domingo, 20 de abril de 2014

Velada Mozart, de I Musici: extraordinarios profesionalismo y cohesión

Publicado en:
Ciudad
Por:
Temas:

RBP orquesta de cámara I MusiciExtraordinario el concierto que, la semana pasada, ofreció en la Salle Bourgie, del Museo de Bellas Artes de Montreal, la orquesta de cámara I Musici.  A la batuta, el reconocido maestro quebequense Alain Trudel, y, como solista, la mundialmente famosa Rachel Barton Pine, quien tocó su excelso violín Joseph Guarnerius, fabricado en 1742.

Tras una contundente «Serenata para cuerdas», del compositor sudafricano-canadiense Malcolm Forsyth, durante el cual la orquesta estuvo bien controlada y con desempeño sereno y sin zozobras, el esperadísimo Concierto para violín No 5, de Mozart, con Barton Pine como solista. Su sonido, bellísimo, vibrante, contundente, expresivo, con inflexiones diversas, no comunes en las interpretaciones de este concierto. Extraordinaria, sobre todo en el el primer movimiento, de increíble virtuosismo y difícil ejecución.   En cuanto a la orquesta,  se ve, una vez más, como un magnífico grupo, de gran profesionalismo y cohesión, que alcanza a sonar como si fuera un poderoso conjunto de mayor tamaño.

Y llega el plato fuerte de la noche, la archifamosa Sinfonía 40, de Mozart, en su versión original.   La orquesta presentó toda la energía, todo el ritmo y el brío mozartianos que Trudel le supo imprimir, hasta el milagro de parecer una orquesta de grandes proporciones, como mencionábamos en el párrafo anterior.

orquesta de cámara I MusiciNos deleitaron la expresión dulce y llena de sentimiento de las cuerdas altas, la gran elegancia del tercer movimiento y  el complejo desarrollo de los vertiginosos tutti, llenos de alternancias y cambios de ritmo.  El Allegro assai coronó con minuciosa atención y maestría.

Trudel, como buen hermeneuta mozartiano, es prolijo en sus detalles de dirección, en sus entradas, sus comandos de expresividad, su ritmo, su soporte del compás. Su gestualidad atiende cada sutileza en cada instrumento. En la interpretación de Mozart, el despliegue de detalles, tanto del compositor (en la obra) como de la dirección, era tal, que el oyente necesitaba la partitura. En los pasajes de los allegri, la ejecución suena crocante, vivaz, festiva, según el espíritu del pentagrama correspondiente. Los vientos, muy acoplados, de preciosa sonoridad, y las cuerdas, tajantes y expresivas.

Otro evento para agradecer y felicitar a la orquesta de cámara I Musici y a sus directivos y benefactores.

Fotos: Cortesía – orquesta de cámara I Musici