viernes, 1 de mayo de 2015

El Chardonnay: Un noble cepaje que da origen a finos vinos blancos

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Chardonnay Vino Primavera Antonio Acuña Montreal

Foto: Flickr / greg (CC)

El periodo primaveral ha comenzado oficialmente en Canadá y la estación ya se deja notar claramente con temperaturas máximas pronosticadas para este fin de semana en torno a los 20ºC. Con el objetivo de maridar adecuadamente las frescas preparaciones culinarias típicas de este esperado periodo del año, se desprende que la elección del tipo de vino para los platos es una importante decisión a tomar. Como ya hemos descrito anteriormente, un aspecto a considerar corresponderá al cepaje o variedad de uva con los que los distintos vinos han sido elaborados. En esta ocasión hablaremos de los vinos blancos, ideales y muy pertinentes acompañantes que se asocian a la perfección con las cenas típicamente primaverales.   

Si bien cabe señalar que en la elaboración de tintos y rosados el contacto y maceración existente entre el jugo y la piel es el que en definitiva aportará el color así como también los taninos a los vinos, no sería este el caso para la vinificación de vinos blancos. De hecho, en la producción de vinos blancos no existe maceración alguna. En este último caso y gracias a un suave proceso de prensado de la fruta, la piel del grano de la uva es retirada tempranamente del contacto de su jugo o mosto extraído. A groso modo podríamos decir que el proceso de vinificación de los vinos blancos es bastante más sencillo y corto, al menos en términos de tiempo y desde el punto de vista de la ausencia del proceso de extracción de la materia colorante llevada a cabo en los vinos tintos. Sin embargo, el tratamiento de un mosto o futuro vino blanco es delicado y requiere bastantes cuidados especiales dado que, como por ejemplo, su materia polifenólica es bastante susceptible a sufrir oxidación durante la fermentación alcohólica. Evitar el contacto entre el mosto y el oxígeno atmosférico lo más pronto posible y de manera constante, será un requisito fundamental en una bodega que aspire a obtener vinos blancos sin defectos de oxidación a nivel aromático (baja presencia de aromas primarios) y también de color (tonalidad excesivamente amarillenta).

Existe una multitud de cepajes que entregan vinos blancos. Algunos de los más populares son el Chardonnay, Sauvignon blanc, Riesling, Gewürztraminer, Pinot gris (Pinot grigio), Muscadet (Melon de Bourgogne), Muscat (no confundir este perfumado cepaje con el nombre anterior), Semillón, Viognier y Torrontés. Dada su gran capacidad de adaptación a diferentes suelos y climas así como también su gran resistencia y facilidad de cultivo, el Chardonnay se transforma definitivamente en el cepaje más popular entre los vinos blancos finos del planeta. En la actualidad podemos encontrar plantaciones de Chardonnay en todas partes del mundo, sin embargo son sólo algunas las regiones y países productores que tienen éxito y reconocimientos internacionales en la elaboración de vinos de calidad. Si bien es cierto que el Chardonnay es originario de Bourgogne en Francia, lugar donde se producen vinos muy finos y complejos, es también conocida la existencia de otras regiones donde el Chardonnay se comporta y expresa de manera positivamente distinta según el clima y las técnicas de vitivinificación empleadas por el productor local. Algunas regiones vitícolas dejan en evidencia vinos más cremosos con notas lácticas y tostadas como el caso de vinos del valle de Napa en Estados Unidos y otras expresarán vinos de estilo más aromático, mineral y de fresca acidez (gracias a una maduración lenta de su uva), como es el caso de aquellos provenientes del valle de Casablanca en Chile.

En la provincia de Quebec y cualquiera sea el gusto o el estilo de vino Chardonnay buscado, cada vez que visitamos las estanterías de las sucursales de la Societé d’État (SAQ) tenemos la gran oportunidad de realizar un verdadero viaje a cada lugar productor de Chardonnay, representado a través de sus distintas botellas. En el resto de nuestro país, la importancia del Chardonnay se expresa a través el destacado evento llamado “Celebración Internacional del Chardonnay de Clima Fresco” (International Cool Climate Chardonnay Celebration) que tendrá lugar en Niágara, Ontario, desde el 17 al 19 julio del 2015. En esta oportunidad 135 productores provenientes de 36 regiones de clima frio estarán exhibiendo alrededor de 550 diferentes tipos de vinos de la famosa cepa Borgoñesa.

Finalmente, como siempre la correcta temperatura  a la hora de degustar cualquier vino o espumante favorece la fijación de sus aromas potenciando de esta manera los diversos sabores de las comidas. En el caso del Chardonnay, una temperatura adecuada para apreciar al máximo un vino joven se establece en torno a los 7º y 9º C, en tanto que para un vino reserva o de crianza la temperatura ideal de servicio estará entre los 10 y 12ºC.