del expresidente, las apuestas fueron por el número de votos que sacaría. Desde entonces todo el mundo se preguntaba: ¿cuántos senadores sacará Uribe y cuántos el partido de la U, qué él mando fundar y que Santos se quedó? En El Espectador, Mario Fernando Prado sostuvo que ‘‘siendo moderadamente optimistas’’ Uribe sacaría ‘‘40 senadores’’, sin contar un número indeterminado de representantes a la cámara, lo cual, en asocio con el ala más conservadora del partido conservador, le daría una mayoría capaz de poner en jaque la gobernabilidad del presidente’’ Santos, si éste era reelecto.

En el diario ABC de España se dijo que fuentes cercanas al expresidente manifestaron que éste se había fijado como meta ‘‘obtener 30 senadores en las legislativas’’ para asegurar la viabilidad de la candidatura presidencial de Óscar Iván Zuluaga, su candidato. El jefe de campaña de Uribe, Fabio Valencia Cossio aseguró que la lista de Uribe obtendría entre 25 y 30 senadores. El senador Armando Benedetti sostuvo que dicha lista ‘‘no sacará más de 12 senadores”. El senador y aquellos que pensaban como él hicieron sus cálculos tomado como referente una serie de incidentes ocurridos a lo largo del país: Uribe era recibido a tomatazo limpio en varios pueblos a donde llegaba a hacer campaña en la plaza pública. Igualmente, varias manifestaciones de rechazo a su presencia sucedieron en alrededor de media docena ciudades importantes, que lo obligaron a abandonar el contacto directo con la gente en las calles y a adelantar su campaña en recintos cerrados.

En los escrutinios, Uribe alcanzó a remolcar 19 senadores, de una lista cerrada, y 12 representantes a la Cámara, el 45% de ellos en Bogotá. Al día siguiente de las elecciones, Uribe denunció un fraude, con el que, según él le arrebataron las mayorías del Senado. De acuerdo con sus argumentos, a la hora del conteo le habrían desaparecido ‘‘unos 250.000 votos’’. El jefe de la campaña uribista afirmó que “hubo chocorazo en la Costa’’ donde se ‘‘cambió la tendencia de la votación del Centro Democrático en favor de La U en forma grotesca’’. Sobre dicho aspecto el candidato presidencial uribista sostuvo que “extrañamente los resultados empezaron a cambiar cuando se fue la luz en’’ en cinco municipios de Sucre. 

Curiosamente la energía eléctrica se fue en el departamento donde reina el ‘‘polémico clan García Romero’’, uno de cuyos miembros es apodado ‘‘el mago de la Registraduría’’ por sus habilidades ‘‘para decidir elecciones’’. Los que seguimos las elecciones por radio y medios electrónicos, pudimos advertir que a medida que avanzaba el conteo de las votaciones, un hecho era evidente: la disminución del poder político de la familia García Romero. De dos senadores pasaban a uno. 

Sobre el tema un comentarista de redes sociales escribió: ‘‘anoche cuando me acosté a las dos de la mañana, el Centro Democrático de Uribe tenía 21 senadores, la U tenía 20, la diferencia entre los dos partidos era de 30 o 40 mil votos, los García Romero tenían un senador y los López de Córdoba no tenían ninguno. El Espectador titulaba: ‘‘Uribe el gran ganador de las elecciones’’. Hoy cuando me levanto y miro los medios, los García Romero tiene dos Senadores, el candidato de los López es senador con una de las cinco mayores votaciones del partido liberal, Uribe habla de fraude, el partido de la U tiene 21 Senadores y el Centro Democrático tiene 19. ¡Parece que volvió la luz en Sucre oye!’’.

Sobre el mismo punto, en El Espectador un comentarista que se apoda Hgilpa escribió: ‘‘¡Muy raro! A las cinco el Centro Democrático iba ganando por 200.000 votos y a las 10 iba ganando la U por 200.000 votos’’. Mas descriptivo resulta el comentario de Maringla, en el mismo diario, quien escribió: ‘‘Iban a ser las diez de la noche del domingo y toda mi familia estaba pendiente de los datos, que suministraban la televisión y la Radio Blu, a quien encadenó un canal nacional. A esa hora el Centro Democrático llevaba 21 Senadores con tendencia a ganar uno más. Nos dormimos con ese triunfo. Al despertar había ganado Santos con la “U”. Saquen conclusiones señores de lo que pasó en este país manejado por políticos dañados, corruptos, clientelistas, hambrientos, ladrones, miserables’’.

Sin poner en duda lo del fraude: no solo Uribe habla hoy de él, pues El Polo Democrático también denunció irregularidades en el conteo de votos a la Cámara en Antioquia, lo concreto es que Uribe no remolca hoy, como dijo un comentarista en Facebook, ‘‘ni diez, ni ocho, ni seis, ni cuatro, sino 2.045.564 votos’’.  Según este analista improvisado, ‘‘quedó claro que Santos no le debe la elección y que en las elecciones a Congreso le ganó, contra todos los pronósticos de las encuestas, el pulso al presidente más popular de la Historia reciente del país sin hacerle mala campaña ’’.

gráfico elecciones Enoin Colombia

 Fuente: elespectador.com

Para los malquerientes de Uribe, como el comentarista “Aquiestoyo”, lo que pasa con los uribistas es que no quieren ‘‘aceptar que perdieron’’. Por su parte Alvaro_A Sostiene que en estas elecciones ‘‘quedó claro que las mayorías están con al actual presidente y con la paz, [que] Uribe solamente le puso en la pasada elección presidencial a Santos por mucho tres millones de votos [y que] lo de los nueve millones, que supuestamente tenía, resulto puro cuento’’.

Aunque El Espectador título la noches de las elecciones en su edición virtual: ‘‘Uribe, el gran ganador de las elecciones’’, al final como lo advirtió en el mismo diario Camilo Rojas, la jornada electoral terminó reduciendo a Uribe  y al uribismo a ‘‘sus justas proporciones’’. En palabras de Rojas, ‘‘hoy, por fin, tenemos la inobjetable contundencia de la realidad: Uribe sacó’’ el 14,29%  ‘‘de los votos al Senado’’. Su fuerza le alcanzó para arrastrar 19 ‘‘senadores, es decir, ni tanto como predijo Fabio Valencia ni tan poquito como auguró Armando Benedetti’’. Rojas recalca además que ‘‘la verdad es que Álvaro Uribe se convierte en una fuerza de oposición fuerte en el Senado y muy débil en la Cámara de Representantes, en donde el uribismo es algo marginal. Como cosa curiosa, Uribe no fue arrasador en Antioquia y terminó salvándolo Bogotá’’.

Paradójicamente, Uribe hoy dice a los cuatro vientos que “El Congreso que se eligió es ilegítimo”. El hombre que se vio envuelto en escándalos de corrupción mayúsculos por ‘‘cebar la gula’’ del Congreso, para que diseñara dos reformas constitucionales a su medida, afirma ahora que ‘‘la ‘mermelada corrupta’ revivió la captura de la política por parte del narcotráfico’’. El Uribe que hoy denuncia la ilegitimidad del Congreso es el mismo Uribe que no anduvo con rodeos para edificar su gobernabilidad sobre un parlamento, del que los paramilitares afirmaron controlar el 35%. Ese mismo Uribe fue el que le pidió a los parlamentarios, cuando estalló el escándalo de la parapolítica: ‘‘antes de que los pongan presos no dejen de votar los proyectos del gobierno en el Congreso”.

Composición del congreso

Congreso Colombia 2014

Imagen tomada de: semana.com