viernes, 27 de marzo de 2015

Siete fallecidos, 19 desaparecidos y 8 mil viviendas afectadas tras temporal al norte de Chile

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El Mundo
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Chile lluvias marzo 2015

Foto: Captura de pantalla / YouTube

Al menos siete muertos, 19 desaparecidos, más de 2.000 damnificados y 8.000 viviendas afectadas, es el saldo que, hasta ahora, ha dejado el temporal de lluvia que ha golpeado las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo, al norte de Chile.

El ministro de Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Peñalillo, aseveró este jueves que “recuperar la conectividad terrestre con todas las comunas es una prioridad porque nos permitirá llegar con los equipos de ayuda humanitaria”.

De acuerdo con el ministro para recuperar las viviendas afectadas será necesario otorgar un subsidio estatal.

Decenas de personas tuvieron que permanecer en albergues improvisados en los lugares más altos de los pueblos y ciudades de estas regiones, para evitar las aguas que se desbordaron del río Copiapó.

La presidenta chilena, Michelle Bachelet, recorrió algunos de los lugares afectados y conversó con los damnificados.

Mientras tanto, las autoridades de rescate continúan buscando a las personas desaparecidas, que se concentran principalmente en Copiapó, Taltal y en pueblos como El Salado y Chañaral.

El temporal comenzó el martes y las fuertes lluvias llegaron hasta la región del desierto de Atacama, una de las zonas más secas del mundo, lo que generó una crecida del río Copiapó. En el lugar se había registrado una histórica sequía que se prolongó por una década. Al año, en esta zona, se registran menos de 3 mm de lluvias.

Entre el miércoles y el jueves cayeron unos 24 mm de lluvia en Antofagasta, una zona que históricamente recibe sólo 1,7 mm de lluvia, cada año.

De acuerdo con la información del gobierno, desde hace 80 años no se registraban inundaciones de esta magnitud.

Los funcionarios del gobierno chileno han aseverado que hay que tener claridad con lo ocurrido, sobre todo a la hora de buscar los responsables, pues argumentan que “ni los meteorólogos sabían” los daños que podrían causar las precipitaciones registradas.