viernes, 23 de enero de 2015

Reanudación de relaciones Cuba-EE UU: la percepción de políticos, medios y el público hispanoamericano (II)

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El arca de Enoïn Portada
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Viene de: Reanudación de relaciones Cuba-EE UU: la percepción de políticos, medios y el público hispanoamericano (I)

El punto de vista de los medios y los formadores de opinión  hispanos

“El periodismo es el primer borrador de la historia”, dijo alguna vez Philip Graham, editor de The Washington Post. Por eso frente a un hecho histórico de tan alto calibre, como lo es la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, la revisión de los contenidos de los editoriales de los periódicos del mundo hispano resulta importante, para contextualizar el asunto y matizar la posición de los políticos.

Para los editorialistas de El Espectador de Bogotá “la decisión del gobierno de EE UU de emprender conversaciones con Cuba para restablecer su relación, interrumpida desde hace más de medio siglo, obedece más a un movimiento estratégico en el ajedrez de la geopolítica en América Latina”. Para los redactores del periódico, la medida tendrá un impacto directo en “el presente de Colombia y Venezuela”. El Universo de Guayaquil destaca que el acuerdo entre los dos países pone en marcha una “Nueva Era”, en la que las dos naciones asumen el reto de “vivir de una manera civilizada con sus diferencias”, lo cual hace del 17 de diciembre “un día especial para América”.

El 19 de diciembre el mismo diario difunde un análisis de la agencia Reuters, que destaca que “Venezuela pierde a Cuba, su aliado […] en la prédica “antiimperialista” en América Latina, con el giro dado en las relaciones entre Washington y la Habana. El enfoque de Reuters sobre el declive de la “prédica antiimperialista”, que se inicia con el fin de las hostilidades entre los dos países, coincide con la percepción del exguerrillero colombiano Héctor Pineda Salazar. Pineda sostuvo en el diario El Tiempo de Bogotá que “el fin de la Guerra Fría entre EE UU y Cuba inaugura una nueva era para el pueblo cubano”, [en la que] el chip antiimperialista se desactiva”.

En Los Ángeles el diario hispano La Opinión destacó en su editorial que el acuerdo se dio en un buen momento tanto para el gobierno de Obama como para los Estados Unidos y marca una jugada maestra de los demócratas. Con ella el partido del presidente Obama obliga a los republicanos a replantear su discurso en política exterior frente a América Latina. Sobre la idóneo del momento este diario resalta que la ocasión era propicia para cerrar, en el campo de la política exterior estadounidense, “el capítulo de Cuba en el descartado libro de la Guerra Fría, porque Barack Obama prepara su retirada y puede dedicarse a gobernar sin hacer cálculos políticos; y porque la “edad avanzada de los hermanos Castro y algunas acciones tomadas por Raúl vislumbran” que se avecinan “tiempos importantes de transición”.  Según La Opinión, la apertura de una embajada en Cuba le permitirá a Washington de vigilar de cerca la transición que se anuncia y coadyuvar para que esta no sea traumática.

En la ribera oriental del Atlántico el diario El Mundo abrió su extenso y dinámico reportaje con dos frases que sintetizan el espíritu de la nota. Paras el cotidiano español “uno de los últimos muros de la Guerra Fría empieza a desmoronarse” con “los primeros pasos para la normalización” de las “relaciones diplomáticas” entre los dos países.

Foto: Captura de pantalla

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Del lado cubano el portal Cuba Debate desarrolla su cubrimiento noticioso del incidente a partir del titular “¡Minuto a minuto: volvieron los cinco! Como prometió Fidel y Raúl cumplió”.  En la primera plana de la nota la foto de los cinco espías cubanos encarcelados en La Florida y liberados por Washington ilustra la nota. A renglón seguido se destaca que The Washington Post  advierte que “Si Obama va a Cuba sería el primer presidente en hacerlo desde que Calvin Coolidge lo hizo en 1928″.

Entre los hechos que destaca el portal en su cubrimiento está la euforia que provocó “entre los inversores internacionales la posibilidad del fin del bloqueo Cuba”. La nota resalta que la noticia provocó el alza en las bolsas de valores de las acciones de las empresas, que tienen actualmente líneas de negocios en Cuba, como la aerolínea panameña Copa, cuyas acciones subieron 4,7%, la cadena hotelera española Meliá, que registró un 5,6% en el alza de sus acciones y la productora de níquel Sherrit International, que vio ascender sus acciones en un 23% en la bolsa de Toronto. En otras palabras, fue el mundo de los negocios quien primero tuvo sus primeros dividendos con el anuncio.

Por su lado el diario venezolano El Universal, que hace un barrido de los registros noticiosos de la prensa hispano-cubana de Miami, resalta que la prensa de esa ciudad calificó como giro histórico el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. En la nota se resalta en primera instancia el apunte del diario digital Caféfuerte, que destacó que se trata de una “decisión histórica para las relaciones” entre ambos países, que marca un “viraje sin precedentes en la política de la Casa Blanca respecto al régimen de Fidel y Raúl Castro”.

