domingo, 21 de septiembre de 2014

Solicitudes de trabajadores temporales extranjeros han caído 74% desde reforma al programa

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Jason Kenney Inmigración Canadá

El Parlamento de Canadá reinició sus actividades esta semana y uno de los temas que no tardó en posicionarse en la agenda fue el de los trabajadores temporales extranjeros.

El ministro de Empleo, Jason Kenney, explicó el balance “positivo” que se registra en la actualidad con este programa luego de los cambios que el Gobierno Federal implementó en las reglas para que una empresa contrate a ciudadanos extranjeros para labores temporales.

De hecho, el impacto ha sido tan grande que, según el propio Kenney, la cantidad de solicitudes para este programa ha caído hasta 74% en comparación al periodo antes de la reforma.

VER MÁS – La explicación de los cambios al programa de trabajadores temporales extranjeros

“Anunciamos una serie de reformas fundamentales al programa de trabajadores temporales extranjeros a principios de año, para asegurarnos que está siendo utilizado como un último y limitado recurso, y que los canadienses siempre van a estar primeros en el mercado de trabajo”, señaló el ministro durante el periodo de preguntas en la sesión del martes en el Parlamento.

Kenney estaba respondiendo a las críticas de los partidos de oposición, quienes señalan que los cambios no son completamente efectivos.

El Ministerio del Empleo señala que entre julio y agosto de 2014, la cantidad de solicitud de empresas solicitando un permiso de trabajo para traer a extranjeros de forma temporal disminuyó en 74%, comparado con esos dos mismos meses del año 2013.

Los cambios fueron impulsados por el Gobierno Federal luego de que salieran a la luz varios casos de abuso de este programa, en los que las empresas despedían a trabajadores canadienses para contratar a extranjeros, quienes recibían un salario menor y contaban con menos beneficios por no ser residentes temporales.

Uno de los cambios fundamentales fue la imposición de una elevada tarifa para introducir una solicitud, la cual llega a $1.000. En el pasado este proceso esta completamente financiado por el gobierno, por lo que las empresas no tenían que pagar nada.

Muchas compañías han criticado los cambios, alegando que en zonas con bajo desempleo es difícil encontrar mano de obra calificada, por lo que sienten la necesidad de contratar personas extranjeras.

Además, siguen existiendo casos de abuso. Por ejemplo, la diputada encargada de inmigración y trabajo del NPD, Jinny Sims, respondió a Kenney en el Parlamento señalando el caso de una empresa de Saskatchewan que despidió a 58 electricistas, mientras que mantuvo a todos sus trabajadores contratados bajo el emporary foreign worker program.

El ministro se defendió alegando que varios casos están siendo investigados y si las pruebas aparecen, estas empresas serán penalizadas.

Foto: CIC