lunes, 13 de abril de 2015

Extienden orden a favor de la UQAM mientras manifestantes siguen perturbando los cursos

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Ciudad Portada
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Foto: Cortesía Vilma Ovalles

Foto: Cortesía Vilma Ovalles

Este lunes, varios manifestantes, algunos de ellos con los rostros tapados con máscaras, se presentaron nuevamente en uno de los edificios de la UQAM, a pesar de que la casa de estudio obtuvo una nueva orden de la Corte superior que asegura que en el recinto se deben seguir dando los cursos en el marco de la huelga estudiantil.

Como se recordará, la semana pasada varios grupos de protestatarios fueron repelidos por agentes del Service de Police de la Ville de Montréal (SPVM) y se generaron destrozos en el recinto universitario.

En esta oportunidad son también varias decenas de manifestantes los que se presentaron y bloquearon la entrada y la salida de los cursos, mientras otros perturbaban las clases que se llevaban a cabo en el edificio J.-A. DeSève.

Los manifestantes golpearon las basuras y tocaron trompetas mientras otros estudiantes observaban.

Hasta ahora los agentes del SPVM se encuentran sólo en los alrededores de los distintos edificios de la UQAM, mientras que el interior de la universidad es custodiado por el personal de seguridad.

Voceros de la Association pour une solidarité syndicale étudiante (ASSÉ) aseveraron que su única intención es perturbar los cursos, aun cuando los estudiantes que están asistiendo a sus clases decidieron así hacerlo y no apoyan la huelga estudiantil.

Mientras tanto, la dirección de la UQAM obtuvo una prolongación de una orden, hasta el próximo 21 de julio, de parte de la Corte Superior de Quebec, la cual permite a la casa de estudios llevar a cabo sus cursos. La orden también contempla la prohibición a los manifestantes de impedir el acceso, la salida o la libre circulación entre las instalaciones de la universidad.

La ASSÉ rechazó la medida, argumentando que el derecho a huelga es un derecho histórico.

La primera orden obtenida por la UQAM fue acordada luego de que decenas de manifestantes bloquearan el acceso a la casa de estudios, impidiendo la entrada a unos 14.000 estudiantes de la Escuela de ciencias de la gestión a sus cursos, aunque éstos no estaban participando en la huelga.