El reporte de El Universal nos muestra que el anuncio no fue recibido con mucha alegría por los editores de los medios hispanos de la Florida, estado donde residen mayoritariamente los exiliados cubanos radicados en Estados Unidos. Si bien El Nuevo Herald resalta el incidente como un “giro histórico en la relación entre Estados Unidos y Cuba”, su editor se pregunta si la “normalización de las relaciones dará lugar a cambios profundos” en la política cubana, que se traduzcan en “más derechos y libertades para el pueblo”.

Por su parte para el Diario Las Américas ese anuncio iba a llegar algún día, si se tiene en cuenta la “historia de sucesivos fracasos de los Gobiernos norteamericanos para desarrollar políticas, que acabaran con el régimen castrista que tanto dolor ha causado dentro y fuera de la isla”. Según este diario las perdedoras en este larga lucha político-diplomática son “las “víctimas de la dictadura cubana, que jamás van a recuperar el pasado” y los ganadores son los dirigentes del régimen cubano, que a través de Raúl Castro han leído junto a “un presidente elegido democráticamente […] los papeles que avalan su supervivencia”.

El malestar que generó el anuncio en los sectores más conservadores del exilio cubano de la Florida, como lo advierte el Diario Las Américas, fue patentizado por la postura de la organización “Hermanos al rescate”, cuyos dirigentes sostuvieron que “la decisión de Obama” es una bofetada para” los familiares las víctimas. Según la portavoz de esta organización Miriam de la Peña, “el presidente ha extendido las manos a un país que tiene los dos puños cerrados”.

Desde La Habana el cronista Iván García destaca en una nota para Diario Las Américas que para Felicia, una ingeniera cubana de telecomunicaciones, la reanudación de relaciones era de esperarse, pues “después de todo entre los dos países nunca ha habido una guerra. Fue un conflicto artificial creado por Fidel y azuzado por las diferentes administraciones estadounidenses [que] en algún momento debía concluir”. En opinión de García, reanudadas las relaciones, “tras 56 años de un largo viaje por el desierto [la anulación] del embargo económico ahora cobra más fuerza que nunca para la autocracia verde olivo y el infatigable y poderoso lobby antiembargo radicado en Estados Unidos”.

De toda la prensa hispana, tanto en el borde oriental como en el borde occidental del Atlántico, la mejor cobertura del incidente en una sola página (virtual) se puede encontrar en el diario ABC, que ofrece 24 horas continuas de reacciones. La nota es ilustrada con la imagen de una mujer madura, que camina por las calles de Miami, llevando en la mano derecha una bandera cubana, mientras se seca con el dorso de su puño izquierdo las lágrimas arrancadas por el anuncio. 

Desde su título hasta el último párrafo la nota es un suculento plato informativo, que permite tomarle el pulso a las reacciones desencadenadas por la notica en todos los espectros de la escena pública continental. Allí puede enterarse el lector que mientras “la oposición cubana critica la apertura de Obama”, los obispos cubanos agradecen la mediación del Papa Francisco, que ha facilitado el acercamiento entre los dos gobiernos, que ha abierto “nuevos horizontes de esperanza que iluminan la vida del pueblo cubano”.

Que mientras José Mujica comparaba “el fin del bloqueo a Cuba con la caída del Muro de Berlín” y celebraba valorando como “positivos, los primeros pasos dados por el Gobierno de Estados Unidos”, el gobierno venezolano, “principal aliado ideológico de la isla caribeña”, reaccionaba agitando “la bandera antiimperialista”.

Que mientras la delegación negociadora de paz por parte de la guerrilla colombiana de las FARC saludaba los “esfuerzos de Cuba y Estados Unidos para normalizar sus relaciones”, las Damas de Blanco consideraban que la “decisión de Obama de excarcelar a tres espías cubanos es un error que daña la seguridad de Estados Unidos y la causa de la libertad de Cuba”.

Que mientras Hillary Clinton “respalda la decisión de Barack Obama de establecer lazos diplomáticos con Cuba tras más de medio siglo de relaciones hostiles” y el secretario de Estado John Kerry  expresa “su deseo de ser el primer secretario de Estado de EE UU en visitar Cuba en 60 años”, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, consideraba que la medida no representaba un “nuevo curso” en el tratamiento del caso cubano, sino “una más de la larga lista de concesiones sin sentido a una dictadura que brutaliza a su propio pueblo y se alía con nuestros enemigos”.

En fin, el ABC tuvo plaza hasta para las magras declaraciones del primer ministro de Canadá, que no tuvieron mucho eco en otros medios hispanos. Para completar la toma del pulso a la situación, ABC organizó una encuesta en línea, cuyos resultados indican que 67,5% de sus lectores apoyan la medida sin dilaciones, 18,8% la apoya, pero con algunas restricciones y 13,7% la rechaza.

Harper-Canada-Cuba-diciembre-2014