domingo, 16 de noviembre de 2014

Tres hispanos detrás del proyecto del “MTL” para la cruz de Mont-Royal: conozca los detalles

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Foto: Pablo A. Ortiz / Grupo NM

Este lunes se realizará un evento que es considerado, desde ya, como histórico para la ciudad: Je vois Montréal, una cumbre inédita, organizada por la Chambre de Commerce du Montréal Métropolitain, en la que se presentarán alrededor de 120 proyectos y en la que participarán unas 1.o0o personas. El objetivo: relanzar económicamente la urbe canadiense.

Y es un buen momento para hacerlo. Un estudio reciente asevera que Montreal se está quedando atrás y que son necesarias medidas en el corto, mediano y largo plazo, para que la ciudad tenga el empuje necesario y beneficiar, como lo ha hecho históricamente, a toda la provincia de Quebec y a todo Canadá.

Uno de esos proyectos que serán presentados este lunes ha dado mucho de qué hablar: el de xMTL, que propone convertir la cruz del Mont-Royal, de forma temporal, en un gran MTL, tres letras comúnmente usadas en estos días de mensajes de textos y redes sociales.

Detrás del proyecto están cinco jóvenes, quienes se conocieron mientras realizaban un MBA en el HEC Montréal. En el marco de los proyectos que debían presentar para sus estudios, dieron forma a una idea que desde hace un tiempo tenía en la cabeza uno de ellos. Decidieron, luego, llevarla más allá.

Dos de ellos son quebequenses y tres son de origen hispano, dos colombianos y un español: Philippe Mailhot, Santiago Franco, Felipe Cabezas, Jason Delis y Javier Madrid. Los cinco aportaron sus conocimientos en cada una de sus áreas, desde política y finanzas hasta arquitectura, para dar luces a la propuesta y tenerla lista para el evento de este lunes.

NM conversó este fin de semana con tres de los cinco representantes de xMTL, Phillippe, Javier y Santiago, para tener sus impresiones sobre el debate que se ha generado en torno a la propuesta y sobre sus expectativas para este lunes.

El proyecto, como casi todo proyecto innovador, ha generado comentarios positivos y otros, no tanto. Hay quienes ven en la propuesta una idea creativa, que permitiría a la ciudad tener un símbolo moderno que sirva de referencia mundial y a su propia marca, más allá del Estadio Olímpico, considerado por muchos como obsoleto y un dolor de cabeza (por su complicado y costoso mantenimiento que pone en veremos su futuro).

Hasta el alcalde de Montreal, Denis Coderre, se pronunció al respecto en su programa de televisión J’ai une question, Monsieur le maire,  donde aseguró que “nadie tocará la cruz de Mont-Royal”, pero reconoció que la propuesta es una idea “audaz y creativa”.

El alcalde dijo sin embargo “que esto no se puede hacer”, argumentando que “hay un aspecto patrimonial, religioso…”.

Para Philippe y sus compañeros ha habido mucha desinformación en torno al proyecto. De hecho en algunos medios de comunicación locales (en francés) se ha hablado de la propuesta como una idea que “alguien lanzó por Internet” sin mencionar que se trata de uno de los proyectos que se presentarán en Je vois Montréal. Poco se ha hablado del carácter temporal de la idea, pues de llegar a materializarse sería para conmemorar el aniversario 375 de la ciudad (2017), cuyos preparativos están en marcha desde 2013.

“Estamos muy felices de tener tanta respuesta ante el proyecto. Creo que los montrealeses piensan que la cruz está un poco olvidada (…) Pero hay mucha desinformación”, comentó Philippe en un español fluido, quien reiteró “no queremos tocar la cruz de Mont-Royal”.

“No queremos cortar árboles”, agregó el fundador de xMTL. “La idea es agregar una “M” y una “L” por 365 días”.

Si bien el proyecto planteado inicialmente establecía que las letras fueran construidas en estructuras metálicas, los jóvenes detrás de esta propuesta están abiertos a cualquier idea que minimice la intervención en el lugar, y así lo plantearán este lunes en Je vois Montréal”.

“Podrían ser iluminaciones, láser, estructuras de madera…”, explicó Philippe, quien también está involucrado con el mundo político federal (fungió como director regional de Montreal para el Gobierno de Canadá).

“La idea no es plantear un proyecto llave en mano, diciendo ‘queremos hacer esto’. La idea es que todo el mundo haga un aporte”, agregó por su parte Javier.

De hecho, durante este verano los promotores de xMTL tuvieron la oportunidad de reunirse con varios sectores claves para conocer su opinión en torno a la propuesta. Del feedback los jóvenes llegaron a la temprana conclusión, por ejemplo, de que no se cortaría ningún árbol del Mont-Royal para materializar el gran MTL.

“Se trata de algo que es de los ciudadanos para los ciudadanos. No queremos hacer una discordia. Queremos que todo el mundo esté junto para que esto pueda funcionar. Es una idea que, nos parece, permitiría crear un símbolo de reconocimiento a la ciudad, que es muy inclusiva y que no muchas ciudades tienen”, advierte Javier.

Dos factores importantes destacan también los jóvenes, propios de proyectos que se están ejecutando en varias ciudades del mundo: “es una conexión de nuestro patrimonio histórico con la mentalidad moderna del branding”.

Para los chicos los comentarios no tan positivos pueden entonces tornarse en una forma de mejorar su proyecto y alientan a quienes contrarían su propuesta a dar alternativas, no sólo para mejorar esta idea, sino para impulsar el progreso urbano de Montreal, considerando la paradoja que la urbe es hoy día una referencia en materia de innovación, pero no produce un ícono urbano desde 1976.

Yo voy a tener 40 años en 2017 y no conozco un nuevo símbolo de la ciudad”, reiteró Phillippe.

Sobre el aspecto religioso, que no logra una respuesta única dentro de los fieles (hay quienes dicen que el proyecto intervendría el símbolo y hay otros que ven más bien una forma de exaltarlo), los jóvenes lograron tener la opinión de representantes de la Iglesia Católica de Quebec, quienes mostraron una actitud abierta a la idea, siempre y cuando la cruz -que representaría la “T”- quedara un poco más grande que la “M” y la “L”.

En este punto también interviene un factor generacional, propio de Quebec. Los promotores del gran “MTL” han visto cierta resistencia de parte de algunos “boomers”, pero los jóvenes parecieran ser más receptivos a la imagen planteada. No sorprende si se considera el efecto de la llamada Revolución Tranquila en la práctica católica de la Belle Province.

Para Philippe, la ciudad requiere más allá que  sólo cuidar el patrimonio, una acción que, vale destacar, considera importante para las urbes del mundo. Advirtió, sin embargo,  que “es necesario construir y no sólo cuidar el pasado”.

Los jóvenes de xMTL no están buscando financiamiento público para la materialización de la propuesta, no al menos en su plan inicial. La idea es que empresas privadas aporten su know-how y recursos propios para construir o recrear el gran símbolo en la montaña.

Entre otros de los proyectos que serán presentados este lunes 17 de noviembre en el marco de Je vois Montréal están un nuevo eslogan para la ciudad, concursos a nivel de universidades para conocer los mejores proyectos de emprendimiento y hasta un plan para exaltar la importancia de las obras y trabajos que se llevan a cabo en la urbe, vistos casi siempre como una “molestia” por parte de los ciudadanos. Participan en la cumbre empresas privadas, instituciones financieras, fundaciones y organismos sin fines de lucro.

Quienes quieran hacer seguimiento al proyecto de xMTL o tener más información: aquí.

Lo que opinan los lectores de NM:

  • Alma Santamaria: ¡Pésima idea! Seguir remplazando a Dios sin importar la religión por las modas e imágenes absurdas nos ha llevado a vivir en sociedades de violencia y pérdida de valores.
  • Jose Figueredo: Honestamente me da igual, yo preferiría que reparasen los puentes, limpiasen las calles, tapasen los huecos, limpiasen la nieve en invierno y limpiasen las calles en general, reparasen las aceras…Hay sectores de Montreal que no están a la altura de una ciudad “world class” como quieren venderla…la cruz la veo todos los días desde el balcón y es algo cosmético, como lo sería el MTL. Yo gastaría los reales en cosas más sustanciales.
  • Alexandra Regalado: Excelente, al estilo Hollywood.
  • Verónica Omaña: Muy mala idea. Es parte de los íconos de la ciudad y de la provincia, nos habla de su historia, por demás interesantísima. Es un referente, un legado y un elemento que integra el imaginario que incluso los nuevos inmigrantes hemos acogido.
  • Tania Naranjo: Por supuesto que es un buena idea. A Dios no se busca por una cruz, así que para mí no tiene mucho sentido.

Twitter: @GAbAguzzi gaguzzi@noticiasmontreal.com

Foto: Facebook / MTL

Foto: Facebook / MTL