lunes, 17 de noviembre de 2014

Reducción de impuestos y programas familiares: un debate ideológico y político en un año electoral

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Pablo A. Ortiz / Grupo NM

Las familias estarán en el centro de la próxima campaña electoral en Canadá. Distintos partidos, distintas visiones y propuestas.

El NPD dio el primer paso al proponer un sistema de guarderías subvencionadas en todo el país.  Los conservadores, luego, aplicaron la primera medida, la cual desde hace varias semanas está generando opiniones diversas, tanto positivas como negativas.

El primer ministro anunció a finales de octubre un nuevo plan, complicado para muchos, y que se desglosa en tres principales medidas: un desembolso directo que pasó de $100 a $160 para los padres con hijos menores de siete años; un aumento de la cantidad que se puede deducir de impuesto referentes al cuidado de los niños y un plan para reducir los impuestos de las familias al compartir la carga de ingresos entre sus miembros.

Estas nuevas medidas y el debate que están generando muestran las diferencias políticas e ideológicas de los principales partidos en cuanto a su visión de las familias.

“Queremos poner más dinero en los bolsillos de las familias y que ellos tomen las decisiones que quieran”, señaló la ministra de Estado para el Desarrollo Social, Candice Bergen, durante una entrevista con NM. “No queremos imponerles nuevos programas. Creemos que los padres son los principales expertos en cuanto a lo que es mejor para sus hijos”.

Bergen hace referencia a la propuesta del NPD de crear un servicio de guardería universal. “El plan del NPD sólo ayuda a un tercio de las familias canadienses que utilizan los servicios de guardería. No es darle a las familias opciones, es darle una única solución a todos”.

VER MÁS – Una explicación de las nuevas medidas fiscales para las familias canadienses

Los conservadores dicen plantear una idea más diversa y que se ajusta a las características de cada grupo familia.

Sin embargo, el plan del primer ministro Stephen Harper también deja de lado a muchas familias, que quedan en una zona gris, alejadas de los beneficios directos de estas nuevas medidas.

Por un lado crean un sistema “universal” (el desembolso directo a las familias), sin embargo “este es un programa que paga impuestos”, según explica la ministra Bergen. “Así que hay una relación en cuanto a los ingresos de la familia”. Eso significa que el beneficio directo será mucho menor al esperado una vez se descuenten los impuestos

Por otra parte, el Gobierno Federal mejoró la cantidad que se puede deducir en impuestos referentes a los gastos en guarderías no subvencionadas, que ahora será de $8.000 para los niños menores de siete años.

Pero el punto que más polémica ha generado ha sido el del Family Tax Cut, el cual permite distribuir la carga de ingresos declarables entre los dos miembros de una familia si sus ingresos individuales son disparejos.

Esta idea ayudará a una familia en la que un miembro gana, por ejemplo, $90.000 anuales, mientras que su pareja gana sólo $20.000. Al repartir los ingresos en la declaración de impuesto se podrían ahorrar hasta más de $5.000. Sin embargo, el Gobierno Federal impuso un límite de $2.000 para las ahorros que ofrece este programa.

“Muchos estudios han demostrado que la mejor opción para la economía es poner el dinero en los bolsillos de los ciudadanos y eso es lo que queremos hacer”, señaló la ministra Bergen.

Sin embargo, este plan tiene un problema: no toma en cuenta la dinámica de las familias y se centra en un concepto muy tradicional del núcleo familiar, pues los padres solteros no podrán repartir su carga de ingresos con otra persona y, por ende, no beneficiarse de la reducción de impuestos.

Por otro lado, no todos recibirán los mismos beneficios. El sistema da una ventaja a una familia en la que la brecha entre los ingresos de sus dos miembros es muy grande, mientras que una pareja que gana lo mismo no podrá beneficiarse de esto.

“Los conservadores presentaron un plan que no hace nada por una gran mayoría de los canadienses”, lanzó hace unos días Libby Davies, diputada del NPD, en la Cámara de los Comunes. “Incluso fueron alertados por su propio ministro de Finanzas (el fallecido Jim Flaherty) de que estas políticas incrementarían la desigualdad”, agregó.

Los liberales piensan de manera similar. Justin Trudeau, líder del PLC, ha dicho en varias ocasiones que está en contra del income splitting (repartir los ingresos declarados entre los dos miembros de la familia) y que incluso eliminaría cualquier medida de este tipo si llega a ser Primer Ministro.

Promesas y costos

Para los conservadores esta medida responde a una promesa hecha antes de las últimas elecciones y consideran que está dentro de las capacidades del país en materia fiscal. “Cuando esté en completa marcha tendrá un costo de $4,6 millardos (anuales), lo cual está dentro de nuestras capacidades fiscales y nos permite igual equilibrar el presupuesto para el próximo año”, señala la ministra.

Pero un plan no es suficiente. Es necesario tomar en cuenta las variaciones de los mercados internacionales y el impacto que pueden tener en la economía canadiense, especialmente cuando el Banco de Canadá ya ha anunciado la posibilidad de reducir sus proyecciones para 2015.

“La economía global es algo que monitoreamos, pero gracias a lo que hemos hecho desde la recesión estamos en una mejor posición para equilibrar nuestro presupuesto e impulsar este tipo de ideas”, señala Bergen, confiada de que este nuevo tipo de medidas no estarán en peligro.