miércoles, 6 de mayo de 2015

Una “ola naranja” en Alberta: tres historias sobre las históricas elecciones de anoche

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Canadá Portada
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Rachel Notley Alberta NDP

Foto: CTV

Cuando Jim Prentice convocó a los ciudadanos de Alberta a las urnas para elegir un nuevo gobierno nunca pensó que sería parte de un momento histórico.

Sin embargo, la historia no se reescribió para el favor de su partido.

Una ola naranja arrasó con Alberta, demoliendo un statu quo que parecía inquebrantable. Luego de más de cuatro décadas continuas en el poder, la provincia del oeste canadiense no estará liderada por el Partido Conservador.

Por el contrario, el NPD, los “socialistas”, los “de izquierda”, estarán a cargo de una de las provincias más conservadoras de todo el país.

Poco menos de una hora después del cierre de los centros de votación las proyecciones de las principales cadenas de televisión confirmaban la sorpresa. El NPD formaría el gobierno provincial y lo haría con una mayoría, con 53 de los 87 diputados que conforman la Asamblea Legislativa de Alberta.

De esta manera se confirmó lo que las encuestas venían reflejando para sorpresa de todo el mundo político, no sólo de la provincia, sino de todo Canadá. Desde 1971 el Partido Conservador Progresista había gobernado Alberta de manera continua.

¿Quién es Rachel Notley?

Tiene 51 años y viene de una de las familias con mayor tradición política de Alberta. Rachel Notley será la nueva primera ministra de la provincia al frente del partido que la gente menos esperaba ver en el poder.

Nació en Fairview en 1964 y es hija de Grant Notley, para muchos el “padre” del NPD en Alberta, partido que dirigió desde 1968 y que sentó las bases sobre las que la tolda política se mueve en la actualidad. Sin embargo, Grant falleció a los 45 años luego de que se estrellara el avión en el que viajaba.

Ahora Rachel continuará el legado de su padre y su partido, el cual dirigirá bajo promesas de “arreglar la economía”. Fiel a la tradición del NPD, Notley ha dicho que es necesario redistribuir la carga fiscal que tienen las personas con mayores ingresos, así como revisará las regalías petroleras.

De igual forma tendrá que presentar un presupuesto que busque sanar las heridas que dejó la caída del precio del petróleo.

El desplome conservador

Jim Prentice sólo estuvo ocho meses en el poder, al cual llegó no de la mejor forma deseada. Prentice tomó la batuta luego de la renuncia de Alison Redford, hundida en una serie de escándalos. Desde entonces intentó tomar el volante de la provincia pero la frágil situación económica durante el año pasado dejó a Prentice en una situación compleja.

Hace unas semanas presentó un presupuesto shock, llenó de nuevos impuestos y aumentos de varios servicios. Todo con el fin de frenar el déficit. En una jugada arriesgada llamó a elecciones intentando validar el apoyo con el que contaba. Pero el miedo y la poca pertinencia que los electores vieron en estas elecciones se tradujeron en una caída de 70 diputados a sólo 10 tras los comicios de anoche.

A eso se le sumará un nuevo gasto, pues Prentice decidió ni siquiera respetar la voz de los electores de su circunscripción, quienes lo eligieron como diputado. El líder conservador no sólo renunció a su puesto como jefe del partido, sino también abandonará su cargo como diputado, por lo que se tendrán que realizar nuevas elecciones parciales.

El efecto Fénix del Wildrose

En diciembre pocos pensaban que el partido Wildrose saldría de terapia intensiva. Una desbandada de diputados que crossed the floor para unirse a los conservadores, incluida su antigua líder, dejaron al partido al borde del precipicio.

Pero Brian Jean siguió trabajando y hoy es el vocero de la oposición oficial de Alberta. El Wildrose sumó 21 diputados electos, quienes tienen una meta clara: “hacer presión para lograr un presupuesto equilibrado”.

Este fue el discurso de Notley: