jueves, 26 de marzo de 2015

Las diferencias ideológicas influyen en las relaciones comerciales entre Canadá y Latinoamérica

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Ed Fast Ministro Comercio Canadá

Foto: Facebook – Ed Fast

Durante los nueve años de gobierno de Stephen Harper, Canadá siempre ha buscado estrechar los lazos con Latinoamérica, aunque casi una década después, Ottawa admite que las trabas siguen siendo ideológicas.

Canadá y Latinoamérica tienen una relación compleja y lejos de ser uniforme. Por un lado está México, tercer socio comercial del país, y por el otro están países como Venezuela, que tiene una relación más áspera con el Gobierno Federal.

A pesar de esto, cuando se trata de economía, Canadá dice estar abierto a todas las opciones. Así lo manifestó el ministro de Comercio Internacional, Ed Fast, durante una entrevista exclusiva con NM.

La Alianza del Pacífico

Canadá es uno de los observadores de este bloque del que son miembros México, Colombia, Perú y Chile y en el cual Ottawa ha encontrado un sólido aliado.

“Tenemos muy buenas relaciones con todos esos países, porque sus orientaciones en cuanto a políticas económicas son muy parecidas a las nuestras”, señaló Fast. “Creemos en el libre mercado, en proteger la inversión extranjera. Además, todas esas economías han hecho un muy buen trabajo, incluso Colombia, que ha pasado por una historia muy dura, pero que han sabido lidiar con sus retos”.

El ministro no quiso revelar detalles, pero todo indica a que Canadá en algún momento buscará convertirse en un miembro completo de este organismo.

Para el Gobierno Federal la clave está en lo que Canadá puede ofrecer a este grupo de países con salida hacia el Pacífico. “Somos un socio importante (de la Alianza del Pacífico) y traemos buenos activos, una buena gobernabilidad y buenas prácticas”, señaló.

Mercosur y la ideología

Pero está el otro lado de la moneda: Mercosur. Desde el año 2013 Canadá ha mantenido “discusiones exploratorias” sobre un eventual tratado de libre comercio con este grupo de países sudamericanos. Sin embargo, es inevitable que los aspectos políticos e ideológicos se involucren en estas negociaciones.

Países como Argentina y Venezuela tienen una visión más alejada de la de Canadá. Específicamente, en el caso de Venezuela, el gobierno de Stephen Harper ha sido uno de los más explícitos –aunque guardando la diplomacia- en criticar la inestabilidad política e económica de la nación petrolera.

“Cada vez que veo retos como ese, en Latinoamerica o África o Medio Oriente, me he dado cuenta que todo recae sobre la gobernabilidad”, dice Fast. “Tienen que tener un fuerte compromiso por tener gobiernos fuertes que protejan la democracia, la tolerancia, que ataquen la corrupción y defiendan las leyes”.

Esa es la piedra en el zapato hasta el momento y que no permite una relación más fluida entre el gobierno canadiense y el bloque de Mercosur. “Tiene que haber muchas similitudes en los enfoques sobre el comercio y la inversión. Cuando veo varios países de Mercosur veo países que no están a favor de una liberación del comercio como lo está Canadá, que no están a favor de robustecer la protección de las inversiones, así que nuestra relación con Mercosur seguirá creciendo pero mientras ese bloque de países no comparta una meta similar, lo iremos haciendo sector por sector, caso por caso”.

Para el ministro Fast, Mercosur es una historia con dos polos ligeramente opuestos. Por un lado está Brasil, “una economía muy grande, con la que nuestro comercio bilateral está en alrededor de $6,6 millardos y que tiene un elemento añadido: los más de 16.000 estudiantes brasileños en Canadá, algo que es importante, porque tienen contacto con la cultura canadiense, el idioma y cuando regresan se convierten en embajadores que promueven a Canadá”.

Por el otro lado está un país como Venezuela.

El gobierno de Harper ha exigido al gobierno de Nicolás Maduro cambiar sus políticas en varios sectores, desde el económico hasta el democrático, criticando las detenciones de manifestantes. Es una relación compleja que se extiende desde la era de Hugo Chávez, a quien Ottawa incluso manifestándose a favor de “un cambio” luego de la muerte del líder socialista.

Sin embargo, a nivel económico Canadá no cierra la puerta.

“Si Venezuela viene a Canadá y nos dice ‘ustedes son buenos en cuanto a gobernabilidad y en prácticas de comercio y protección de la inversión, así que queremos hablar para que nos ayuden’, pues por supuesto que les diríamos que sí”, lanzó el ministro.

Twitter: @PabloJinko – pablo@noticiasmontreal.com

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