jueves, 12 de marzo de 2015

CRTC flexibiliza reglas sobre contenido canadiense y exige servicios de “streaming” para todos

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Televisión Internet

Foto: Pablo A. Ortiz / Grupo NM

El Consejo Canadiense de Radiodifusión y Telecomunicaciones (CRTC) anunció este jueves cambios mayores al marco regulatorio de transmisiones, flexibilizando las reglas de contenido de algunos radiodifusores y exigiéndole a los servicios de streaming que estén disponibles para todos los ciudadanos, si tienen contenido exclusivo.

Dos de los servicios que se verán afectados por la decisión son Shomi, de Rogers y CraveTV , de Bell,  ambos de streaming, los cuales fueron lanzados en los últimos meses para competir con Netflix. Hasta ahora sólo están disponibles para los clientes de ambas empresas, de forma exclusiva.

Pero para el CRTC es importante que “los servicios de video-on-demand puedan competir en un mismo escenario con los servicios de video en línea, para todos los canadienses”.

El regulador aseveró que “estos servicios podrán ofrecer contenido exclusivo en la medida en que estén disponibles para todos los canadienses a través de Internet. Esto significa que los ciudadanos no tendrán que tener una suscripción de cable o satélite para poder tener acceso a estos servicios”.

El CRTV también modificó los requerimientos para el llamado CanCon (contenido canadiense) en las estaciones de televisión locales y especializadas, pero mantuvo su exigencia de destinar parte de sus ingresos a la producción de TV. Las televisoras locales tendrán que dedicar la mitad de su prime-time para contenido hecho en el país, pero redujo a cero la cuota de programación de día (antes era de 55%).

Jean-Pierre Blais, presidente del CRTC, aseveró que desean que los productores y los distribuidores escojan calidad sobre cantidad.

Otros de los cambios anunciados por el CRTC:  se eliminó la exigencia de “protección de género”, que imponía a ciertas estaciones de TV especializadas a transmitir un mínimo de contenido de cierto género (por ejemplo, música en el canal MuchMusic).

Las críticas a este cambio en específico no se hicieron esperar, pues hay quienes aseguran que estos canales especializados ya están bastante lejos del fin para el cual fueron creados.

Para Blais, tanto la exigencia del CanCon como de “protección de género” son “anacrónicas en la era de la abundancia y de las opciones”.

Una cosa que no cambió el CRTC: el “impuesto Netflix”, una tarifa que se aplica a los servicios de streaming que se supone se destina a la generación de contenido canadiense.