jueves, 3 de abril de 2014

Wilner Cayo: votemos de forma estratégica

Publicado en:
Quebec Decide
Por:
Temas:

Blogs-Candidatos-Elecciones-Quebec-2014

Las comunidades culturales votan por un partido, un programa o un diputado. Esperan, de regreso, que sus temas sean considerados: empleo, reconocimiento de las competencias, igualdad en el tratamiento de los CV, etc.

Desde hace 30 años, nuestras esperanzas han terminado en decepciones.

Hemos sido obviados y no se toman en cuenta los hechos confusos que afectan nuestras comunidades: un mercado de trabajo poco receptivo y difícil para los inmigrantes y, sobre todo, para las minorías visibles. Según el profesor Gilles Grenier,Quebec tiene resultados menos positivos respecto al resto de Canadá en la integración de sus inmigrantes, sobre todo, en el acceso al empleo”. Nuestros representantes deberían actuar.

Nos basamos en un estudio del Instituto de Estadísticas de Quebec, “a partir del censo de 2006 (…) la dificultad para encontrar trabajo entre las personas de las minorías visibles es igual incluso para aquellos que tienen un diploma universitario: la tasa de desempleo sería, para una cierta minoría visible, el triple de lo que es para el resto de la población” (André Pratte, La Presse, 2014).

Lo que es aún más preocupante es la indiferencia de los viejos partidos (especialmente los liberales, elegidos en Viau desde 1981) para abordar estas cuestiones de las comunidades culturales. Tienen sus votos. ¿Y sus problemas?

La banalización continuará por el tiempo que sigamos apoyando a los liberales sin reserva. “Es suficiente”. Las cosas pueden cambiar y las cosas deben cambiar. Demos un mensaje claro de insatisfacción y forcemos la acción por un Quebec más justo e igual para todos.

Es tiempo de que votemos por nosotros mismos, por nuestras familias, por nuestros hijos. Se trata de la dignidad. Para ser escuchados, hay que forzar el ser escuchados. Esto pasa a través de un voto estratégico: un voto para las comunidades y para los québécois que han sido dejados por su cuenta, apoyando a Cayo por Viau. Esto releva nuestra dignidad.

Osar a indignarse

Saber indignarse es hacer prueba de dignidad. Querer deshacerse de los liberales que nos banalizan y de los pequistas que nos desprecian, demuestra respecto por uno mismo. Aquellos que no se saben indignar están condenados a no avanzar. 

Después de décadas, los tratamientos indignos hacia las minorías visibles, en el mercado de trabajo, son bien conocidos. Los inmigrantes y particularmente las minorías visibles son discriminadas en cuanto al empleo, registrando “tasas de ingreso bajo, de desempleo (…) superiores” respecto al resto de la población.

Si no nos indignamos diciendo un “no cerrado” a los políticos, estos continuarán ignorándonos. Es lo que han hecho en la circunscripción de Viau desde 1981, donde tenemos un nivel de pobreza elevado. Estos políticos no quieren cambiar; Heurtel, este antiguo pequista que se convirtió en liberal, no cambiará nada. Nos toca a nosotros cambiar. Tenemos esta ocasión única de enviar un mensaje claro, votando por nuestra dignidad. Un “no” al PQ y al PLQ es un “no” al status quo y a las desigualdades sociales, y es decir un “sí” a nuestra dignidad, a nuestro respecto y a nuestro futuro. Tenemos un lugar que tomar. Tomémoslo votando por nosotros. Es un asunto de dignidad. El PQ y el PQL no son dignos de nuestros votos. Voten por ustedes, voten por nosotros. Es un asunto de dignidad.

Convirtámonos en quienes deciden. Paremos de sufrir sus decisiones. Osemos a decir «no». Quienes tienen miedo de decir «no» al status quo afectan su dignidad. Estoy cansado de ser banalizado. Decido por el cambio. Voto Cayo por Viau.