sábado, 6 de diciembre de 2014

Cuestiones sucesorias (primera parte)

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Testamento Documento Legal

Foto: Flickr – Marc Roberts (CC)

Que mecanismos legales se ponen en marcha a partir de nuestro deceso o el de un familiar? Además de las repercusiones en el plano afectivo, el fallecimiento de una persona genera consecuencias en las esferas patrimoniales y legales para sus herederos, cónyuge, hijos, etc… Conocerlas nos ayuda a estar mejor preparados para enfrentarlas.

Cuestiones sucesorias (Primera Parte)

Aunque no nos detengamos a pensarlo muy seguido, cada uno de nosotros llenaría más de un casillero en una encuesta que llevara por título: ¿Y usted que es/ que hace  en la vida? 

Nuestro lugar en la vida nos lleva a ocupar distintos roles en el plano familiar y todos ellos en forma simultánea. Así, podemos ser hermanos, hijos, padres y esposos. En el plano laboral podemos ser empleados, desempleados, comerciantes, profesionales, socios de otras personas, inventores o artistas. En lo que se refiere al lugar donde vivimos podemos ser ciudadanos de uno o más países, residentes y contribuyentes impositivos (¡que va usted a hacerle!). Finalmente, en lo referente a nuestro patrimonio, podemos ser propietarios, locadores o locatarios, acreedores, deudores, compradores, vendedores, asegurados o beneficiarios de un seguro, pensionado o jubilado, y la lista seguiría hasta donde su imaginación lo lleve.

El tomar conciencia de qué o quiénes somos, nos permitirá comprender que a nuestra partida, nuestros herederos se verán obligados a tomar decisiones, ponerse de acuerdo entre sí, asumir responsabilidades, nombrar administradores, pagar impuestos,  y en suma, sufrir las consecuencias o gozar los beneficios, y ello según lo previsores o no que hayamos sido.

En esta entrega veremos las repercusiones en el plano familiar donde analizaremos la situación de los hijos menores:

Si tomamos el supuesto del fallecimiento  de una persona que es padre o madre de hijos menores de 18 años (o de hijos mayores alcanzados por una incapacidad), producirá consecuencias en diferentes niveles:

Ejercicio de la autoridad parental o patria potestad: Si el fallecido tenía el ejercicio de la autoridad parental o patria potestad de sus hijos menores y fallece sin que exista un cónyuge sobreviviente, su fallecimiento provocará un vacío a llenar. Efectivamente, el nombramiento de un tutor será indispensable, ya sea que el fallecido lo haya hecho oportunamente por testamento o que se lleve a cabo mediante un proceso de designación de tutor posterior al fallecimiento.

El tutor deberá actuar en dos esferas: Primero, en la toma de las decisiones cotidianas en la vida del menor en cuanto a salud, educación, viajes, manutención. Segundo, en la toma de decisiones relativas a la administración de los bienes de esos hijos, incluidos también los bienes que ellos recibirán como consecuencia del fallecimiento de su padre o madre.

En otras palabras, deberá determinarse, según los casos, en quién recaerá la toma de decisiones de esa naturaleza, quién representará los intereses de los menores en la sucesión, etc.

En nuestra próxima entrega, trataremos de las repercusiones en el plano matrimonial y patrimonial

Lo invito a contactarme a mi correo electrónico rber@montreal-notaire.com para hacerme saber cuáles de estos temas serían de si interés.
Por cualquier duda pueden llamar al teléfono 514-513-9788, o escribir a rber@montreal-notaire.com o a través de la GuíaNM.