domingo, 8 de febrero de 2015

Sistema de salud en crisis: el caso Venezuela

Publicado en:
Blogs Portada
Por:
Temas:
Hospital Venezuela

Foto: YouTube

Como todos los años, el Día Mundial de la Salud se celebrará el 7 de abril al recordar que ese día, en 1948, se fundó la Organización Mundial de la Salud (OMS), organización que estableció que “el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano”. Cada gobierno está obligado a que sus habitantes vivan “lo más saludablemente posible, garantizando servicios de salud disponibles”. “El derecho a la salud no debe entenderse como el derecho a estar sano”.

En la nueva Constitución Nacional de Venezuela (1999), su artículo 83 establece que “La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida”.

Nada más distante de la realidad lo que vive Venezuela. Hoy, muchísimos venezolanos sufren la carencia de los más elementales insumos médicos, de medicinas tan básicas como analgésicos que incidió en la incapacidad de poder atender la emergencia epidemiológica de Chikunguya, la cual, de acuerdo a estimaciones de científicos venezolanos, ha dejado más de 250.000 las personas afectadas.

Del total de 45.000 camas que deberían estar operativas en los centros hospitalarios venezolanos, sólo lo están unas 24.000 (Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas). La cantidad de especialidades médicas que han tenido que dejar de prestar el servicio ha colocado a pacientes renales, con deficiencias cardíacas, padecimientos de cáncer y otras áreas como la atención a niños enfermos, en situación de alto riesgo, de alta vulnerabilidad.

La crisis actual del sector salud en Venezuela tiene un responsable: el gobierno nacional presidido por Nicolás Maduro. Con el control de cambio han prácticamente cerrado la entrega de divisas para garantizar la adquisición de medicinas, suministros, insumos y equipos médicos. La gigantesca corrupción del gobierno central imposibilita que la inversión requerida para el óptimo funcionamiento de los hospitales públicos se dé.

Aun cuando parece risible, Venezuela ha sido noticia los últimos días por el tema del costo e inexistencia de preservativos (condones) en las farmacias venezolanas. Más allá de la risa, esto podría representar un grave repunte en las enfermedades de transmisión sexual.

Lo último que nos lleva a aumentar el pesimismo son las agresiones que las fuerzas de seguridad del gobierno de Venezuela han cometido contra representantes de organizaciones privadas (dueños de farmacias y hospitales privados) y gremios de profesionales de la salud por el simple hecho de denunciar la grave situación que se vive en materia de salud.

El gobierno venezolano está violando, de nuevo, un Derecho Humano fundamental como lo es el Derecho a la Salud. La respuesta de los venezolanos ha sido organizarse, como es el caso del Programa de Ayuda Humanitaria para Venezuela (http://www.ayudahumanitariavenezuela.org/), pero ni es suficiente y ni es tarea de los venezolanos asumir la responsabilidad que le compete a su gobierno.

La comunidad internacional, especialmente Canadá, debe estar alerta. No es simplemente falta de suministros o medicinas, insumos o equipos, se trata de garantizar que un Estado miembro de las Naciones Unidades cumpla su responsabilidad de garantizar la prestación del servicio de salud de manera oportuna y eficiente, garantizando la vida de todos sus habitantes.

Twitter – @JosueIramirez